Guía Joven/La realidad juvenil

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¿Qué sabes de la gente joven?


Street art, rue des Pyrénées, Paris N14.jpg


¿Te encuentras en alguna de estas situaciones?

  • ¿Quieres saber cómo son los jóvenes y las jóvenes de tu municipio y cuáles son las causas de los problemas que tienen?
  • ¿Quieres conocer con más profundidad algún aspecto concreto de la realidad juvenil?
  • ¿Tienes que planificar un proyecto o un plan local de juventud y necesitas hacer un diagnóstico?
  • ¿Haces diagnosis porque "toca hacerlas" pero no les ves la utilidad?

Descripción[editar]

La tarea de los profesionales y las profesionales de juventud consiste en intervenir sobre la realidad juvenil para transformarla. Conocer la realidad sobre la que se quiere intervenir es indispensable para saber sobre qué actuar y cuál es la mejor manera de hacerlo. Por eso hay que insistir en que el diagnóstico de la juventud y su contexto social no es sólo una exigencia en la redacción de planes y de proyectos, sino una actividad fundamental y muy necesaria para transformar la realidad.

Esta transformación será realmente efectiva cuando se hayan identificado, a partir de necesidades compartidas con la gente joven, las teclas que hay que tocar para generar los cambios deseados. Esta es, precisamente, la razón por la que hay que conocer con precisión la realidad juvenil y su entorno.

Resulta, además, que los y las profesionales de la dinamización juvenil, en su trabajo diario, están muy cerca del conocimiento de esta realidad. Por tanto hay que valorar este conocimiento cotidiano de los profesionales de juventud y utilizarlo como la primera herramienta fundamental para diagnosticar.

También es cierto que en algunos momentos es necesario combinar este conocimiento con unas herramientas sistemáticas de análisis y con el conocimiento de los mismos jóvenes y de otros agentes que intervienen en el contexto social juvenil y las políticas que se dirigen. Cuando los diagnósticos se han compartido y consensuado con las personas jóvenes y con otros actores de las políticas de juventud, el impacto de las acciones que se derivan es más eficaz.

La tarea de análisis se hace aún más necesaria en un colectivo tan variado como el juvenil, que vive en un contexto dinámico, con cambios constantes, cosa que obliga a hacer las intervenciones dirigidas a la gente joven mucho más flexibles para adaptarse a una realidad cambiante.

Desarrollo[editar]

En el apartado siguiente se detallan los aspectos más relevantes a tener en cuenta a la hora de analizar la realidad juvenil y su contexto social y político y con qué herramientas se puede contar para hacerlo

  1. Los profesionales y las profesionales que trabajan directamente con jóvenes tienen a su alcance, más que nadie, mucha información útil para conocer cuál es la realidad de las personas jóvenes y sus condicionantes de contexto. Son, por tanto, un actor privilegiado a la hora de obtener información y plantear estrategias de análisis para conocer mejor la realidad juvenil. Este conocimiento se genera en las interacciones que los profesionales y la gente joven tienen en el espacio público. Es en estos espacios -tanto en la calle como en equipamientos públicos- donde la gente joven vivo, interacciona y se manifiesta, y son, por tanto, fuentes de conocimiento de su realidad que el profesional suele tener muy cerca. Paradójicamente, muy a menudo, esta información de primera mano no se tiene muy en cuenta. Por lo tanto, hay que valorar el conocimiento cotidiano de que dispone el profesional e integrarlo en los procesos de análisis y los diagnósticos de los planes y las políticas de juventud.
  2. En paralelo, hay que tener en cuenta que para hacer un buen diagnóstico no basta con el conocimiento espontáneo. En primer lugar, porque hay que dialogar este conocimiento profesional con otras fuentes de información y con el conocimiento de otros actores y de la misma gente joven. Y en segundo lugar, porque el conocimiento que se obtiene en un diagnóstico debe poder ser compartido y, por tanto, debe ser comprensible para cualquier persona que quiera acceder. Para hacer posible esto, es necesario que el análisis de la realidad de la juventud y su contexto siga un procedimiento de diagnosis sistemática donde se explicite que se quiere analizar, de donde proviene la información que se utiliza, qué actores se tienen en cuenta y cómo se llega a las conclusiones que se extraen. Con toda la flexibilidad imprescindible en este tipo de análisis, este procedimiento debe seguir los pasos que se utilizan en una búsqueda. La «Guía para elaborar el diagnóstico del plan local de juventud»[1] presenta una forma de estructurar este procedimiento en el campo del análisis de la realidad y las políticas de juventud. 
  3. Un elemento fundamental a tener en cuenta cuando se inicia un proceso de diagnóstico es el de la participación o la producción conjunta de conocimiento con la gente joven y otros agentes del municipio. Cuanto más visiones y perspectivas intervengan, más ricas serán las conclusiones en complejidad. La participación añade calidad, en la medida que ayuda a mejorar las políticas que se derivan, las cuales ajusta a las necesidades reales, con más consenso social y con más corresponsabilidad ciudadana. Pero la participación juvenil y de otros agentes en el proceso de análisis son también una oportunidad para implicar a los diferentes agentes como sujetos activos y protagonistas de la acción transformadora. De esta manera se generan espacios de comunicación y de participación con las personas jóvenes del municipio y dinámicas de trabajo en red con otros agentes que intervienen en la realidad de las personas jóvenes y las políticas de juventud. Se trata, pues, de favorecer las diagnosis compartidas donde el profesional, las personas jóvenes y los agentes del territorio dialogan para integrar las diferentes visiones de la juventud en un mismo proceso de profundización en el conocimiento de la realidad juvenil y su contexto. Es importante entender que la participación no consiste en un momento puntual, sino que es un proceso de aprendizaje. Para que el diagnóstico sea realmente una coproducción de conocimiento, no basta con aportaciones puntuales, sino que hay que poner en marcha un proceso de participación en el que los diferentes agentes (políticos, profesionales y, especialmente, jóvenes) construyan conjuntamente políticas de juventud, desde la corresponsabilidad, con capacidad de incidencia en lo que se decide conjuntamente y con voluntad transformadora. Estos procesos ofrecen la posibilidad de mantener espacios y mecanismos de participación más allá de la fase de diagnóstico, promoviendo el conocimiento mutuo entre los diferentes actores implicados en el proceso, generando hábitos de trabajo conjunto, fortaleciendo la cohesión de grupo, etc. Y estos serán unos factores determinantes para el éxito de la intervención y la aplicación posterior de las políticas de juventud en el municipio. En el artículo «La investigación - acción participativa»[2] el autor explica en qué consiste una investigación - acción participativa y puede servir para orientar diagnosis compartidas.

Los elementos a tener en cuenta que se han enumerado hasta ahora (el conocimiento del profesional, la sistematización del diagnóstico y la participación de jóvenes y agentes implicados) contribuyen a incorporar en el análisis el dinamismo y la diversidad de la juventud. La realidad juvenil es especialmente dinámica y las políticas que se dirigen deben incorporar estos cambios acelerados. La juventud también es un grupo particularmente heterogéneo. En el proceso de diagnóstico hay que estar alerta a incluir esta diversidad en el análisis. En particular, hay que dedicar un esfuerzo a hacer visibles las problemáticas de aquellos segmentos de la población más desfavorecidos e invisibles. En uno de los capítulos de la obra «Joves i inclusió social: Conceptes bàsics, interculturalitat i gènere»[3], por ejemplo, se explica cómo incorporar la perspectiva de género en el análisis de la realidad.

Finalmente, hay que tener en cuenta que a la hora de analizar la situación de las personas jóvenes y su contexto puede ser muy útil recurrir a técnicas y herramientas de análisis que sistematizan la recogida de información, al tiempo que pueden facilitar la participación otros agentes en el proceso. Es habitual encontrar documentos que utilicen datos estadísticos o análisis que han incorporado grupos de discusión y entrevistas para conocer la realidad juvenil. Hay muchas técnicas de recogida de información y cada sirve para cosas diferentes. Por lo tanto, a la hora de plantearse si hay que hacer un análisis DAFO, grupos de discusión, talleres, un sociograma o un análisis estadístico, hay que tener muy claro qué tipo de información queremos conseguir, pero también qué implicaciones, requisitos y costes tiene cada una de las posibles técnicas a utilizar. El uso de una u otra técnica puede contribuir a algo más que la obtención de información; la utilización de técnicas que fomentan la participación de los agentes implicados puede ser una buena manera de empezar a generar cambios. Para escoger las herramientas a utilizar, teniendo en cuenta todo esto, se puede consultar la «Guia breu de tècniques i eines d’anàlisi per a les polítiques de joventut»[4], donde se hace una recopilación de las técnicas más habituales y se destaca el tipo de información que ofrecen cada una.

PALABRAS CLAVE:
Anàlisi, recerca, diagnosi compartida, coneixements del professional, tècniques i eines d’anàlisi, realitat juvenil.


Referències[editar]


Bilbiografia[editar]

  • Espai Virtual de Recursos per a les Polítiques de Joventut. Agència Catalana de la Joventut. Generalitat de Catalunya (ed.): (Web).

Enlaces externos[editar]



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