Patología de la edificación/Estructuras de hormigón/Reparación/Protección paliativa superficial

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Según el tratamiento de protección paliativa superficial, podemos distinguir tres grupos:


  • Impregnación hidrófuga:

Son productos que impregnan la superficie a proteger, con el objetivo de mantener seco el material impregnado. Impermeabilizando el hormigón se impide que el agua pueda seguir deteriorándolo. Los productos más comunes para la impregnación hidrófuga se basan en compuestos organosilíceos, siendo los más comunes los siloxanos, diluidos en disolventes.

Archivo:Impregnación Hidrófuga.jpg
Impregnación Hidrófuga


  • Impregnación selladora:

Se diferencia de la impregnación hidrófuga en que, mientras la impregnación hidrófuga sólo reduce la absorción de agua, la impregnación para sellar consolida un soporte poroso mejorando el anclaje del recubrimiento. Los productos empleados suelen tener el mismo aglutinante que el recubrimiento que será aplicado posteriormente.

Archivo:Impreganación Selladora.jpg
Impregnación Selladora
  • Recubrimiento:

La finalidad del recubrimiento es evitar el contacto entre el hormigón y los agentes agresores. Si crean recubrimientos delgados, se llaman pinturas o barnices, mientras que si forman capas gruesas son recubrimientos y consisten en productos con un alto contenido en sólidos.

  • Métodos de aplicación de sistemas de protección

La correcta aplicación de pintura, a los efectos de obtener la máxima vida Útil, es tan importante como la preparación de la superficie y la selección correcta del sistema a emplear.

Los Cuidados en la aplicación, dependerán del sistema de pintura elegido, aunque de forma general podemos mencionar los siguientes:

En general los productos bicomponentes de la misma naturaleza son más eficaces que los monocomponente. También los productos de igual naturaleza dispersos en solventes duran más, tienen mayor capacidad de penetración y son más eficientes que los dispersos en agua.

Las pinturas y barnices de base poliuretánicas son mas duraderas y hacen mas duradero al hormigón reduciendo los riesgos de carbonatación al formar una barrera excelente a la absorción de agua.

Los productos de base epoxídica son los de mayor resistencia química y mecánica y los que mas se adhieren al hormigón. Sin embargo, no resisten bien la radiación ultravioleta (foto degradación). Por estas razones son recomendables para ambientes internos en atmósferas industriales agresivas.

Los barnices de base acrílica son mas resistentes a los rayos ultravioleta, no amarillean con la exposición solar y alteran poco la tonalidad del hormigón.

Los sistemas que combinan una primera capa de resina epoxídica y una segunda de poliuretano disperso en solvente, se han mostrado muy eficaces en superficies externas en atmósferas industriales, ya que proporcio¬nan protección química al hormigón y resistencia a la foto degradación.

La durabilidad de la protección dependerá, fundamentalmente, de la buena preparaci6n de la superficie, de la adecuada elección del producto y del control de calidad en la fabricación, en la recepción y en la aplicación del producto.

Se recomienda siempre efectuar ensayos previos de evaluación del comportamiento del sistema de pintura de protección. Como la protección que ofrecen las pinturas y barnices depende de la calidad de los componentes de la formulación, productos aparentemente similares pueden presentar resultados totalmente diferente. Ensayos en laboratorio demostraron que la eficacia de la protección aumenta considerablemente con el número de capas de pintura. Más allá de las cuatro capas todas las marcas se comportan de una manera similar.

Pulverización

Las técnicas de pulverización son en general adecuadas para la pintura del hormigón debido a la facilidad para ser usadas en grandes áreas.

El sistema, de rápida aplicación, involucra mano de obra, pero no es adecuado para trabajos pequeños.

Aplicación a broca y rodillo

La aplicación de la primera mano de pintura de imprimación utilizando pincel y/o brocha, hace que se pueda absorber mejor la pintura dentro de los poros e irregularidades de la superficie.

El tamaño del pincel debe ser adaptado a la extensión del trabajo. Pinceles finos de nylon, de sección rectangular son los más utilizados.

La brocha de 10 centímetros es considerada la de máximo tamaño para una buena aplicación. Esta técnica es más adecuada para áreas pequeñas.

La aplicación con rodillo es solo recomendada para superficies planas y uniformes, posibilitando rapidez en la aplicación y un fácil acceso en paredes y techos.

Corrosión del hormigón

Cambios de color del hormigón

Eflorescencias que pueden aparecer en el hormigón

Depósitos de polvo sobre el hormigón

Cultivos biológicos que pueden aparecer en la superficie del hormigón