Impactos ambientales/La agricultura y el desarrollo

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Hay tres clases de preocupaciones ambientales que se relacionan con el desarrollo agrícola. La primera, es el impacto del desmonte o recuperación de nuevas tierras para algún proyecto agrícola. La segunda, es el efecto de la intensificación de la producción de las tierras agrícolas existentes. La tercera, se relaciona con la sustentabilidad de los proyectos agrícolas.

Desmonte o recuperación de tierras
Al incorporarse por primera vez tierras nuevas a la producción agrícola, se producen impactos iniciales importantes, algunos de los cuales son irreversibles: se pierden los recursos naturales desbrozados o recuperados (por ejemplo, bosques primarios, pantanos, tierras húmedas); se erosionan los suelos; baja la productividad de las tierras; desaparecen las especies; se merma el hábitat de la fauna silvestre; se reducen los servicios ambientales proporcionados por los ecosistemas existentes; y se perjudican los habitantes de los bosques u otras minorías étnicas vulnerables, que dependen del ecosistema que fue eliminado. Además de estos impactos iniciales, el método utilizado para desmontar la tierra tiene una influencia importante sobre el subsiguiente éxito o fracaso del proyecto.

La intensificación
En agricultura surgen los problemas ambientales más convencionales como resultado de la intensificación de la producción de la tierra agrícola existente: comprensión del suelo excesivo de fertilizantes y biocidas (Ver el capítulo: Riego y drenaje).

Sustentabilidad
El tema agrícola crítico de la sustentabilidad se amplía en el capítulo Sustentabilidad. Para poder apreciar la sostenibilidad, se requiere una evaluación de los costos económicos, sociales y ambientales de la continuación a largo plazo del proyecto: ¿Son aceptables? ¿Pueden ser sostenidos en base a los productos?

Manejo de la producción agrícola - Temas generales[editar]

Aspectos generales[editar]

En la mayoría de los casos, los proyectos agrícolas que son técnicamente sólidos y sostenibles, también lo serán con respecto al medio ambiente. Sin excepciones a este principio los proyectos que impliquen la conversión de las áreas naturales de importancia ambiental – las tierras no cultivadas, manglares, saladares, bosques tropicales, etc. y los proyectos que no evitan los impactos indirectos, tales como el desarrollo inducido y la caza o tala incontrolada en las tierras silvestres recién accesibles. En estos casos, la buena práctica agrícola en sí, no puede prevenir el impacto sobre el medio ambiente y su atenuación. Entonces, la tarea del gerente del proyecto es promover el cumplimiento de las políticas y objetivos, a través de la evaluación ambiental los mismos que comprenden los siguientes requisitos:

  • Asegurarse que la decisión de convertir un área natural al uso agrícola es aceptable, desde el punto de vista del medio ambiente, y que se hayan evaluado las alternativas en el caso de existir cualidades ambientales relevantes.
  • Averiguar si los resultados indirectos han sido estudiados plenamente, y tomados en cuenta en la planificación e implementación del proyecto y su atenuación.

Asegurarse que se observen buenas prácticas agrícolas en el diseño e implementación de los proyectos del sector.

La agricultura sostenible reduce al mínimo las pérdidas de suelo, y mantienen la productividad mediante el uso de insumos orgánicos e inorgánicos que estén equilibrados con los productos. Toma en cuenta la capacidad productiva de la tierra, como factor fundamental para cualquier decisión, en cuanto a la inversión agrícola. Reconoce que la diversificación agrícola es clave para el funcionamiento equilibrado de los sistemas de agricultura en tierras de altura y que los factores externos, como construcción de caminos para mejorar el acceso al mercado, pueden ser críticos para la implementación de dicha diversificación (Ver más detalles en el capítulo Sustentabilidad).

Prácticas agrícolas y el manejo del medio ambiente[editar]

Las prácticas de conservación de suelos y su cultivo cuya intención es mantener la productividad, también reduce al mínimo los daños ambientales causados por la pérdida de la capa vegetal, mayor afluencia de las aguas, erosión del suelo y sedimentación. El uso racional de los químicos, tanto fertilizantes como participas, es conveniente por razones económicas; y reducirá a un mínimo o evitará la eutrofización, contaminación de las aguas freáticas, acumulación de nitratos y evolución de resistencia a los pesticidas de parte de las especies que no son blanco de los mismos, a causa de su aplicación excesiva indiscriminada. Usualmente, para proteger al medio ambiente, es suficiente observar las guías en cuanto a las tasas y técnicas de aplicación, siempre que la sustancia utilizada no sea inapropiada por razones toxicológicas o biológicas (Ver el capítulo: Control integrado de las plagas y uso de agroquímicos). El reciclaje del estiércol y otros desperdicios, es una práctica común y protege al medio ambiente.

Es probable que se utilicen buenos métodos agrícolas si estos han sido señalados para el tipo de proyecto; si son manejados de acuerdo con la escala de operación del mismo; si, a través de la inspección, son promocionados y explicados a los operadores, y si su uso se estimula, empleando incentivos o sanciones. Las prácticas deben haber sido comprobadas como factibles, razonables y rentables para el agricultor, pues es quien, finalmente, decidirá si se deben o no utilizar dichos métodos. Esto demuestra la importancia de establecer vínculos estrechos entre el agricultor y el investigador. Los directores de trabajo deben estar alertas para detectar anomalías que pudieran impedir uno o más de los objetivos antes planteados. A continuación se enumeran algunos de los impedimentos comunes:

  • Las políticas nacionales o sectoriales que llevan a la explotación a corto plazo y al coste mínimo de los recursos agrícolas, forestales o pesqueros y que castigan a las operaciones sostenibles, de costo más alto, o retribución más lenta;
  • La falta de tenencia de la tierra u otro sentido de propiedad, y, por consiguiente, la ausencia de la responsabilidad por el recurso natural;
  • La presencia de prácticas obligatorias en el trámite de los préstamos o créditos que requieren estructuras o equipos fuera del alcance de los medios de los propietarios de las operaciones de pequeña escala;
  • Un cambio a las técnicas intensivas de producción, como animales de engorde, sin la ayuda técnica necesaria en las áreas, como el manejo de desperdicios, etc;
  • La falta de un servicio de extensión u otra estructura institucional de apoyo, para proveer educación y ayuda técnica;
  • La falta de atención al empleo desigual de las tecnologías e insumos, entre los agricultores hombres y mujeres;
  • La falta de normas ambientales que se apliquen al sector, especialmente en las operaciones intensivas, como terneros de engorde, piscicultura y plantas de procesamiento;
  • La falta de capacidad para efectuar inspecciones de campo con el fin de controlar el cumplimiento de las normas y cualquier procedimiento adoptado, como zonas de protección de las orillas de los ríos, reforestación, manejo de desechos;
  • La falta de una base legal de coacción en el caso de daños ambientales o violación de las normas;
  • La falta de desarrollo, de procedimientos alternativos y permanentes que sean aceptables por los agricultores; y
  • La debilidad o inexistencia de oportunidades para fomentar el diálogo entre los agricultores y los investigadores agrícolas.

La mayoría de estos temas pertenecen a la dimensión “institucional” de la evaluación ambiental, los mismos que son fundamentales para el éxito del proyecto, debido a que, a diferencia de los préstamos y créditos industriales o de infraestructura, que evitan los impactos importantes mediante cambios de diseño o “hardware”, gran parte de las operaciones del sector agrícola se implementan con la observación que los impactos potenciales existen, pero que serán evitados o atenuados, solamente, mediante buenas prácticas. Además, si es débil la capacidad de promover, implementar, y, exigir buenas prácticas, se puede esperar resultados negativos.

Impactos sobre el medio ambiente[editar]

Es útil separar los proyectos agrícolas en dos categorías: la agricultura de tierra baja con riego, y la de tierra alta, que depende de la lluvia. Cada una tiene su propio conjunto de problemas ambientales potenciales. En las tierras bajas, las preocupaciones principales son los efectos de los agroquímicos y el riego. Estos se tratan en más detalle en los capítulos sobre: Riego y drenaje y Control integrado de las plagas y uso de agroquímicos. En las tierras altas, es más probable encontrar problemas de erosión, pérdida de la fertilidad del suelo, uso inadecuado de la tierra y manejo incorrecto de las cuencas. Son pertinentes los capítulos sobre: Manejo del recurso tierra y agua, Tierras áridas y semiáridas. El mantenimiento correcto de la agricultura reducirá a un mínimo las pérdidas de suelo y nutrientes, equilibrará los insumos y las cosechas, y fortalecerá los vínculos entre el agricultor, el extensionista y el investigador. Al fortalecer los vínculos entre el agricultor y el investigador se fomentará la moderación ambiental, la sostenibilidad, y tecnologías adecuadas.

Impactos mayores[editar]

El principal impacto ecológico que se debe tener presente es la pérdida irreversible del hábitat. Esto es más crítico cuando se tratan de “tierras no cultivadas”, pero aún el hábitat deteriorado, por ejemplo, la tierra húmeda urbana, presta servicios apreciables. Esta pérdida reduciría los beneficios económicos valiosos del medio ambiente y aceleraría la extinción y desaparición de la fauna, resultados que pueden ocurrir debido a dos causas principales: primero, por los caminos de acceso que llegan al área del proyecto o cerca del hábitat, puede facilitar asentamientos no planificados y la destrucción de este hábitat. La pérdida de los servicios socioeconómicos, puede causar más presión o la apropiación de otras tierras. Si estas tierras servían para pastoreo, por ejemplo, los pastores tendrían que pastar sus rebaños en otra parte. Los grupos indígenas son especialmente vulnerables. Asimismo, al desmontar nuevas tierras para la producción o procesamiento de cultivos que son de tierras no cultivadas u otro hábitat y, especialmente, si se trata de un hábitat crítico, como el bosque tropical, (Ver el Capítulo: Tierras silvestres), se debe emplear medidas preventivas, precauciones y políticas adecuadas.

Impactos menores[editar]

Los impactos menores son mayormente reversibles y prevenibles. A veces, sin embargo, pueden ser severos. Estos efectos menores se ubican en solamente tres categorías:

La prevención o mitigación de estos efectos es relativamente fácil y este debe ser el procedimiento normal.

Métodos de desmonte[editar]

El método utilizado para desmontar las tierras nuevas para cultivos tiene un efecto importante sobre el éxito subsiguiente de la agricultura. Por ejemplo, al desmontar el bosque tropical con una rasadora pesada o cadenas grandes, se reduce la capa delgada de tierra negra fértil y se expone el subsuelo infértil, acelerado la erosión. (Ver Colonización de tierras nuevas.

Leña[editar]

Si se utiliza leña de la selva en las plantas de procesamiento o para curar la cosecha, esto puede causar un impacto importante. (Para mayor información, ver: Manejo de bosques naturales). Toda la leña requerida por estos proyectos debe provenir de las plantaciones que se cultivan cerca de la planta de procesamiento como parte del proyecto y no debe ser cortada de la selva. La evaluación del medio ambiente debe indagar si los residuos de los cultivos serán utilizados como combustibles, en vez de reciclar sus alimentos, y como materia orgánica para el uso de dichos cultivos.

Impactos específicos para los cultivos[editar]

En el caso de los monocultivos como café, algodón, palmera de aceite, azúcar, y té, aparte de los efectos importantes anotados anteriormente, causados por la conversión de tierras no cultivadas, y, los impactos sobre el medio ambiente son el resultado del procesamiento, principalmente la eliminación de las afluentes industriales altamente contaminantes, tema que se trata con más detalle en el capítulo Agroindustria. En estos casos, el punto principal consiste en que es rentable reciclar la mayoría de los afluentes. Esto es verdad, especialmente, en el caso de los afluentes de los ingenieros azucareros, fábrica de caucho y molinos de palma africana, que son fuentes valiosas de los nutrientes que requieren los cultivos. Cualquier residuo vegetal, como bagazo, cáscara del cacao, etc., que no se utilice en la producción de vapor para el proceso, debe ser empleado, tanto como sea posible, como alimento de ganado, materia prima para producir cartón o lámina de fibra, o debe ser procesado para obtener gas combustible y fertilizantes, etc., en vez de ser arrojado en el riachuelo más cercano, como a menudo se hacia en años anteriores. La curación del café o del té, y los ingenios azucareros y otros procesos pueden consumir leña, como se mencionó anteriormente en. El humo producido al quemar los cañaverales antes de la cosecha tiene un efecto, pero si se lo maneja correctamente, será un fastidio antes que un problema ecológico. El algodón requiere una mayor cantidad de pesticidas que la mayoría de los otros cultivos; esto constituye un problema importante que merece un manejo especial.

Producción del tabaco[editar]

Posiblemente, el tabaco se cultive todavía en las granjas mixtas familiares muy pequeñas, como producto de menor importancia de los proyectos de desarrollo rural, han llegado a ser casi insignificantes. La evaluación ambiental de los proyectos que contemplen la producción del tabaco, identificará a tal grado sus efectos múltiples, que los componentes de tabaco se disminuirán. Las consideraciones principales de la evaluación ambiental son:

  • No existe ningún nivel seguro se uso; los productos del tabaco perjudican a la salud del consumidor y los huéspedes.
  • Se puede lograr mucho más desarrollo, específicamente en el área de la salud, ayudando a reducir el consumo de los productos del tabaco, dejando de invertir en la producción del tabaco, sea para el consumo local o para exportación, en vez de promover posibles utilidades a corto plazo para los productores.
  • Gran parte del tabaco se cura empleando leña de la selva. Estos proyectos normalmente deben incluir arboladas sostenibles. Si el proyecto no puede soportar el costo del arbolada necesaria, la evaluación ambiental señalará los importantes efectos irreversibles de la conversión de las tierras no cultivadas, que en estos casos no son prevenibles y el proyecto mismo se pondrá en peligro (Ver Tierras silvestres).

Ganadería[editar]

Los impactos principales son los mismos efectos irreversible notados anteriormente: los caminos de acceso facilitan la destrucción del hábitat y su conversión para formar potreros. Este problema es especialmente grave en las fincas de ganado que se implementan en el bosque húmedo tropical de Latinoamérica, y, además, no es sostenible a corto plazo. Las evaluaciones ambientales de las fincas de ganado que pudieran estableces para el medio ambiente.

Las fincas de ganado que se establecen en terrenos de pasto naturales, normalmente requieren un control constante de su capacidad para prevenir el pastoreo excesivo durante los años secos. El ganado doméstico inevitablemente debe tomar agua todos los días; por eso es difícil evitar el pastoreo excesivo alrededor de las fuentes de agua. Entonces, el potencial de la utilización del ganado salvaje debe ser estudiado durante la preparación del proyecto, porque no requiere agua todos los días, no sufre picadura de la mosca tsesé, ni de los insectos, como sucede con el ganado bovino; en consecuencia, no existe ninguna necesidad de insecticida; comen una variedad más amplia de vegetación y también mordisquean, por eso pueden dar más productos, a mediano y largo plazo, que el ganado bovino.

Los efectos prevenibles y reversibles menores son los mismos que los anteriores: preocupaciones sobre pesticidas y el procesamiento de los afluentes de los mataderos.

Pesca[editar]

Normalmente la piscicultura de agua dulce tiene poco efecto sobre el medio ambiente; al contrario, normalmente es muy benigna, especialmente en las piscinas que se encuentran a una cota inferior a la de la casa. Aprovechan con ventaja el reciclaje de los desperdicios de la casa y lo que se ha lixiviado de las aguas servidas. Las operaciones de acuacultura con uso de altos concentrados pueden representar un problema potencial de contaminación del agua. (Ver el capítulo: Presa hidráulica).

Los proyectos de la pesca marina se debe asegurar el mantenimiento en forma rutinaria mediante el monitoreo de las existencias y el ajuste de las tasas de pesca. Se deben proteger los lechos de yerba marina, contra los daños que puedan causar las jábegas y botes de pesca a la rastra.

El impacto principal de los proyectos de camarón es la conversión irreversible del hábitat, especialmente de los manglares y otras tierras no cultivadas y pantanosas de la costa (Ver el capítulo: Manejo de la zona de la costa).

Efectos sociales y la salud humana[editar]

La evacuación involuntaria como resultado de los proyectos agrícola, especialmente de los reservorios para riego, es probablemente el impacto principal. No se ha manejado correctamente los aspectos complejos relacionados con el restablecimiento involuntario que ha ocurrido como parte de los proyectos de gran envergadura en el pasado; por lo tanto, esta es conveniente establecer directrices políticas y pautas detalladas para resolver este problema. Este es especialmente el caso con los pueblos indígenas (Ver el capítulos: Restablecimiento involuntario y Pueblos indígenas). Todo proyecto agrícola debe estudiar cómo la tierra está siendo utilizada actualmente, dentro de los sistemas agrícolas, dentro de la economía local y como fuente de alimentos, especialmente, durante los años de las cosechas pobres. Antes de convertir estas tierras, el proyecto debe planificar explícitamente la substitución o reemplazo de estos servicios perdidos, tanto por dar justicia a los desplazados, como para evitar que se aumente la presión sobre las otras áreas.

Los proyectos de piscicultura, ganadería y riego pueden tener efectos negativos sobre la subsistencia y el estado de la mujer, si las intervenciones aumentan su carga de trabajo sin darle bienes o ingresos adicionales. Al introducir la pesca mecanizada (incluyendo el camarón), a menudo, la mujer pierde su oportunidad de trabajar, por que carece de las nuevas habilidades y el acceso al mercadeo.

Los riesgos principales para la salud humana, debido a las enfermedades propagadas por el agua, están detallados en el capítulo sobre: Presa hidráulica. Los riesgos del uso de los pesticidas se encuentran en el capítulo sobre: Control integrado de las plagas y uso de agroquímicos. Se ha explicado los riesgos para la salud que se originan en el procesamiento del algodón, tales como bisinosis, en la sección sobre: Salud y seguridad pública.

Referencias[editar]

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