Programas de desarrollo social/Huertos familiares urbanos

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Experiencia de huertos familiares urbanos en Bastión Popular[1] - Guayaquil, Guayaquil.

El presente es una versión para Wikilibros del documento:
EXPERIENCIA DE HUERTOS FAMILIARES
Editado por el:
PROYECTO DE DESARROLLO DE LAS ZONAS URBANO MARGINALES DE GUAYAQUIL - BASTIÓN POPULAR.
Con financiamiento de:
UNIÓN EUROPEA y MUNICIPALIDAD DE GUAYAQUIL
Editado por:
UNIDAD DE GESTIÓN, ZUMAR[2]

Serie: Capitalización de experiencias

Guayaquil, 2004.


Contenido

Contexto general en el que se desarrolla la experiencia[editar]

  • Provincia del Guayas, Ecuador.
  • Cantón Guayaquil.
  • Ciudad de Guayaquil (con cerca de 2,5 millones de habitantes)

Bastión Popular en datos[editar]

Parte baja de Bastión Popular, las viviendas de caña guadua están asentadas sobre palafitas

Bastión Popular es un asentamiento urbano-marginal, ubicado en la zona norte de Guayaquil, entre los kilómetros 10,5 y 14, de la vía a Daule. Dista 8 – 9 kilómetros del centro de la ciudad. Ocupa un área de 341,35 hectáreas.

Según el Censo del 2001, en este sector viven 73.655 personas, que forman unas 15 mil familias.

La población económica activa ha crecido en 7 puntos desde el año 2002. Hoy es de 47.3%.

Se calcula que el ingreso promedio de cada familia es de 250 dólares por mes, y que muchos de estos ingresos provienen de familiares que han emigrado al exterior y de trabajo informal.

En rojo el Bastión Popular

De acuerdo a mediciones recientes, en lo laboral, Bastión presenta la siguiente situación: de la población económicamente activa, en el comercio trabaja el 36% de los hombres y el 42% de las mujeres; en segundo lugar está la construcción, como actividad para los hombres y el servicio doméstico, para las mujeres.

La población femenina en Bastión Popular es de 48.7%, mientras que la masculina de 51.3%. Los porcentajes en jefatura de familia son: 78.9% los hombres y 21.1% las mujeres. El promedio de miembros en el hogar es de 4.5

La mortalidad infantil, en menores de un año, está en 13 defunciones por cada 1.000 nacimientos. (Fuente: SIL- Sistema de información Local - Línea Base 2004)

Experiencia de huertos familiares[editar]

Primera fase[editar]

Aclaración técnica de sistematización: En el presente documento se identifica el comienzo y el término de una fase cuando en el proceso general hay un salto cualitativo importante, que marca un nuevo momento de la experiencia. Esta lógica no coincide, necesariamente, con el término y renovación de los convenios entre ZUMAR (financiador y supervisor) y la Corporación Alfa y Omega Comunicación (ejeciutor).

[3],

Nacimiento del proyecto[editar]

El proyecto Huertos Familiares surgió del Convenio de Financiación entre la Unión Europea y la M.I. Municipalidad de Guayaquil y es ejecutado por el Programa ZUMAR, Unidad de Gestión del Convenio, y la Corporación Alfa y Omega Comunicación, en términos de cooperación. Se lo planteó como una respuesta al problema de la desnutrición en Bastión Popular, zona de intervención de ZUMAR. Se coordinó con esta ONG por su experiencia en la implementación de huertos familiares y trabajo en comunidades urbano populares. Alfa y Omega Comunicación es miembro de la Red Cantonal de Salud Nutricional.

Huertos familiares forma parte de la línea estratégica de Seguridad Alimentaria, contemplada en el Plan Cantonal de la Red de Salud Nutricional, como una de las alternativas para evitar la desnutrición. En la Red participan más de 80 organizaciones publicas y privadas, con acciones coordinadas desde la Municipalidad de Guayaquil.

El proyecto de huertos comenzó en Bastión en septiembre del 2002 y su objetivo fue mejorar la nutrición de las familias, propiciando la introducción de hortalizas en la dieta familiar. Los primeros huertos se hicieron con la organización barrial de los bloques 11 y 6, en una campaña puerta a puerta.

“Nuestro primer criterio fue que los huertos estuvieran en un mismo sector dentro del bloque y que estuvieran en la mayoría de los bloques. Nos llevó unos tres meses en parar los 60 huertos, la mitad en la Etapa 1 y la mitad en la Etapa 2”,- cuenta Roberto Almeida, Coordinador de Alfa y Omega Comunicación.

Criterios generales[editar]

Ya desde los inicios este proyecto apuntó hacia la producción de hortalizas, de plantas medicinales y ornamentales y la aplicación de técnicas agroforestales en los patios de Bastión. Se había comprobado que en Bastión Popular las familias tenían predisposición a mantener jardines y pequeños huertos. Este era un factor de gran ayuda para la puesta en marcha del proyecto.

Entre los criterios que se tuvieron en cuenta, además de la producción de plantas comestibles, ornamentales y medicinales, estuvo la función socializadora del huerto, donde la familia trabaja junta y donde sus miembros toman decisiones sobre lo que van a sembrar. Esta actividad educa actitudes positivas hacia la vida y la naturaleza. Y por otra parte, el área presentaba pocos riesgos de plagas, de enfermedades, y tenía la posibilidad de reciclar nutrientes.

Arreglos institucionales - Los convenios[editar]

Para llevar adelante el proyecto de huertos, ZUMAR y la Corporación Alfa y Omega Comunicación, firmaron un primer convenio de Cooperación por seis meses, en el que ZUMAR financió los costos directos (cinco mil dólares) de 60 huertos familiares, de 5 metros cuadrados cada uno. La mitad de ellos (30) se habilitaron en la primera etapa y la otra mitad (30) en la segunda etapa. Alfa y Omega se encargó de la ejecución y aportó con gastos indirectos por un valor de 3 mil 950 dólares.

Se firmaron actas de compromiso con las familias beneficiarias, para dejar establecidas las responsabilidades de cada cual y se buscó integrar a personas que al finalizar el medio año pudieran convertirse en promotoras del proyecto. En este mismo periodo se esperaba integrar a la dieta familiar, al menos cuatro productos del huerto.

Al término de los seis meses, se firmó un nuevo convenio, esta vez por ocho meses, en el que se planteaban tareas de mejoramiento de los huertos ya instalados y la creación de composteras. Se amplió la cobertura a 140 familias, de ambas etapas, y se decidió capacitar a las personas que ya tenían su huerto, en temas de salud y nutrición, a través de talleres barriales. En el mismo esfuerzo de capacitación, se decidió impartir conocimientos de agroforestería urbana a ocho personas, del grupo inicial, como apoyo al proceso. Además se propuso introducir la cría de animales menores en los huertos de las promotoras, como experiencia piloto.

Para ejecutar este segundo momento del proyecto, ZUMAR desembolsó 10 mil dólares, para gastos directos, en tanto que Alfa y Omega asumió 4.850 dólares, de gastos indirectos.

Primero pasos[editar]

El trabajo comenzó con la selección de vecinos que participarían en esta iniciativa. Pero primero había que explicar en qué consistía el proyecto, entusiasmar a la gente, organizarla. Esta no era una tarea fácil, debido a que Alfa y Omega no conocía el terreno y el propio ZUMAR estaba en su etapa de abordaje. Los bloques seleccionados fueron 3 y 4, de la Etapa I, y 6, 7B y 11, de la Etapa II.

Empezamos con 60 familias, repartidas en las dos etapas.

Cada etapa es distinta. Siento que hay más serranos en la etapa I que en la etapa II. El serrano es como un poquito más comerciantes y en la etapa I las familias tienen un negocito, se mueven poco a nivel de casa.

La etapa II es más costeña, de Manabí; A esta etapa siempre que llegamos con una propuesta de huertos se adhirieron rápidamente. Ahí empezamos “de una”. En la primera etapa el contacto fue un poquito más difícil. El primer acercamiento que tuvimos fue a través de la señora Mónica Navarrete del CAMI (Centro de Atención Municipal Integral), que nos presentó a una persona bien conocida, Angelita Morales. Ella nos fue contactando, nos hizo conocer a la gente, comadres, vecinas, y todo eso.
La experiencia ahí fue tocar puerta a puerta, invitar, explicar lo que era el proyecto, con la introducción de Angelita. Hasta que se lograron las 60 familias,- recuerda Agustín Barrios, ingeniero agrónomo mexicano, que es la cabeza técnica del proyecto de huertos.

¿Cómo fue la recepción de la gente?[editar]

La etapa I fue el lugar más difícil, desconfiaban, nos decían sí cómo no, pero cuando ya llegamos para explicarles todo el proyecto venían dos, tres personas. Tuvimos que ir cambiando estrategias, llevamos el material, fuimos a armar los cajones a sus casas. Mientras en la etapa II, en mes y medio ya teníamos todos los huertos, en la otra apenas estábamos armándolos. Ayudó el hecho de que en la etapa II ZUMAR tenía la oficina. Decíamos: venimos en nombre de ZUMAR, tenemos este programa. “Ah, sí, ya lo conozco, sí quiero”. Entonces fue distinto. La etapa I nos costó más y nos sigue costando. Tal vez porque en la etapa II se tenía técnico en fortalecimiento organizacional, en la I no.

Doña Nancy Torres, vecina del bloque 11, recuerda así los inicios:

Como yo soy curiosa me acerqué a una reunión donde explicaron lo de los huertos, que era una ayuda para nosotros, para el bolsillo y para la nutrición, todo lo que era de comer, sin químicos porque es algo natural, aquí se cosecha el brócoli, la zanahoria, la col, la cebollita... Y ha dado mucho resultado. Aprendimos a cortar el cajón, a poner la tierra y a sembrar. Yo sabía de plantas, pero más de ornamentales, no de hortaliza... Viviendo se aprende, como se dice.

Ejecución del Proyecto[editar]

Criterios técnicos para la instalación de los huertos[editar]

Una vez inscritos los vecinos se los visitaba para comprobar si existían las condiciones exigidas por el proyecto:

  • Contar con un espacio físico para armar la cajonera.
  • Que el espacio tuviera protección contra animales domésticos.
  • Luz suficiente para el crecimiento de las hortalizas.
  • Agua para regar, pero sobre todo, tiempo para cuidarlo.

Diseño de los huertos[editar]

El siguiente paso, una vez que se examinaban los patios, sus niveles, la cantidad de luz disponible, era trazar un pequeño croquis, donde se señalaba la ubicación de una o dos cajoneras. Cinco metros cuadrados de huerto, como estándar para todos.

"En algunos casos se hizo un huerto de cinco metros cuadrados de puras hortalizas o bien se complementaron con mangos o jardines, que ya existían. Se fueron adaptando a las condiciones de cada casita",- explica Agustín.

Croquis del huerto[editar]

Ver el patio, hacer un croquis para ubicar la cajonera. Cuando hay animales, como patos o gallinas, habrá que encerrarlos o cercar el huerto.

Armado de cajoneras[editar]

Una vez que definimos bien las familias que podían caminar en el proyecto, enseñamos a armar el cajón de caña.

Entrega de tierra[editar]

El siguiente paso fue entregar la tierra base y la tierra de sembrado y enseñarles a preparar la cajonera, dejarla lista para la siembra. La tierra base no es cualquier tipo de tierra, si es tierra negra mejor, porque al mezclarse con la otra se mejora y las plantas producen bien. Algunas familias estaban entusiasmadas y buscaban tierra por donde sea.

Analizando este paso, en el equipo de trabajo, dijimos: hay que hacer que pongan algo las familias, para que sientan que es suyo. Y les decíamos búsquense algún tipo de tierra, necesitamos que el cajón esté rebosante. En esa forma logramos que la gente se apropiara del huerto. Fue una estrategia para involucrar a la familia. (Agustín)

"Veníamos con nuestros sacos una vez que ellos ya tenían puesta su tierra, nosotros traíamos tierra base y tierra de sembrado, preparada con microelementos naturales. La traíamos de una compostera que teníamos en otro sector y las mezclábamos",- recuerda Agustín.

¿Que tipo de tierra hay aquí?

Algunas son tierras fangosas. Hay arcillosas y muy poca franca. Sobre todo es muy dura, arcillosa de tipo amarillenta, como para hacer ladrillos. Cuando está bien mojada usted deja el zapato ahí. Es arcilla expandible.

La siembra del metro cuadrado[editar]

Después comenzamos a capacitar a la gente en la técnica de sembrar en metros cuadrados. Digamos que nosotros marcamos un metro cuadrado y lo dividimos en 4 partes y en cada parte, en cada porción, se siembra un tipo de hortaliza: sea nabo, sea col, sea lechuga...

Las semillas[editar]

Se les dio semillas de 13 variedades, más o menos. Manejamos: pimiento, tomate, pepino, acelga, espinaca, nabo, col, brócoli, zanahoria, cebolla, hierbita, perejil y ajo, Ponemos de todo, en un cajón entra de todo.

Les enseñamos a conocer todo tipo de hortalizas para que se alimente la familia, porque muchos decían a mí solo deme tomate, a mi solo pimiento, porque se cree que huerto es tener plantas, cualquier planta. Entonces hubo que explicarles que el huerto es para que aprendan a comer también otras cosas. La gente fue aprendiendo a sembrar, a conocer las semillas.

Acompañamiento[editar]

La obtención de la cosecha lleva su tiempo. Mientras esto sucede se alterna la asistencia técnica con la capacitación en acción. El ingeniero agrónomo realizó visitas y trabajó junto a la familia en el aprendizaje.

Dentro del programa estaba previsto darles todo el material, capacitación y acompañamiento, porque de acuerdo a las experiencias vividas, trabajando en huertos familiares, y yo tengo varios añitos trabajando en esto, se ha visto que cuando uno llega con el programa la gente acepta, pero que cuando no hay quien los acompañe la gente deja el huerto.

Hacíamos visitas casi todo los días. En ese tiempo eran treinta familias, se podían hacer. Después creció el número y las distancias.

Alianzas[editar]

"En este proyecto hay varias partes: ZUMAR pone recursos como económicos, técnicos, y su capacidad organizativa, Nosotros nuestra parte, más o menos en los mismos rubros, porque somos parte de un convenio. Está la comunidad, y a la comunidad le interesa esto. También están ciertas alianzas que hemos hecho, por ejemplo con "Plan", con "Compañeros de las Américas", una organización de voluntarios; está la Red de Nutrición, que al parecer ahora se mueve un poco más. Todo esto ha contribuido para que la cosa resulte",- declara Roberto Almeida, coordinador de proyectos de Alfa y Omega Comunicación.

Programa de nutrición[editar]

Se logró establecer una alianza institucional con Plan (antes Plan Internacional) para que apoyen con su Programa de Nutrición, a los grupos de huertos familiares de Bastión. Una nutricionista y las madres voluntarias que trabajan con Plan impartieron sus conocimientos en los siguientes módulos:

  • Higiene y manipulación de alimentos
  • Conocimiento de la Pirámide de la Nutrición
  • Comer para sentirse bien
  • Recetas nutritivas

Con el taller de Conocimiento de la Pirámide de Nutrición se buscó que los participantes aprendieran a reconocer y diferenciar los alimentos que ayudan a crecer (proteínas), los que nos dan fuerza y energía (carbohidratos) y los que nos defienden y regulan el funcionamiento de nuestro cuerpo (minerales y vitaminas), para poder balancear adecuadamente la alimentación diaria. A partir de estos conocimientos, se trabajó en el taller “Comer para sentirse bien” en el que se elaboraron recetas nutritivas combinando productos de consumo diario con los del huerto.

Estos talleres se realizaron en casas de las participantes. Una familia participante invitó a su casa al grupo y allí se desarrolló la capacitación, en acción.

Fuimos explicando, desde el punto de vista de nutrición, por qué sembramos espinaca, porqué la lechuga. Porque si todos comen pimiento, tomate, pero la acelga la hacen a un lado, se les explicó que estaban haciendo a un lado el hierro.

Una feria[editar]

Cumpliendo con la planificación, se realizó una feria donde se compartieron las experiencias adquiridas en 6 meses de proyecto. Se la llamó Feria de la Comida Nutritiva. En esta feria participaron la mayoría de las familias que tienen huertos. Hubo diferentes exposiciones: método de elaboración de cajoneras, llenado, siembra, riego y manejo del huerto; elaboración, valor nutricional y costos de recetas nutritivas, y se ofreció degustación de platos preparados por las familias.

La idea es que esta actividad sea anual y se transforme en una tradición.

Factores que ayudaron al proceso en esta fase[editar]

  • La predisposición de los vecinos para tener plantas.
  • El hecho de que muchos moradores de Bastión hayan venido de un medio rural.
  • La capacitación a los beneficiarios fue dada en sus hogares. Esto permitió resolver problemas de producción directamente con las familias y fortaleció los conocimientos adquiridos en los talleres.
  • Había agua, en la mayoría de los bloques.
  • El acompañamiento constante del proceso, por parte de los técnicos.
  • Las acciones de fortalecimiento barrial realizadas por ZUMAR en Bastión, ayudó a la propagación de los huertos.

Factores que dificultaron[editar]

  • En un principio la desconfianza de la gente, producto de ofrecimientos no cumplidos por otras organizaciones que pasaron por Bastión.
  • Hubo deserciones; falta de espacio en las casas...
  • Las familias que no entraron en el proyecto tuvieron diferentes razones: imposibilidad de cumplir con el ofrecimiento de proteger los huertos de los animales y también por desacuerdos familiares.
  • El ataque de roedores, que en algunos sectores eran muy numerosos.

Aprendizajes en esta fase[editar]

  • Como el consumo es inmediato, no se manejaron químicos para controlar plagas. Además porque sería un costo adicional de producción. Comenzamos a meter plantas aromáticas, junto con las hortalizas alguna flor o planta que ahuyente insectos,-dicen los técnicos.- Dio buenos resultados.
  • Aquí desapareció la noción “tiempo de siembra, tiempo de cosecha”, el cultivo es permanente. Hay gente que está comiendo nabo todo el año, porque la idea no es arrancar toda la planta sino coger las hojas más grandes y la planta sigue creciendo; porque las plantas son bianuales, pero cuidándolas bien duran bastante más. No es que hoy ya cosechamos todo el nabo y hay que sembrar de nuevo. Solo el rábano, el pepino, el tomate que son plantas delicadas, hay que sembrarlas de nuevo apenas se cosechan. Se ha ido capacitando a la familia para que tengan su huerto todo el año.
  • Al finalizar esta fase, el equipo técnico se distanció durante un mes y fue como una prueba de todo el acompañamiento. Al regreso la gente seguía bien y sentimos que se habían apropiado de su huerto.

Los primeros sesenta huertos, en ambas etapas, para abril ya estaban produciendo y caminando solos.

Segunda fase[editar]

Mayo a diciembre del 2003

Características de esta fase[editar]

  • Esta fase se caracteriza por una ampliación de la cobertura. Se aumentan 140 huertos más, para llegar a 200.
  • El trabajo ya no se hace puerta a puerta, sino a través de los comités barriales y del grupo de promotoras.

En esta nueva fase de ampliación del número de huertos, la selección de familias la realizó Alfa y Omega - Comunicación y el Programa ZUMAR, que para este tiempo ya había hecho un trabajo de fortalecimiento organizacional en los barrios. Esta vez ZUMAR convocó a una reunión a cada comité y allí presentó al equipo de huertos, se explicó el por qué y para qué del proyecto, se hicieron listas de interesados, se hicieron recorridos para verificar los terrenos y hacer la selección.

Es en esta fase es donde intervienen las promotoras como eje motivador en sus bloques y se convierten en los portavoces de los huertos en su comunidad.

Ya estamos prácticamente en todo Bastión, estamos abarcando quince bloques si no me equivoco, solo no hemos entrado en ciertas áreas, por falta de vías.

El huerto, en su configuración, no ha cambiado, se trabaja con las mismas semillas, pero se han introducido las plantas aromáticas y de control biológico.

Si quieres aprender, enseña[editar]

Wilmer Guevara es un vecino de Bastión que integra el equipo de Alfa y Omega, como asistente de campo, desde julio del 2003. Hoy trabaja con las familias enseñando a sembrar, organizándolas, dando seguimiento al proceso.

El ingeniero agrónomo, Agustín, me fue explicando cómo se siembra, cómo se cuida, cómo se le enseña a la familia, entonces como yo conocía un poco el sector y a mí me conocían, se hizo más fácil el trabajo de introducir los nuevos huertos. Mi trabajo es así: yo visito las casas, les pregunto qué inconveniente tuvieron con las plantas, porque a veces sembraban y no nacían, a veces dependía del agua, muchas familias tuvieron inconvenientes con animales domésticos, con ratones o ratas que se comían la semilla, la planta o la raíz... Con las ratas se tomaron algunas medidas: una fue alzar las cajoneras y abajo le solían poner veneno.

Con las familias[editar]

Después vino el cultivo de plantas: empezaron a sembrar, a cultivar, a cosechar y se motivaban cada vez más y pedían el producto que a ellos más les gustaba, que veían que más les daba, en este caso fue el nabo, rábano, acelga, y por ahí la col también se dio, aunque no a todos; el apio y la yerbita, que es el perejil. Fue dando buen resultado

Cuando yo ingresé habían 60 huertos, pero teníamos que llegar a 200, y ese fue mi trabajo. Yo he ido acompañando a la gente.

La mayoría son mujeres, pero también hay hombres en el programa, son pocos, por causa del trabajo, pero los sábados y domingos ellos están en casa y apoyan a la esposa. “No, no se preocupe a mi esposo lo hago hacer esto”, dicen.

No me nacían las semillas[editar]

Al comienzo un poco tuve porque no me nacían las semillas. Yo decía, de pronto será la mano, muchas familias decían “es mala mano”, a veces el mal tiempo. Yo le preguntaba a Agustín y él respondía: no hay problema, siembre no más, dele a ellos que siembren. Eso me dio un poco de ánimo, empecé a decir a las familias: vamos a sembrar con el metro cuadrado, dividamos la cajonera en cuadritos, 25 por 25 centímetros, y ahí se van metiendo las plantitas. Por ejemplo acelga, entraban dos plantas en un cuadrito, el nabo de igual manera, el rábano entraban 9 a 16, el perejil entraban 16, para que no quede muy tupido, el apio era 1, col 1 por cuadro, y así... tomate, pimiento, brócoli, coliflor.

Un marido bravo[editar]

Con la gente no hubo casi problemas. Hubo el caso de una familia que la señora quería tener su huerto, pero parece que el esposo era un poco dejado, le gustaba el alcohol y la mujer siempre se cohíbe, se queda callada... Entonces un día llegué a esa casa, estaba conversando con ella, a ver si reubicábamos la cajonera porque había problemas, no le crecían las plantas, había sombra... Ella tenía algunos niños, con ellos íbamos a mover la cajonera, todo esto, yo sin saber que el marido estaba dentro. Ella decía, ahora la movemos, vamos a sacar la tierra, cuando salió el esposo y le dijo a ella: ¡Yo ya no te dije cuántas veces que yo no quiero ver eso ahí, que acaso te están pagando o tienes tiempo para estar metida en eso...! Yo me quedé asombrado. La señora no sabía que hacer, pero yo le dije: tranquila no más, voy a hablar con su esposo. Ahí salió y dijo: sí, usted viene aquí a molestar, a decirle a mi esposa y a mis hijos que hagan esto, que hagan lo de acá y no nos paga ni dos reales. Le digo: disculpe señor, pero esto le han dado a las familias que desean participar, mejorar su condición de vida, quizás no es grandeza, pero les sirve.

Y a la señora le dije, trate de solucionar esto y yo vendré dentro de unos 15 días a ver si volvemos a sembrar, si no, ni modo, por una plantita no va destruir un hogar. Así pasó. Fui después de unos días y dijo que no, que el esposo se había enojado, que no quería nada. Yo ya no la visitaba, para que no tuviera más problemas, pero le dejaba semillas, para que ella hiciera algo, si quería. De ahí ya no fuimos más. Hasta la vez tiene la casita que ya mismo se le cae, me da pena pero así es.

Iintroducción de la cascada en el método de trabajo con la comunidad[editar]

Primer elemento importante:

De los primeros sesenta huertos habilitados en la primera fase, se identificaron también a ocho promotoras voluntarias, a las que se les dio capacitación y la tarea de promover los huertos, de entusiasmar a sus vecinos para esta nueva fase, en la que se ampliaría el número de huertos y el radio de ubicación.


Segundo elemento importante:

Se empezó a trabajar con los comités de barrio, que ya tenían un contacto más estrecho con ZUMAR. Los técnicos de huertos tomaban contacto con los dirigentes del barrio, asistían a la reunión del comité, explicaban el proyecto y el comité se encargaba de hacer la lista de candidatos que cumplían los requisitos para el proyecto.

Aplicaciones técnicas[editar]

Como ya se ha dicho, la tarea fue construir 140 huertos más, para llegar a un total de 200. Las aplicaciones técnicas para cumplir este plan fueron las mismas de la primera fase: hacer un croquis, reunir a las familias para enseñarles como armar las cajoneras, llenarlas con dos tipos de tierra y sembrar.

Ya en las labores culturales o manejo de los huertos se siguieron los siguientes pasos:

  • Raleo o aclareo (selección de plantas)
  • Transplante (traslado de plantas)
  • Riego.
  • Aplicación de abono y fertilizante
  • Deshierbe
  • Medidas de prevención y control de plagas y enfermedades.

Viveros[editar]

También en esta fase se habilitaron semilleros y viveros, con la idea de mantener abastecidos a los huertos de plantas ornamentales y medicinales y para evitar que se pierdan espacios por falta de plantas. Una vez que ya están las plantas en etapa de propagación se las transplanta en los huertos o en otros rincones del patio. A las familias se les da una planta madre, de la cual sacan los hijitos. Se les han enseñado técnicas de propagación. En la actualidad se cuenta con 11 viveros.

El vivero y la promotora[editar]

El equipo técnico de huertos procura que la promotora tenga el patio ideal: un huerto, su semillero, producción de plantas aromáticas y medicinales. La idea es que los que están en el programa de huertos deben colaborar con ella en propagar plantas. Una vez que estas plantas ya han enraizado, cada persona del programa se lleva una a su huerto.

En el mejoramiento de los huertos hemos introducido algo que no estaba previsto en el programa: la instalación viveros. Eso surgió, primero para darle fortaleza a la promotora, porque casi siempre el vivero está donde la promotora; segundo, que el vivero produce más plantas, propaga el material que nos sirve para abastecer a las familias que se van integrando.

El otro agregado fue el taller en recetas de platos nutritivos. Más que enseñar compartimos experiencias con las beneficiarias, porque ellas también saben, tal vez más que uno. Pero ahí aprovechamos para hablar de las características nutricionales de los productos, de las mezclas, nos ayudamos con las tablas de nutrición, etc. - aclara Roberto.

Promotoras[editar]

Las promotoras (en el caso de Bastión son mujeres, en su totalidad), han tenido capacitación en técnicas agroforestales, en planificación, dada por ZUMAR, tienen nociones de gestión, han participado en la planificación de la Feria Demostrativa, se han transformado en un motor importante del proyecto.

Pero, ¿Quiénes son las promotoras? ¿Qué significa ser promotora?

A estas preguntas responde Ivonne Martínez, técnica del equipo Alfa y Omega Comunicación, quien cubre la parte social del proyecto de huertos.

Les hemos dado el nombre de promotoras, pero hasta el momento estamos queriendo perfilar si son mediadoras, si son facilitadoras, si son guías... En realidad ellas son líderes.

La idea es que ellas vivencien esta experiencia de huertos, lo puedan mostrar a su entorno y en otros entornos de la ciudad.

Tenemos en estos momentos 33 promotoras, aunque las que están permanentemente son 19. Las otras se integran de una manera u otra, y también están haciendo un excelente papel sin estar todo el día. Las promotoras mueven muy bien a sus bloques, mueven muy bien su sector. Tenemos reuniones cada 15 días, los miércoles. Si ellas no pueden ir mandan a un representante del bloque.

Hemos tratado, en lo posible, que las personas que estén liderando no estén ocupadas en otros espacios, que sean presidentas de comités, que estén en el área de salud, que estén en áreas de tal o cual cosa, porque a veces chocan los horarios, ellas tienen toda la buena voluntad y predisposición, pero no se pueden hacer ocho.

Divulgación[editar]

Actualmente, con ellas estamos elaborando un material didáctico en nutrición, basados en la experiencia que hemos tenido; queremos que la capacitación que han tenido no se quede ahí, que sea mucho más manejable, mucho más didáctica tanto para ellas como para los barrios, porque estos conocimientos no son exclusivamente para las personas que tienen huertos sino para todo el entorno. Estamos en esta fase, elaboración de material didáctico para divulgar lo aprendido.

Por su parte, Roberto Almeida ve el trabajo de las promotoras de la siguiente manera: Lo que hacen ellas es que nos dan datos de familias que pueden entrar al programa; segundo, ellas van acompañando la instalación del huerto. Incluso en esta fase les llevamos las cañas, se las dejamos, y ellas mismas reparten la caña, arman, siembran, etc., Lo mismo con las tierras: antes las repartíamos de casa en casa, ahora vamos a una sola casa, que es de la promotora, dejamos las tierras y todas vienen allí a buscarlas. Estamos hablando ya de 300 familias,- explica.

Las promotoras consultadas dicen que este es un trabajo voluntario en beneficio de los vecinos, en beneficio del barrio. Ellas se definen a sí mismas como motivadoras y organizadoras, además de cultivadoras de huertos.

Yo comparto con las ocho señoras que tengo a cargo todo el programa de lo que me enseñaron, de lo que he aprendido. Yo las invito aquí a llevar las plantitas, a sembrar en funditas, y las repartimos, cuando las plantas están un poco grandes, de las que ellas desean llevar, pongamos las de flores, dependiendo las que no tengan ellas van llevando,- dice doña Rosa Delgado.

¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar con promotoras?

Ha sido nueva porque antes era más personal, pero más limitada. Aunque el manejo de relaciones es el mismo, la figura y estrategia son distintas. Aprender a relacionarse y a delegar el trabajo. Eso forma capacidad local. Si las cosas fracasan no es ante una familia sino ante una sociedad.

¿Hay colaboración o la dejan sola?

Hay sectores donde sí hay colaboración y hay lugares donde dicen: ahí esta la promotora y que ella lo haga. Así es el ser humano: Ya que ella encabeza, que ella se encargue. Entonces hemos explicado que no es ella, somos nosotros, los que tenemos que hacer, como grupo. Hemos capacitado a las promotoras para que sepan cómo relacionarse y motivar a las compañeras del huerto. Algunas resultan ser líderes innatas, se movilizan rápido, otras son más lentas pero lo hacen,- explica Agustín Barrios.

Introducción de codornices[editar]

En esta fase se introdujeron codornices al proyecto de huertos. Se trata de una crianza no tradicional que puede aportar cierta cantidad de proteínas a la dieta familiar. En esta fase la experiencia es experimental.

La idea de los pajaritos nace de los huertos, porque estamos peleando por la nutrición de la familia,- dice Agustín.- Entonces veíamos que ya tienen las vitaminas pero les faltan las proteínas. Algunos sí pueden comprarse la carne, el huevito, el hígado todos los días o dos veces por semana, pero hay muchos que no pueden, entonces nuestra pregunta era ¿qué podemos hacer para complementar? Ahí nos pusimos a estudiar: podía ser pollos, pero salía muy alto el costo; conejos, también... estudiando, estudiando, hasta que dimos con la codorniz. Pone huevitos a cierto tiempo, se puede comer tranquilamente.

Las promotoras primero[editar]

Para introducir este nuevo elemento en la nutrición, el equipo técnico de huertos decidió realizar una experiencia piloto con las ocho promotoras que tuvo el proyecto inicialmente. Se les entregaron dieciséis codornices a cada promotora- cuatro machos y doce hembras. El equipo de huertos cuenta:

Alfa y Omega compró una incubadora y nos pusimos a incubar huevitos para surtir a las primeras ocho promotoras. A los 17 días de haber puesto los huevitos ya comenzaron a salir.

Se dio una capacitación a todo el personal de cómo cuidarlo, de cómo manejar el animalito, se explicó que hay ciertas enfermedades y el modo de curarlas. Una persona nos asesoró en la producción de las codornices y ya casi todas son expertas en manejar codornices.

Hasta la fecha habían producido cerca de 400 huevos. Porque no todas están poniendo, algunas ponen tres, cuatro, cinco, otras ponen menos. Digamos, ese fue el canje. Les dijimos: nosotros ponemos los animalitos y ustedes ponen la alimentación, y consumen los huevitos. Les enseñamos cómo alimentarlas con balanceado, que hay que comprar en el comercio. El costo es mínimo.

Incubando huevos de codorniz[editar]

A los 17 días salieron los pollitos. Y pues ellos tenían que tener agüita y un ventilador para que ese vapor mantenga húmedo y caliente el aire. Esa experiencia la vivimos dos familias directamente, una que fue mi mamá y otra promotora, recuerda Wilmer. Estuvo en dos casas la incubadora y yo tenía que estar allí viendo que resultados había, qué inconvenientes. Algunos huevitos se quebraban cuando tenía que moverlos un poco, y se movían tres veces al día, pero hubo buenos resultados. En la primera incubadora se pusieron 300 huevos y salieron 150 codornices, en el segundo se pusieron 200 y salieron 90, aquí no fue muy exitoso, pero era el resultado. Nacieron en total: 150+90= 240. Ayudamos a nacer a varias sacándolas de los carapachitos pero se murieron o quedaron medio enfermitas.

Pájaros y plantas se quedan allí donde los quieren[editar]

En la experiencia nos encontramos con que un macho mataba al otro macho, se pegaban, se golpeaban. O la hembra que salía bravísima. Había que eliminar machos. Había que ir conociendo el carácter de la especie.

Por otra parte, en algunas casas estaban las codornices contentísimas, ponen y ponen y ponen, mientras que llegaban a otras casas y las pobres solo comían y comían y no ponían huevos. Se puede creer o no, pero la vibración humana a veces afecta, tanto a animales como a plantas. Hay familias que dicen a mi no me produce mi huerto, se me queman las plantas. No es invento, la vibración humana sí influye,- sostiene Agustín.

Las plantas, los animales necesitan cariño aunque no lo crea, eso es otra experiencia más que he vivido,- confirma Wilmer.

¿Cómo es eso?

O sea si usted se sienta y le habla a una plantita o le pone música suave se ve que la plantita como que se mueve, los animalitos también. Y esto me lo contó también otro señor que tenía codornices: él se sienta todos los días con las codornices en las tardes, cuando tiene libre, las saca y ellas no se vuelan. Muchos tienen miedo de sacarlas por que se les van, me dijo, pero yo no. Sacaba mis codornices en la tarde, echaba un poquito de agua en la tierra y me entretenía mirando cómo ellas se bañaban. Este señor les hablaba y ellas daban vuelta y vuelta hasta que entraban solitas al corral, sin estarlas obligando.

Él les conversaba y les decía: mis niñas como están, como les va, si tienen algo díganme. Y me cuenta que ellas le respondían con un sonido, que es como cantan o gritan no sé, ellas hacían “croó”, como ellas saben.

Yo también hice la prueba y les hablaba, pero no me respondían en ese momento, después de un rato gritaban, no sé si me contestaban atrasado, pero esa fue una experiencia. Es efectivo, hay que hablarles hay que tratarlos bonito, como a todo ser vivo.

¿Cuánta gente está criando codornices ahora?

En este momento solamente tenemos ocho familias a las que les hemos entregado pajaritos en un plan piloto, para que ellos experimenten. 16 codornices a cada familia. En la experiencia algunos animalitos murieron, en otros casos están completos.

Las codornices tienen mucha acogida pero no arrancamos repartiéndoles a todos porque esto va a entrar con un sistema de crédito, explica Wilmer.

¿Cómo se las alimenta?

Estamos poniendo el balanceado de postura más el maíz molido, entonces eso nos ayuda un poco a abaratar el costo y al que el huevito salga más nutritivo o sea con otro sabor, porque si le ponemos solo el balanceado va a salir con un sabor a pescado, en cambio de esta otra manera sale natural, como de gallo y gallina, pero con menos colesterol.

El alimento se les compra en los lugares donde vende balanceados para animales, ahí hay un balanceado especial para codorniz. Es económico a 16 centavos la libra. Una libra se están comiendo en el día las 16 codornices aproximadamente.

¿Cómo sostener la iniciativa?

Veíamos que en toda esta experiencia de cinco meses (en octubre sacamos los pollitos, en enero se entregaron las codornices a las familias), siempre hubo salidas y no hubo un retorno. Dijimos eso está mal, no se avanza, busquemos alternativas para que sea autosustentable; dijimos, bueno armemos unidades micro productivas, siempre pensando en las codornices, pero luego vimos que además de codornices la gente tal vez quiera hace otra cosa. De ahí surgieron como cuatro posibilidades productivas. Entonces va creciendo esta propuesta.

Huerto demostrativo en el Centro Polifuncional[editar]

En el Centro Polifuncional, ubicado en la avenida Isidro Ayora, junto a la urbanización “Mucho Lote”, se habilitó un huerto demostrativo, con fines pedagógicos y de extensión, al que acuden diariamente personas de distintos bloques, de todo Bastión, participantes en el proyecto de huertos.

Estamos implementando este huerto, ubicando la zona de viveros, donde va a ir la zona de plantas, de frutales; tenemos un sector pequeñito de verde, tenemos un sector donde hemos puesto ciertas plantas madres ornamentales, ciertas barreras en el cultivo, plantas medicinales, vamos a producir un efecto biológico de control contra plagas... Eso es lo que estamos implementando.

Este huerto, de acuerdo al convenio, lo manejará Alfa y Omega Comunicación y será un espacio demostrativo para todo el cantón (autogestionado). Es un sueño de todos los que estamos aquí, -dice Agustín- De mi parte profesional, aquí debiéramos producir de todo, vender a buen precio.

Llegar a ser autosuficientes.

Es a donde debiéramos arribar. Esperemos que se dé en algún momento, con una organización barrial fuerte, seguir produciendo semillas, lograr sacar recursos, lograr vender excedentes. Apuntamos a que sean autosuficientes, estamos tratando de que lleguen a ese punto, a producir excedentes aunque sea en poca escala para que sigan reinvirtiendo.

Dificultades[editar]

Equipo técnico de huertos y las promotoras, coincide en que no se han presentado grandes dificultades en la ejecución del proyecto. Se han presentado algunas dificultades en el campo técnico, todas subsanables.

En ciertos casos hubo falta de luz en los patios por la presencia de árboles –mangos, almendros, ciruelos...

En general, en Bastión hay agua, pero en el cerro, que corresponde al bloque 11, falta agua. Ahí sobreviven seis huertos por la falta de presión. En este caso se les ha explicado a las familias que cuando lavan ropa o cuando lavan los platos, el segundo enjuague se puede usar para regar las plantas. El agua de la cocina es mejor porque lleva los desperdicios y sirve de abono.

En algunos sectores las dificultades han sido las plagas, los ratones y las inundaciones.

Bueno, nuestro mayor problema ha sido el roedor, es un problema terrible porque desmotivaba a muchas familias que veían que ya estaba naciendo la planta y al siguiente día no estaba. Mucha gente se desanimaba,- dice el agrónomo.

También se presentaron algunos casos de canibalismo en las codornices, fenómeno que se produce en todas las especies.

Factores que ayudaron al proceso[editar]

  • La continuidad del convenio ZUMAR-Alfa y Omega - Comunicación, que ha permitido comprobar, en la práctica, la validez de los huertos familiares en Bastión y ha dado el tiempo suficiente para que las familias se apropien de la iniciativa y la integren a su cotidianidad.
El haber firmado convenios no muy largos, ha resultado positivo, porque hemos evaluado, hemos ajustado cosas y eso ha sido bueno. Si hemos firmado tres veces, es porque ha funcionado. Se le han agregado elementos a los nuevos convenios, pensando en la sostenibilidad,- dice Roberto Almeida, coordinador de Alfa y Omega.
  • El acompañamiento técnico constante a las familias, les ha dado seguridad y constancia en el proyecto.
  • El liderazgo que ejercen las promotoras en su vecindad y las formas concretas que utilizan para propagar los huertos.
  • El fortalecimiento de las organizaciones barriales que se ha logrado en estos dos años de trabajo de ZUMAR.
En los nuevos bloques yo he visto más hombres, que son los dirigentes, promoviendo los huertos: yo quiero 20 huertos aquí, yo quiero 10 allá, yo quiero 15, denme material...,- cuenta Ivonne
  • La vocación agrícola de muchos de los habitantes de Bastión, emigrados de sectores rurales.
  • Las campañas informativas y educativas de distintas instituciones - relacionadas con la salud, la infancia y la educación – que trabajan en el área, acerca de la necesidad de alimentarse mejor.

Aprendizaje[editar]

  • En la etapa de introducción del proyecto el equipo técnico reconoce que hubo aprendizajes de comunicación interpersonal.
La gente es difícil, pero una vez que se orienta se adhiere. Claro que nos hemos encontrado con casos que la persona nunca dice que no, pero no hacen lo que dijeron que iban a hacer. Hay que elevarles la autoestima. Hay que irles ayudando,- concluye Agustín.
  • En la escala de huertos familiares y para aprovechar mejor el esfuerzo, es recomendable trabajar con las organizaciones barriales, que a su vez se fortalecen con este ejercicio.
Al principio nosotros hacíamos reuniones para armar las cajoneras en unas escuelas, donde reuníamos 20-30 familias de distintos sectores, llevábamos las cañas, los materiales, pero eso después ya no fue práctico y empezamos a desarrollar los talleres barriales, con las organizaciones,- dice Roberto.
  • Los vecinos que tienen huertos coinciden en que aprendieron a utilizar mejor el reducido terreno del patio para producir comida y le dan una gran importancia a los aprendizajes técnicos en agricultura y nutrición que han obtenido. Lo ven como una posibilidad de ahorrar dinero y de generar pequeños ingresos.
  • Hay participantes del proyecto que tienen conocimientos importantes sobre el uso culinario y medicinal de las plantas. Ellos son una valiosa fuente de información para los técnicos y para otras familias del sector.
Ellas, en un momento dado pueden desconocer que el brócoli tiene tal o cual vitamina, pero me dicen que estas plantas les sirven para un dolor de oído, por ejemplo. Esta otra planta tiene fruta pero las hojas me sirven también para ensalada, dicen. Ellas lo aplican y conocen a veces más que uno, entonces toda esa información como que la vamos captando para después compartirla con todos,- cuenta Ivonne, del equipo de huertos.
  • El trabajo con un grupo de promotoras entusiastas, motivadas y capacitadas, se ve como una herramienta insustituible para una experiencia exitosa de huertos familiares en un área tan extensa y tan poblada.
  • La experiencia arroja también aprendizajes técnicos de cómo reducir espacios sin perder rigurosidad ni calidad en los cultivos. La necesidad de valorar los saberes de la gente e incorporarlos al desarrollo del proyecto.

Receta para un gloriado y otros apuros[editar]

El cultivo de plantas medicinales tiene mucho sentido práctico en Bastión, donde su uso es parte de la cultura de la población.

Hablando con algunas vecinas, me dieron consejos de cómo utilizar las bondades de los “montes”, en caso de necesidad.

Para un dolor de estómago usted coge tres cogollos de orégano, los hace hervir en un cacito de agua, y apenas hierven lo apaga, le pone azuquitar y se lo toma. Ya está. En caso de apuro, para un dolor de estómago, es lo preciso,-me dijo doña Juanita.

La sábila, usted le saca el cristal que tiene adentro, bien bonito, lo pica y lo pone en alcohol (o aguardiente sino tiene más). Lo deja ahí a que se curta, y cuando tiene una caída y queda ese morado, usted le aplica este remedio de sábila, y desaparece. Yo lo he probado,- me instruye doña Rosa.

El agua de hierbaluisa es para los nervios, y mis muchachos que son estudiantes de colegio, cuando tienen examen o cuando les toca con el profesor de matemática, me piden que les de agua de hierbaluisa, contra el susto,- agrega doña Irma

Inicio de la tercera fase[editar]

Marzo del 2004.

Siguiendo la lógica interna de la experiencia de huertos familiares, se podría afirmar que se está abriendo una tercera fase, caracterizada por iniciativas que buscan la sostenibilidad del proyecto. Entre las iniciativas de mayor peso está la implementación de unidades microproductivas

Ivonne Martínez, estudiante del último año de Sociología, se integró al equipo técnico en marzo del 2004, a iniciarse esta tercera fase, y trabaja en acciones de capacitación y sostenibilidad. Ha trabajado en una serie de barrios populares de Guayaquil, con niños jóvenes y adultos, como facilitadora de desarrollo familiar.

Vino a Bastión como parte de Alfa y Omega para trabajar con las promotoras, elaborar un plan de sostenibilidad, a capacitarlas en diversos temas: autoestima, liderazgo comunitario...

Línea de unidades microproductivas[editar]

La idea en esta fase y pensando en la sostenibilidad del proyecto desde la comunidad fue necesario introducir un componente de unidades micro productivas. Grupos de 8 personas a los que Alfa y Omega-Comunicación les entrega cierta cantidad como fondo semilla, (unos 50 dólares), para armar microempresas, que puede ser de pollitos, codornices, producción de plantas medicinales, viveros u otra iniciativa. Hacia allá estamos caminando ahora, dentro del convenio ZUMAR y Alfa y Omega.

Se hizo primero una selección en las dos etapas, dos bloques de una etapa, dos bloques de la otra etapa, donde se iba a trabajar con grupos de 8 personas.

Hicimos la selección y hubo participación, pero que poco a poco se fueron quedando quienes estaban más interesados, ¿por qué?

Porque tienen la idea de que los fondos semillas solo sirven para mejoramiento de vivienda, o para poner un negocio, ellos ven comercial vender ropa, tener una tienda, pero ellos todavía no ven lo comercial y productivo que puede ser su trabajo con tierra, plantas, codornices, huevitos de codorniz, todavía no lo asimilan,-explica Ivonne.

Selección y reglas de juego[editar]

Se hizo la selección, utilizando la metodología de Hogar de Cristo, que tiene experiencia en unidades micro-productivas donde mínimo tienen que ser 10 personas, y si por A o B motivos una de las personas no cumple con su responsabilidad, el grupo tiene que responder por esa persona.

Primero se seleccionó el bloque, luego las promotoras que estaban trabajando en el bloque tenían que seleccionar a 7 compañeras, que vivan cerca de su casa, a distancias no muy grandes y que saben que ellas son sus garantes.

Ya decidieron en qué línea van a utilizar el fondo semilla haciendo un estudio de mercado en su entorno.

Actualmente las unidades micro-productivas están funcionando en ambas etapas con 19 familias y con proyección a ampliar la experiencia.

Técnicas de micro-empresa[editar]

Se les han dado conocimientos micro-empresariales: qué es servicio al cliente, cómo llevar un registro contable, cómo deben hacer las ventas, las compras, qué son gastos, cómo los van a llevar a cabo, qué hace un costo de producción, en qué van a invertir, cómo deben hacer cotizaciones en diversos lugares, y también cómo van a comercializar, qué días van a comercializar y que cantidad van a comercializar.

Les explicamos que no es un negocio que les va a dar réditos inmediatos, sino que es un negocio que se establece. Ellas fueron aterrizando. Hemos visitado a cada una de las personas que van a invertir, en cada bloque, viendo en qué van a invertir, preguntando si tienen plan de comercialización A cada una se le ha dado personalmente el asesoramiento.

Se les enseñó que deben tener sus fichas, sus cuadernitos para las anotaciones.

Lo que hemos conseguido es: 4 negocios de crías de pollos, 2 negocios de venta de frutas, 2 negocios de venta de comidas rápidas y 6 negocios de cría de codornices.

Haremos seguimiento cada quince días.

Por ejemplo, en nuestro medio ha tenido tal aceptación el huevo codorniz por sus funciones vitamínicas, que hay personas, las promotoras, que ya tienen sus criaderos, ya no necesitan ni hacer promoción porque a ellas más bien les faltan

Venta de excedentes[editar]

Hay notas de prensa que hablan de los huertos familiares en Bastión y destacan la posibilidad de que los huertos generen algún dinero a las familias, por la venta de excedentes. ¿Se está llegando a ese momento?

Leído en la prensa esto suena como que las familias están haciendo plata. No es tan así. Aunque hay iniciativas de venta, sobre todo de plantas ornamentales y de tierra, en cuanto a hortalizas es muy poco,- explica Roberto Almeida.- Pero gracias a estas iniciativas que se dieron en la segunda fase, surgió la idea de lo micro-productivo. Las participantes comenzaron a vender, comenzaron a poner un puestito, etc., eso dio pie para organizar microempresas de subsistencia, relacionadas con el huerto. Lo resulta también como un elemento de sostenibilidad.

Doña Nancy Torres y sus amigas.

Doña Nancy Torres es una vecina del bloque 11, positiva y cooperadora, que entre otras tareas sociales, cumple el papel de promotora de huertos. En la actualidad encabeza el grupo de cinco señoras que están trabajando con microempresa.

Hasta aquí, gracias a Dios, nos ha dado buen resultado, porque gracias a las plantas, a estos huertos, tenemos también un programa de fondo semilla que nos apoya para incrementar lo de las plantas y ganar también un dinerito extra, para el bolsillo. Hasta aquí, como le digo, nos está yendo bien. Estamos cumpliendo con nuestra obligación, porque yo soy la promotora del bloque 11, llevo a cargo a cinco señoras que están en el grupo, tenemos codornices, los huevitos se venden y los comemos también. Me está yendo bien con las señoras, porque nos reunimos aquí los días viernes, para cumplir y quedar bien.

¿Qué se ha logrado hacer con 50 dólares de fondo semilla?[editar]

Mucho hemos logrado, porque las señoras estaban con la inquietud de tener codornices, porque sólo yo tenía en este sector. Ahora ellas están muy contentas con sus codornices. Con los 50 dólares las compraron, se compró alimento. Siete hembras y un machito, así se compran. No se pueden tener muchos machos en el grupo porque pelean; se tienen más hembras para que pongan los huevos y poderlos vender. Yo los vendo a 10 centavos cada uno y recojo 7-8 huevos diarios. Así hacemos porque estamos recién comenzando, después, quizás, tengamos que aumentar las pajaritas y veamos como reproducir, pero por ahora las compramos. Tome en cuenta que una pajarita pone un año y después deja de poner.. Por eso, cuando uno las compra tiene que anotar la fecha, eso es muy importante, porque ellas al cumplir un año dejan de poner. Hay que renovar.

Claro que no todas se ampliaron con pajaritas, hay una señora que vende frutas, en eso invirtió su parte. Y le va bien, nosotras mismas le hacemos el gasto, porque todos los días compramos alguna papaya, una badea...

Una unidad micro-productiva que va bien[editar]

Lo del grupo está funcionando muy bien, porque ahorita, como usted sabe, el dinero está lejos y esto es una buena ayuda. Yo misma estoy llevando la contabilidad de las cinco señoras, todas las semanas, para quedar bien. Yo deseo continuar. Si el Programa ZUMAR se retira, nosotros continuamos porque, a mí, al menos, me ayuda mucho y a las demás señoras también. El huerto me sirve para el consumo y también de repente, cuando no tengo dinerito, vendo unos dos, tres, plantas y ya no estoy triste.

La experiencia vista por los codirectores de ZUMAR[editar]

Alfredo Bianco, ingeniero, Codirector europeo.

Con los huertos, nuestra visión no era tanto producir alimentos en cantidades industriales o suficientes para la familia, sino incentivar una diversificación en la alimentación, integrando verduras y hortalizas que sabemos que tienen poca aceptación en la dieta general de la población. La idea fue mejorar un poco la alimentación y de paso que la gente ahorre un poco de plata.

Lo que habría que ver es si las familias, aunque todavía sea un poco prematuro, qué porcentaje de las familias con huertos están dispuestos a comprar tierra para sembrado, por ejemplo, o a producirla haciendo su compost. Pero me parece que la cosa va por ahí. Bueno, es que hay mucha gente que viene del campo y tiene añoranza por este tipo de actividades.

Por otra parte, y esto en orden de la continuidad de la experiencia, Alfa y Omega ya tiene por su cuenta, sin nuestra intervención, un terreno en Bastión Popular donde están montando una oficinita y están viendo que se van a ir quedando. Además con el Municipio y otras entidades están buscando expandir la experiencia de huertos a otros sectores de Guayaquil.

Graciela Trelles, psicóloga, Codirectora nacional.

Creemos que este proyecto va logrando el propósito para el que fue diseñado, y además está sentando bases para su sostenibilidad, Alfa y Omega está cumpliendo con uno de los acuerdos del Convenio de Cooperación que es mantener activo el proyecto más allá de la acción de ZUMAR. Somos un Unidad de Gestión de corto plazo ( 4 años) buscamos que los proyectos sean sostenibles, por eso, tenemos como estrategia apoyarnos en las ONGs locales que tengan experiencias en el tema y en desarrollo comunitario.

Conocemos que importantes verduras, ricas en nutrientes, no son parte de la cultura alimenticia, hacer este proyecto huertos y las capacitaciones que realizamos, nos ha permitido incidir en los hábitos alimenticios de las familias de Bastión, ya que estamos incorporando en la dieta familiar, el consumo de verduras, por otro lado, para las familias el huerto es un ahorro, pequeño pero ahorro, porque ya no tiene que gastar en comprar cebollas, tomates, pimientos.

Creo que los huertos familiares van cumpliendo con sus objetivos, más aún cuando se escucha a las familias de Bastión quienes reconocen que es el huerto les aporta a la nutrición, que en su familia se está consumiendo brócoli, berenjenas col, zanahorias, que el huerto les permite pequeños ahorros y que en algunos casos les está produciendo algún dinerito.

Creo que las acciones del  proyecto permiten, de alguna manera,  responder  a  la problemática de la desnutrición. 

Actualmente contamos con 500 huertos instalados, tenemos un huerto demostrativo en el Centro Polifuncional, tenemos 33 promotoras que están trabajando muy bien y aportan voluntariamente en el mantenimiento del huerto demostrativo, se está institucionalizando la feria de la nutrición, este 2004, va para noviembre. Y otra cosa importante es que el equipo técnico de huertos, Alfa y Omega, ya está negociando un convenio para extender la experiencia a todo el cantón a través de los CAMI.

Productivamente, los huertos van avanzando poco a poco y se abren hacia otras líneas. Con apoyo de Alfa y Omega están desarrollando la línea microproductiva, para que las familias y personas que están trabajando con sus huertos puedan ampliarlo y tener un excedente de venta.

Logros[editar]

Hasta ahora:

  • 500 familias tienen huertos con hortalizas, legumbres, plantas ornamentales y medicinales.
  • Funcionan 11 viveros con plantas medicinales y ornamentales
  • 20 familias producen abono orgánico para consumo del huerto.
  • La totalidad de las familias que participan en el proyecto, están capacitadas en manipulación de alimentos y elaboración de menús
  • 33 vecinas se desempeñan como promotoras voluntarias de huertos
  • 10 familias han incorporado al huerto la cría de codornices
  • Existe un huerto demostrativo, con fine pedagógico y de extensión, en el Centro Polifuncional de Bastión.
  • A partir de esta experiencia, los Centros de Atención Municipal Integral, (CAMI), extenderán los huertos familiares a todo el cantón Guayaquil.
  • Alfa y Omega ha ganado visibilidad y ya tiene una oficina en Bastión Popular, lo que ayudará a la sostenibilidad de los huertos familiares.


Apéndices[editar]

Testimonio de Vilma Soto[editar]

Promotora de huertos. Vive en el bloque 10-D. Ella emigró de Macará (Loja) hace 9 años y se quedó en Bastión. Tiene un hijo de 15 años.

Su patio es amplio, bien iluminado, con un huerto distribuido en cuatro espacios, uno de los cuales funciona como vivero. Le pedimos contar su experiencia en los cultivos y en la promoción de los huertos.

Yo me integré en abril del 2003. Empezamos haciendo una cajonera y luego nos dieron la tierra, la común abajo, y arriba la de sembrado; luego nos dieron la semilla que nacieron a los ocho días. Aquí en mi patio hay más cajoneras porque este es un vivero, para de aquí compartir las plantas con los otros huertos. Yo siembro lechugas, yerbitas, vamos rotando el cultivo. Siempre tengo que tener plantas pequeñas para trasplantar en las cajoneras de los otros compañeros. Siempre tengo que estar regando la semilla. Aquí estas flores, la rosita de muerto, la hierbaluisa, la menta, la albahaca, el ají, sirven contra los insectos, tienen olor fuerte y no les gusta, es contra las plagas.

¿Qué hace una promotora?

Incentivar a las demás compañeras, ir a sembrarles, ir a visitarles. Es un trabajo de voluntad para mejorar del barrio.

¿Usted misma les siembra, por qué?

No sé, porque ellos dicen yo sí quiero pero en realidad no sé. Entonces nosotros para incentivar hemos tenido que ir, hacer la cajonera, poner la tierra, mojarla, sembrarles y dejarles ya listo o en otros casos llevar la planta ya nacida. Eso ha pasado, nosotros mismos hemos ido. Hay bastante gente que está muy incentivada. Pero sí ha dado resultado. Yo a mi cargo tengo nueve huertos.

¿Cuáles son los mayores problemas que ustedes tienen con los huertos?

En primer lugar, que los solares estaban en bajos, llenos de agua. Cuando hubo el relleno se hicieron ya los huertos. También ha habido pulgón y hormigas. Los combatimos con remedios que nos han enseñado, como el de hierbaluisa, ají, ajo. Como ser, de hierbaluisa se ponen unas cuatro ramitas en un litro de agua, se hierve, lo deja enfriar y rocea la planta que está contaminada con hormiga, porque prácticamente donde hay pulgón hay hormiga, por ellos son como dulcecitos. Para eso sirve la hierbaluisa, el ají, el ajo la menta, igualmente el jabón... El jabón es muy bueno, porque yo he hecho experimento en mis plantas. Por ejemplo la terciopelina amarilla, me le pegó bastante pulgón. Yo cogí jabón azul, lo disolví rocié, por dos días. Se le quitó. Nosotros no utilizamos nada químico, todo orgánico. Como ve también aquí tenemos compostera, ahí ya hay nueva tierra. Ayer no más le puse a todas las plantitas.


¿A usted siempre le han gustado las plantas o recien le toma cariño?

Nunca les tuve mucha afición, pero de ahí vinieron y me ofrecieron un huerto. Y decía yo: ¡Huerto! ¿Y me entrará en el patio?... Porque en la Sierra, de donde vengo, huerto llaman a un espacio bien grande. Digo: bueno ingeniero, pase y vea, si mi patio sirve, está bien. ¿Pero hay que pagar por eso, o como es...? No, dice, es gratis, para que tenga una mejor alimentación, la familia de aquí de Bastión. Hicimos la cajonera, sembramos..., de ahí me escogieron como promotora.

Nos capacitaron para sembrar las plantas, cuidarlas, para hacer comida nutritiva. Tengo un niño de 15 años. Mi marido era de Loja, se fue a otro país y se me casó por allá.

¿Cuénteme cómo le ha ido con su grupo?

Muy bien. O sea, hay unos dos o tres huertos que no están totalmente levantados porque no tenemos tierra de sembrado. Están bajos los patios, por el relleno, y ahí se quedaron enterradas las cajoneras. Pero sí tienen interés en seguir, siempre me preguntan por la tierra de siembra, que cuándo viene...

Las plantas medicinales. Tenemos también plantas medicinales y ornamentales, que propagamos para darles a las compañeras de ciertos huertos, porque a algunos se les dio y las dejaron perder. Pero aquí el vivero de plantas medicinales y ornamentales me han dado orden de que venda. Y es que esto tiene algunos gastos: riego, tierra, fundas, para ir surtiendo más.

De las plantas medicinales yo sé usar algunas y estamos aprendiendo bastante, porque hemos ido a huertos, o alguna persona que las tenga me explica para qué sirve, yo le pido una ramita y la hacemos prender.

¿Este huerto le está sirviendo para la mesa?

Muchísimo. Nos estamos ahorrando cualquier cantidad y comiendo algo natural, sin químicos, sano, porque tiene otro sabor del que se compra en la tienda. Lo que más pronto me dio fue el rábano, zanahoria, veteraba... Hemos comido, hemos regalado...

¿Ha tenido dificultades?

No porque cuando uno hace las cosas con amor, no se hace difícil. Yo las hago con amor, porque si no mejor digo que no. Algunos también piensan que como uno siembra también va a ir a cosechar para uno. Preguntan: bueno y cuando sea de comer las legumbres, ¿quién las coge? Algunas compañeras dicen que el huerto no les da, no sé. Yo creo que es falta de amor. Dicen que trabajan pero las matitas las dejan ahí, las riegan cuando se acuerdan.

La idea es que todo tengan.

La idea es que, si es posible, todas las casas de Bastión tengan su huerto, para una mejor alimentación. Nosotras somos del bloque 10-D, pero también vamos al 10-C, también vamos al Polifuncional, allí tenemos un área de huerto. Nos turnamos, el día lunes va un bloque, martes otro, y así... A sembrar, sacar monte, regar, todo eso.

En este punto del diálogo tercia una vecina, de origen esmeraldeño, que visita el huerto de Vilma para preguntar algunos secretos relacionados con “estos montes”, y dice:

Yo también tengo huerto. Para no es difícil porque me gustan las plantas. Yo no tengo una cajonera así, como esta, porque yo la hice más grande. Mi patio lo compartí en tres, tengo plantas y gallinas criollas y de incubadora. La dificultad es en invierno, cuando no se pueden cultivar plantitas porque se las llevan las hormigas, el pulgón. Yo no sabía como combatir eso, pero ahora ya aprendí aquí con la señora.

Parte técnica[editar]

Nos parece útil reproducir el siguiente instructivo técnico, preparado por el equipo de huertos, y que se distribuyó a las familias participantes en el proyecto. Este material será de gran utilidad para quienes emprendan una iniciativa similar, en el medio urbano.

Construcción de huerto[editar]

¿Qué necesitas para tu huerto?

  • Una pala para rellenar y mover el suelo
  • Regadera, manguera de riego, o una tarrina de margarina con agujeros.
  • Semillas certificadas que las puedes encontrar en cualquier punto de venta de productos agrícolas.
  • Tierra base (tierra sin piedras) y tierra de sembrado.
  • Abono/humus
  • Como tu espacio es pequeño puedes utilizar llantas, tachos o cajoneras que reciban luz solar directa.

Para armar la cajonera necesitamos:

  • 10 metros de caña guadua
  • Un serrucho
  • Flexómetro, martillo, clavos y piola

Construyamos la cajonera:

  • Corta la caña guadua en 4 pedazos de 1.80m. y 4 pedazos de caña de 70 cm.
  • Toma 20 latillas de 20 cm. para asegurar los extremos y al medio de los 2 pares de caña de 1.80 m. y los extremos de los 2 pares de caña de 70 cm.
  • Arma tu cajonera de forma rectangular.
  • Clava una latilla de 90cm. en los extremos superiores de la cajonera; para reforzarla.
  • Vierte 7 sacos de tierra base y espárcelos a lo largo y ancho de la cajonera. Luego viene 4 sacos de tierra de sembrado.

Sembrar en el huerto[editar]

  • Ubica la cajonera en un sitio protegido de todo tipo de animales. Deja libre los lados (1.80 m) de la cajonera, para que tengas espacio en ella para trabajar.
  • Remueve la tierra y riégala adecuadamente. El suelo debe estar húmedo para poder sembrar.
  • Con clavos y piola divide la cajonera en doce cuadros donde podrás sembrar semillas diferentes.
  • Realiza surcos y/o huecos de 1 a 2 cm. de profundidad. Deposita en ellos las semillas de distintas especies. En cada cuadro puedes sembrar la siguiente cantidad de semillas:
  • Cubre la cajonera del huerto con papel periódico para mantener la humedad. Tres días después verás que tus semillas han comenzado a germinar, luego retira el papel.

Cuidados para el huerto[editar]

  • Los primeros quince días riega diariamente las plantas, entre las 06h00 y 08h00; o después de las 17h00. No lo hagas al mediodía porque se pueden afectar las plantas. De ahí en adelante, cada uno o dos días, dependiendo de la necesidad.
  • Elimina las malezas manualmente. El huerto se debe mantener libre de mala hierba.
  • Incorpora abono orgánico para que tus plantas crezcan fuertes y robustas, reduciendo el riego de que se enfermen.
  • Si tu planta enferma y no la puedes salvar, sácala de raíz y quémala para que no contagie a las demás, reemplázala con otra.
  • En el huerto combina los frutales con las plantas medicinales.

¿Qué hortalizas puede sembrar en su huerto?[editar]

  • Hortalizas de frutos:
    • Tomate
    • Pimiento verde y rojo
    • Berenjena
    • Pepino
    • Zapallo
    • Zuquini
    • Calabaza
  • Hortalizas de hojas:
    • Col
    • Lechuga
    • Acelga
    • Cilantro
    • Perejil
    • Nabo
    • Albahaca
  • Hortalizas de Flores:
    • Coliflor
    • Brócoli
  • Hortalizas de raíces:
    • Rábano
    • Zanahoria
    • Remolacha
    • Camote
  • Hortalizas de Bulbos:
    • Cebolla colorada
    • Cebolla perla

Consejos útiles para cuidar tu huerto[editar]

  • Evita las plagas intercalando entre las hortalizas otras plantas como manzanilla, rosa de muerto, ruda, que por sus características sirven como repelente de algunos insectos.
  • Si utilizas tus propias semillas selecciona los mejores frutos de plantas sanas de tu huerto. Extrae las semillas, lávalas y déjelas reposar para que se sequen y germinen mejor.
  • Para conservar la humedad del huerto; cubre el suelo con aserrín, paja o tamo de arroz.
  • El huerto necesita de tu vigilancia y cuidado permanente.

Remedios caseros contra plagas[editar]

Si observas plagas (como el pulgón):

  • Utiliza la planta de menta
  • Ajo hervido con un pedazo de jabón de lavar la ropa, y fumigar la planta.
  • Ají licuado en agua, cernido y regado alrededor de la planta y sobre las hojas.
  • Sembrar plantas de menta, ají y ajo, que por su olor actúan como plaguicidas naturales.

Para eliminar las hormigas

  • Menta hervida disuelta en agua

Para eliminar los gusanos

  • Menta, ajenjo o pepa molida de ají mezclada y hervida.


Si en el invierno las lluvias inundan tu casa, puedes levantar la cajonera a 1.30 metros de altura.

Los insecticidas naturales deben utilizarse una vez a la semana, no es necesario pagar por productos químicos, los remedios los podemos preparar en nuestra casa y no atentan contra la salud.


Fuentes del documento[editar]

  • Entrevistas a participantes en la experiencia.
  • Documentos técnicos de la Corporación Alfa y Omega Comunicación.
  • Documentos del archivo ZUMAR
  • Datos del Sistema de Información Local, SIL, Bastión Popular.

Sistematización de la experiencia 2002 - 2004: Ms. Arturo Vergara

Revisión del texto y actualización al 2005: Graciela Trelles, Alfredo Bianco, Roberto Almeida, Susana Garófalo, Mónica Camacho.


Más fuentes para investigar y consultar[editar]

www.reddehuertas.com.ar - Portal sobre huertos familiares, comunitarios y pequeños emprendimientos

www.infohuertas.com.ar - Revista de Agricultura Urbana y Periurbana

www.ruaf.org Recursos para la Agricultura Urbana