Historia de Europa/El absolutismo

De Wikilibros, la colección de libros de texto de contenido libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

La era del absolutismo, ejemplificada por la figura del Rey Sol Luis XIV de Francia, fue el punto álgido de la pretensión, lograda en mayor o menor grado, de que el poder de los gobernantes europeos no estuviese sometido a ninguna limitación institucional y quedara solo por debajo de la autoridad divina. En esta época el mercantilismo, que se caracteriza por una fuerte inversión estatal centralizada, fue la forma dominante en la economía europea. Además los problemas religiosos desaparecieron de las guerras europeas y fueron remplazados por la lógica del equilibro de poder.

Luis XIV, modelo de absolutismo[editar]

El Palacio de Versalles, símbolo del poder absoluto de Luis XIV.

Luis XIV de Francia fue coronado en 1643. Estaba casado con María Teresa, hija de Felipe IV de España. Basó su poder en mantener una Francia unificada y en mantener una estrategia ofensiva contra su principal rival en Europa, el príncipe de Orange, Guillermo III de Inglaterra. Su ofensiva se centró en los Países Bajos por su poder económico, su deseo de aumentar su territorio y de atacar a calvinistas y protestantes. Más allá de los Países Bajos sus objetivos en política exterior se resumían en la expansión territorial y en la propagación del catolicismo. Su política agresiva exigió mantener un ejército de 280 000 hombres. Tal esfuerzo bélico y sus escasos resultados prácticos supusieron un enorme gasto, empobreciendo a la población y provocando el odio de los protestantes.

La política económica de Luis XIV fue guiada por Jean-Baptiste Colbert y convirtió a Francia en el modelo del mercantilismo. No solo era un espejo en la economía, en toda Europa dominaba el idioma, la cultura e incluso la vestimenta francesa. Normalmente se atribuye a Luis XIV la frase "El estado soy yo", o "yo soy el estado", como mayor muestra de la equiparación de su reinado con el absolutismo.[1] Bossuet, obispo francés, fue uno de los principales ideólogos del absolutismo, justificando el derecho divino del monarca a gobernar al considerar al rey el representante de Dios en la tierra.

Luis XIV tuvo éxito en su ambición de controlar la política interior de forma absoluta a través de una burocracia centralizada. Dominó con éxito a las nobles rebeldes y se convirtió a si mismo en el centro del poder y la cultura francesa. Todos dependían de él para cualquier avance administrativo y podían prosperar solo bajo su buena voluntad. Además estableció el Palacio de Versalles, símbolo de su poder, que se construyó en catorce años. El traslado de la Corte a Versalles permitió mantener a los nobles ocupados y lo suficientemente distraídos como para que tuviera voz en los asuntos de gobierno. En una muestra más de la confianza en su poder absoluto, en 1685, el rey revocó el Edicto de Nantes, despojando a los calvinistas de todos sus derechos en Francia.

La guerra de Sucesión Española[editar]

Retrato de Carlos II de España.

De la unión entre dos Habsburgo, Felipe IV de España y su sobrina Mariana de Austria, nació Carlos II de España que, con una grave discapacidad mental y física, se convertiría en rey de España en 1665. Era estéril y su muerte sin descendientes llevó a la extinción de la rama española de los Austrias y a un conflicto sucesorio que implicó a toda Europa.

Poco antes de morir Carlos II fijó un testamento muy influido por las presiones de los partidarios de la "opción francesa" que ocupaban los puestos de poder más cercanos al Rey. Así legó la corona a un Borbón, Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV de Francia. Convencieron a Carlos II asegurándole que era la mejor opción para mantener la unidad de sus territorios y por el catolicismo del candidato francés frente a los candidatos barajados por la "opción austriaca". La coronación de Felipe V llevó a la guerra entre una coalición antiborbónica formada por el Sacro Imperio, Inglaterra, las Provincias Unidas de los Países Bajos, Prusia y la mayoría de los estados alemanes contra Francia en un esfuerzo por mantener el equilibrio de poder europeo. La Guerra concluyó con la paz de Utrecht en la que se acordó que Felipe V debía renunciar a sus derechos sobre el trono francés. De este modo se frenaba una hipotética unión con Francia a cambio de su reconocimiento como rey de España. Además España perdió sus territorios en Bélgica e Italia lo que provocó el resentimiento de los españoles con su nuevo gobierno Borbón.

El equilibrio de poder en la política exterior[editar]

Mercado de Pieter Aertsen, ca. 1550.

El equilibrio de poder era un sistema en el que las naciones europeas buscaron mantener la soberanía nacional de todos los Estados europeos. El concepto era que todas las naciones europeas tenían que tratar de evitar que una nación se convierta en más poderosa que las demás, y por lo tanto los gobiernos nacionales a menudo cambiaron sus alianzas con el fin de mantener el equilibrio. La Guerra de Sucesión Española fue la primera guerra cuyo tema central fue la relación de fuerzas. Esto marcó un cambio importante, ya que las potencias europeas ya no tendrían el pretexto de participar en guerras religiosas. Por lo tanto, la Guerra de los Treinta Años sería la última guerra en poder ser etiquetada una guerra religiosa.

La economía del mercantilismo[editar]

El objetivo general del mercantilismo era que las políticas mercantilistas enriquecen la economía, lo que resulta en ciudadanos prósperos, mayores ingresos fiscales y en fondos de capital para los militares y la guerra. Durante la década de 1600, las políticas mercantilistas fueron adoptadas por la mayoría de las naciones europeas.

Características clave[editar]

Exportando más bienes de los que un país importa el oro y plata fluirán a ese país. El gobierno debía fundar colonias, obteniendo las materias primas, y luego el país debería vender los productos terminados de nuevo a la colonia. El gobierno debe imponer altos aranceles externos, ayudando a mantener los productos fuera de la competencia de otras naciones y para proteger la fabricación nativa, elevando así el dinero para el gobierno. El gobierno debe eliminar todos los aranceles internos, manteniendo los bienes fluyendo libremente en el país. Por último, el país debe ser autosuficiente en todas sus necesidades.

El ascenso de Prusia (1701-1740)[editar]

Prusia se convirtió en una potencia en el norte de Alemania, a diferencia de Austria, situada al sur. Surgió el tema de la dualidad alemana - preguntándose específicamente, ¿cuál de las dos uniría Alemania?

Problemas durante el ascenso de Prusia[editar]

Prusia se enfrentó a una serie de problemas durante su ascenso al poder. Una cuestión importante era que Prusia estaba dividida en tres partes que debían ser unidas - la parte central, Brandenburg, en la que se encontraba Berlín; la parte oriental, llamada Prusia, y los territorios occidentales. Además, Prusia tenía pocos recursos naturales, una población mucho menor que las otras grandes potencias de Europa, y todavía sufría los efectos de la Guerra de los Treinta Años.

Ascenso de Prusia[editar]

Bajo Federico Guillermo "El gran elector, " Prusia se convirtió en altamente militarista, con la sociedad en su totalidad inclinada hacia las necesidades del ejército. Se dobló el ejército hasta los 80. 000 soldados. Todavía era pequeño en comparación con otras potencias, pero era el mejor entrenado y el más eficiente del continente.

Federico Guillermo fortaleció el ejército prusiano, alistando ciudadanos prusianos en lugar de mercenarios, en lo que se conoce como el sistema de Cantón (que no debe confundirse con el sistema de comercio chino). Se cancelaron todos los gastos reales, especialmente la vida en la corte, y se establecieron altos impuestos a la clase media y baja. Se requirió el servicio al Estado de la nobleza, conocido como Junkers, y con frecuencia sirvieron como oficiales del ejército, mientras que los campesinos sirvieron como infantería. Existía una muy estricta estratificación social. El gobierno subvencionó a las industrias textiles para que fabricaran los uniformes estandarizados y también se ordenó que todos los miembros de las fuerzas armadas mantuviesen el cabello y la barba estandarizada. Federico estableció la primera burocracia eficiente en Europa, y fue especialmente tolerante y acogedor en cuanto a la religión con 20. 000 refugiados hugonotes después de que Luis XIV revocó el Edicto de Nantes.

Los Estuardo en Inglaterra 1603-1714[editar]

En 1603, Isabel I murió sin dejar heredero y su sobrino, Jacobo VI de Escocia (que era a su vez el hijo de María, reina de Escocia y que había sido mandada ejecutar por Isabel en 1589) subió al trono Inglés como Jacobo I, estando Escocia e Inglaterra gobernadas por el mismo monarca; y estableciéndose la dinastía Estuardo. Sin embargo las dos naciones no se puede considerar que estuvieran unidas - cada una tenía diferente religión, leyes, tribunales, parlamentos, iglesia y costumbres, sin olvidar una desconfianza y un odio de 700 años.

Jacobo I 1603-1625[editar]

Jacobo Estuardo I gobernó como un monarca absoluto que despreciaba el Parlamento. Fue tan lejos como para disolver el Parlamento y gobernó sin la voz del pueblo. Declaró que el monarca era lugarteniente de Dios, su emisario, y reinaba sobre la tierra. Dio comienzo al absolutismo en Inglaterra, continuado por su familia durante las siguientes generaciones. Jacobo defendía los derechos divinos de los reyes, y, también escribió un libro en el que desarrollaba la teoría del derecho divino de los reyes, titulado The Trew Law of Free Monarchies en 1598.

Carlos I 1625-1649[editar]

Cuando Carlos subió al trono, heredó un Parlamento muy crispado, pero que compartía las creencias de su padre Jaime I en la autocracia. Nombró al arzobispo Laud para hacer de la iglesia anglicana más ceremonial, similar al catolicismo, infundiendo el temor entre la población de un retorno al catolicismo.

En 1628 el Parlamento emitió la Petición de Derechos. En este documento se declaraba que Carlos no podía decretar impuestos sin el consentimiento del Parlamento. Carlos procedió a recaudar el impuesto de los buques sin el consentimiento del Parlamento, ordenando a todos los pueblos que pagaran impuestos para apoyar a la marina inglesa. Esto enfureció a la mayoría de la población ya que el impuesto de los buques había sido tradicionalmente pagado solo por las ciudades costeras. El Parlamento de 1640, dominado por terratenientes puritanos, destituyó a Laud y derogó las impuestos decretados por Carlos.

Guerra civil inglesa 1642-1649[editar]

La guerra enfrentó a los partidarios del Parlamento contra los partidarios del rey, y en juego estaban tanto el poder político como el control de la economía inglesa. La guerra también enfrentó a los puritanos, conocidos como "cabezas redondas, " en contra de los anglicanos, o "cavaliers". Los partidarios del Parlamento fueron dirigidos por Oliver Cromwell.

Durante este tiempo surgieron otros movimientos, como los bautistas, cuáqueros, cavadores, buscadores y ranters, que equiparaban al clero con los nobles.

Carlos I fue capturado y el Parlamento abolido. Los Presbiterianos se opusieron a la muerte del rey, mientras que los independientes optaron por el regicidio, o la muerte del rey. En la "Purga de Pride, " Cromwell expulsó por la fuerza a todos los miembros del Parlamento que se oponían a la muerte del rey.

Los Gobiernos de Cromwell[editar]

Posteriormente, Cromwell formó un nuevo gobierno llamado el Commonwealth, que duró desde 1649 hasta 1653. Este gobierno era una república democrática. Sin embargo, en 1653, formó el Protectorado de Cromwell, que era efectivamente una dictadura militar. Creó el New Model Army, una fuerza pagada de devotos puritanos. Su reinado estableció leyes muy estrictas, como la prohibición de los juegos de cartas y de bailes. Él, como muchos monarcas ingleses, encontró un Parlamento difícil de controlar, así fue hasta que disolvió el Parlamento, fue proclamada la única Constitución inglesa, "Los instrumentos de Gobierno".

Restauración de los Estuardo y Carlos II Estuardo[editar]

En 1660, renunció Cromwell, lo que dio lugar a la restauración de Carlos II Estuardo y por lo tanto de la línea de los Estuardo al trono. A Carlos II se le conoce comúnmente como el "Alegre Monarca" porque se involucró en la vida de una corte altamente festiva y tuvo muchas amantes. Sin embargo, condujo a Inglaterra a una profunda deuda y continuó una guerra con los holandeses que había comenzado bajo Cromwell desde la década de 1650 hasta la década de 1670. Practicó políticas mercantilistas. Durante el reinado de Carlos II, Inglaterra se encontró con la gran plaga de 1665 y el gran incendio en 1666.

En 1670, Carlos firmó en secreto el Tratado de Dover con Luis XIV, uniendo a Francia e Inglaterra como aliados para trabajar juntos en devolver a Inglaterra a la iglesia católica. En 1673 se firmó la Declaración de Indulgencia, que establecía que los católicos podían ocupar cargos políticos y militares. El Parlamento respondió ese mismo año aprobando la Ley de Prueba, declarando que los ciudadanos tendrían que profesan el anglicanismo para entrar en el Parlamento y optar a algún cargo militar mediante la adopción de la comunión anglicana.

Jacobo II 1685-1688[editar]

Jacobo II Estuardo de Inglaterra

Jacobo II, un monarca abiertamente católico, ocupó el trono en 1685. Con su primera esposa tuvo dos hijas, María y Ana, ambas protestantes, pero con su segunda mujer que dio a luz un hijo, Jacobo, que fue bautizado católico. El Parlamento no aceptó la demanda de derogar de la Ley de Prueba, y el rey instituyó la Declaración de las indulgencias, lo que permitió la libertad de culto. Los protestantes enojados llamaron en el estatúder Guillermo y a su esposa María para sacarlos del apuro.

Revolución Gloriosa de 1688[editar]

Por miedo del catolicismo declarado de Jacobo y al nacimiento de un heredero varón católico el Parlamento llamó a María Estuardo y Guillermo de Orange para gobernar Inglaterra en 1688. Conocida como la Gloriosa Revolución o incruenta Revolución porque fue pacífica, Guillermo y María tomaron el trono y firmaron la Declaración de Derechos. El proyecto de ley garantizaba que el rey debía convocar al Parlamento cada tres años y no podía cancelar el nombramiento de los parlamentarios, y también que los impuestos y la guerra debían ser aprobados por el Parlamento. Inglaterra ya no era una monarquía absoluta, sino más bien una monarquía constitucional.

En 1701, el Parlamento aprobó la Ley de domicilio, disponiendo que todas las monarcas de Inglaterra debían ser protestante por encima de todas las demás características.

Ana Estuardo y el fin de la línea Estuardo[editar]

La reina Ana gobernó desde 1702 hasta 1714, y emitió el Acta de Unión de 1707, que fue el origen de la creación de Gran Bretaña mediante la unión de Gales, Escocia e Inglaterra. Bajo su reinado, la Cámara de los Comunes alcanzó una posición dominante en el Parlamento. Cuando murió en agosto de 1714, fue sucedida para gobernar en Gran Bretaña por Jorge I, el primero de la línea de Hannover. La expansión del poder parlamentario a expensas de la Corona que habían tenido lugar desde 1688 continuaría bajo los monarcas hannoverianos, con el primer Primer Ministro, Sir Robert Walpole, que asumió el cargo en 1721. Con el ascenso de Jorge III en 1760, la Corona tuvo ya muy poca capacidad para influir en la política nacional y lentamente se fueron desarrollando los partidos y gobiernos de izquierda en el Parlamento.

La Gloriosa República Holandesa[editar]

Cultura y Economía[editar]

Posesiones holandesas

Durante un período de la década de 1600 llamado edad de oro holandesa, los holandeses fueron los líderes del comercio, de la navegación y financieros de Europa. También crearon de una de las sociedades urbanas más tolerante en Europa. Ámsterdam se convirtió en un centro de comercio, en gran parte debido al saqueo de Amberes, y el Banco de Amsterdam lideró el mundo de la banca europea.

Como resultado de su comercio, los holandeses fueron la nación más rica y más próspera de la época. Hubo un gran aprecio por las artes, y algunos de los más famosos artistas barrocos fueron holandeses, como Vermeer, Rembrandt y Rubens. La sociedad holandesa promovió la libertad de expresión y la tolerancia religiosa, con una amplia gama de religiones desde los ateos a los católicos. Había una clase media amplia y bien establecida, y un excelente sistema educativo. Por último, los holandeses tuvieron una república confederada con una gran libertad para el autogobierno de sus provincias, mientras que la mayoría de los otros países europeos todavía seguían gobernados por regímenes absolutistas.

Las colonias de ultramar[editar]

La Compañía Holandesa de las Indias Orientales comenzó la invasión de la cadena de fortalezas costeras que en el aquel momento integraban el Imperio portugués. Los asentamientos portugueses estaban aislados, en caso de ataque era difícil su refuerzo, y eran susceptibles de ser conquistados uno a uno, pero sin embargo los holandeses solamente disfrutaron de un éxito relativo en sus intentos de conquistarlos. Amboina fue arrebatada a los portugueses en 1605, pero un ataque a Malaca al año siguiente no logró aunque por poco su objetivo de proporcionar una base situada más estratégicamente en las Indias Orientales. Los holandeses encontraron lo que buscaban en Jakarta, conquistada por Jan Coen en 1619, más tarde renombrada Batavia nombre en latín de Holanda, y que se convertiría en la capital de las Indias Orientales holandesas.

Molino con la capilla por el holandés Frans Post

Mientras tanto, los holandeses continuaron intentando expulsar a los portugueses de sus bases en Asia. Malaca finalmente sucumbió en 1641 (después de un segundo intento de capturarla), Colombo en 1656, Ceilán en 1658, en 1662 Nagapattinam, Cranganore y Cochin en 1662. Goa, la capital del Imperio portugués en el Oriente, fue atacada por los holandeses dos veces en 1603 y 1610, en ambas ocasiones sin éxito. Mientras que los holandeses no pudieron en cuatro intentos conquistar Macao desde donde Portugal monopolizaba el lucrativo comercio entre China y Japón, lo que aumentó las sospechas del shogunato japonés de las intenciones de los Católicos Portugueses y llevó a su expulsión en 1639. Bajo la política sakoku posterior, durante doscientos años los holandeses fueron la única potencia europea a la que se permitió operar en Japón, en 1639 el comercio se realizaba solo desde Hirado y luego desde 1641 desde Deshima.

En 1650, los holandeses habían superado a Portugal como el actor dominante en el comercio de las especias y la seda, y en 1652 fundó una colonia en Ciudad del Cabo en la costa de África del Sur, como una estación de paso para sus buques en la ruta entre Europa y Asia.

En el Atlántico, la Compañía de las Indias Occidentales se concentró en arrebatar a Portugal su control sobre el comercio de azúcar y esclavos, y esto unido a ataques oportunistas contra la flota del tesoro española en la travesía de su regreso a España. Bahía en la costa noreste de Brasil fue capturada en 1624, pero sólo durante un año antes de que fuera recapturada por una expedición española-portuguesa. En 1628, Piet Heyn capturó toda la flota del tesoro español, y se hizo con una gran fortuna en metales preciosos y bienes que permitió a la compañía dos años más tarde pagar a sus accionistas un dividendo en efectivo de 70%, aunque la compañía tuvo pocos éxitos además de este contra los españoles. En 1630, ocuparon la capitanía de Pernambuco (actuales estados de Pernambuco, Paraíba, Rio Grande do norte (1634), Ceara (1637) y Maranhao (1641) y en los próximos años empujó hacia el interior, anexionándose las granes plantaciones de azúcar que allí existían. Con el fin de suministrar a las plantaciones la mano de obra que requerían, se puso en marcha una expedición en 1637 desde Brasil para capturar el puesto esclavista portugués de Elmina, y en 1641 capturó con éxito las colonias portuguesas en Angola. En 1650, la Compañía de las Indias Occidentales tenía firmemente el control tanto del azúcar como de los esclavos, y había ocupado las islas caribeñas de San Martín, Curazao, Aruba y Bonaire con el fin de garantizarse el acceso a las salinas de las islas.

A la inversa a los éxitos logrados en Asia, contra los portugueses, en Brasil y África los éxitos holandeses fueron de corta duración. Las comunidades bajo el gobierno holandés habían estado muchos años siendo gobernadas por los portugueses y los holandeses no eran colonos, sino comerciantes. En 1645, la comunidad portuguesa de Pernambuco se rebeló contra el gobierno de los holandeses y en 1654 los holandeses fueron expulsados ​​de Brasil. Los portugueses también recuperaron Luanda en Angola.

En la costa noreste de América del Norte, a Compañía de las Indias Occidentales se hizo con el control de una colonia que había sido establecida por la Sociedad de Nueva Holanda (1614-1618) en Fort Orange, Albany, en el río Hudson. Los holandeses enviaban barcos anualmente por el río Hudson para el comercio e pieles desde el primer viaje de Henry Hudson en 1609. Para proteger su delicada posición en Albany de proximidad de ingleses y franceses la Compañía fundó la ciudad fortificada de Nueva Ámsterdam en 1625, en la desembocadura del río Hudson, fomentando el poblamiento de las zonas cercanas a Long Island y Nueva Jersey. El monopolio del comercio de pieles se hizo imposible en última instancia para la Compañía debido al comercio masivo, privado e ilegal. Por lo que la población de New Holland se convirtió en inútil, no lucrativa.

En 1655, la colonia próxima, Nueva Suecia, en el río Delaware fue absorbida por New Holland después de que fueran enviados barcos y soldados por el gobernador holandés Peter Stuyvesant para capturarla.

Desde la anexión, la Compañía de las Indias Orientales Holandesas, entró en competencia con su contraparte, la Compañía Inglesa de las Indias Orientales, fundada dos años antes, aunque con ocho veces menos de fondos económicos, que competía por los mismos activos y mercados en el Este. En 1619, la rivalidad resultó en la matanza de Amboyna, cuando muchos hombres de la Compañía Inglés fueron ejecutados por agentes holandeses. El evento dio lugar a resentimiento por parte de Inglaterra durante muchas décadas.

A finales de 1620 la Compañía Inglésa cambió su enfoque de Indonesia a la India.

Holandeses quemando la flota de inglesa en 1667

Guerras[editar]

Anglo-holandesa[editar]

En 1651, el Parlamento Inglés aprobó la primera de las "Actas de Navegación", que excluía el comercio lucrativo holandés entre Inglaterra y las colonias del Caribe. Ese fue el comienzo de las hostilidades que tuvieron lugar el año siguiente entre los dos países.

La guerra no fue decisiva e Inglaterra no pudo sustituir a Holanda como líder del comercio mundial.

La segunda guerra anglo-holandesa[editar]

Se precipitó en 1664, cuando las fuerzas británicas decidieron atacar New Holland. Después de dos años de guerra, los holandeses, dirigidos por Michiel de Ruyter, destruyeron o capturaron la mayor parte de la flota de los ingleses en Medway y Gran Bretaña se vio obligada a pedir la paz. En el marco del Tratado de Breda (1667), New Holland fue cedida a Inglaterra a cambio de establecimientos ingleses en Surinam, que habían sido conquistados por las fuerzas holandesas a principios de año.

Guerras con Francia[editar]

En 1672 los franceses invadieron la República, comenzando la guerra franco-holandés y sólo se detuvieron cuando llegaron a la línea de la playa holandesa. Inglaterra y Francia habían acordado dividirse en secreto los Países Bajos, pero después de algunas derrotas en el mar, incapaces de cruzar la línea de costa, el ejército francés comenzó a retirarse lentamente. La paz se firmó en 1678.

La Revolución Gloriosa[editar]

En 1688 el holandés Guillermo de Orange subió al trono e Inglaterra, terminando con cincuenta años de rivalidad entre Holanda e Inglaterra.

Así, los dos países unidos comenzaron a Guerra de los Nueve Años contra Francia ese mismo año. La flota anglo-holandesa (en su mayoría holandeses) dominó los mares y Francia fue derrotada.

Pedro Romanov y la gran Rusia (1689-1723)[editar]

Pedro instauró en Rusia una monarquía absoluta sin ningún concepto de contrato social. La sumisión era todavía muy fuerte en Rusia, no existía clase media ni urbanización de la población.

El principal objetivo de la política exterior de Pedro fue conseguir puertos de aguas cálidas para su nación que eran esenciales para el comercio, el poder naval y el acceso a Occidente.

Pedro el Grande siendo niño

Luchó contra Suecia por un puerto en el Mar Báltico y con los turcos otomanos por un puerto en el Mar Negro.

En la Gran Guerra del Norte contra Suecia, Rusia derrotó al ejército sueco en Poltava, utilizando la política de tierra quemada. A medida que los ejércitos rusos se retiraron, dejaron los cultivos y pueblos en llamas y luego esperó al invierno para cargar contra sus enemigos. Así logró un puerto en el Mar Báltico que se llamó San Petersburgo y conocido como la ventana hacia el oeste.

Pedro decretó la Gran Embajada, que fue un viaje que hizo con sus nobles por la mayoría de los países de Europa Occidental. El objetivo de la Gran Embajada era utilizar la información recopilada para occidentalizar Rusia, porque Pedro tenía miedo de la creciente potencia occidental. A través de la Gran Embajada, Pedro adquirió muchos conocimientos tecnológicos importantes, especialmente la tecnología militar, como instrumentos de guerra, la táctica militar, la tecnología de la construcción naval y las estrategias navales.

Importó trabajadores extranjeros con habilidades tecnológicas e introdujo nuevos trajes que fueron utilizados en el resto de Europa, puso en marcha el calendario Juliano, estableció mejoras en la educación y también creó el primer ejército moderno en Rusia con 200.000 hombres. Los nobles tuvieron que realizar el servicio militar en el ejército o en un servicio burocrático.

Arte Barroco[editar]

El éxtasis de Santa Teresa, de Bernini - foto de Nina Aldin Thune

El arte Barroco surgió durante los años del 1600 y perduró hasta la mitad de 1700. Este estilo fue ampliamente utilizado por los católicos en la contra-reforma.

La principal característica del arte barroco es el color. Sus colores son ricos y vibrantes, por su intenso uso de la luz, es espectacular y exuberante.

A diferencia del arte del Renacimiento que generalmente retrataba escenas sencillas, el arte Barroco captura el clímax de una escena. Utiliza iluminación dinámica para crear un efecto de luz en la tela.

Algunos de los grandes artistas fueron Caravaggio, que era italiano y pintaba para la iglesia católica de la Contrarreforma. Entre sus obras, la Resurrección de Lázaro, la flagelación de Cristo y muchas otras.

Se introdujo la luz dramática y efectos oscuros que ayudaron en la transición a un nuevo estilo Barroco.

Un famoso escultor italiano de esta ÉPOCA fue Bernini, cuya creación más famosa es quizás EL éxtasis de Santa Teresa. Esta escultura representa A la monja mística en un trance de profundo éxtasis religioso.

Bernini fue uno de los primeros grandes maestros en entender la importancia de los efectos de la luz.

Notas[editar]

  1. Supuestamente pronunció la frase en 1655, con 16 años, ante el Parlamento de París, pero no hay prueba documental de ello por lo que se llega a considerar apócrifa. Véase el artículo específico en wikipedia: El Estado soy yo que cita a Lucien Bély, Louis XIV: le plus grand roi du monde, Les classiques Gisserot de l'histoire, Éditions Jean-paul Gisserot, 2005, ISBN 9782877477727.
← Las guerras de religión El absolutismo La Ilustración →