Chile y Latinoamérica en el siglo XX/Los inmigrantes europeos en América Latina durante el siglo XX

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Chile y Latinoamérica en el siglo XX


El siguiente tema a tratar será la inmigración europea en Argentina durante el siglo XX. El proceso inmigratorio consiste en el éxodo de los habitantes europeos hacia Argentina, por consiguiente, inmigración se define como el llegar a otro país con el fin de establecerse en él, especialmente con idea de formar nuevas colonias o domiciliarse en las ya formadas; hasta el siglo XIX América Latina estuvo habitada por españoles, portugueses, indios, negros y mestizos en todas sus variantes. Esta situación varió en el siglo XIX cuando la población latinoamericana se duplicó entre 1850 y 1900, mientras que entre 1900 y 1930 el crecimiento fue superior al 68 por ciento. Uno de los principales factores que impulsó este proceso fue la inmigración que afectó especialmente a los países de la vertiente atlántica: Argentina, Brasil, Cuba y Uruguay que fueron los que recibieron un mayor flujo inmigratorio, A ese crecimiento contribuyeron españoles y portugueses pero también otros pueblos de Europa y Asia. El problema a plantear será entonces el porqué se produjo este éxodo europeo hacia Latinoamérica y qué consecuencias tuvo, ¿Qué situación se vivía en América Latina para “motivar” a los habitantes europeos a optar por el proceso emigratorio, qué ofrecía este sector que lo hacía tan llamativo o cuál era la situación vivida en la nación de aquellos inmigrantes para optar por abandonarla?, en fin la problemática es qué produjo este proceso inmigratorio, porqué se llevó a cabo . Para poder desarrollar este tema se plantearán tres elementos o ideas centrales las cuales consisten en las causas y consecuencias motivadoras de este proceso de inmigración . En primer lugar encontraremos el ambiente político, es decir en que situación se encontraban aquellas naciones europeas para que sus habitantes decidieran inmigrar a Latinoamérica y qué consecuencias tuvo en ella. En segundo lugar hablaremos del ambiente económico vivido en Europa y América Latina que permitieron o por el cual se llevó a cabo el proceso de inmigración y en tercer lugar abarcaremos el punto relativo al ambiente socio-cultural tanto en Latinoamérica como en Europa, qué sucedía en él, qué permitió concretar el procedimiento inmigratorio.

Respecto de la primera idea podemos decir que muchos de los inmigrantes europeos llegaron a Latinoamérica huyendo de su nación por diversas guerras y conflictos políticos, claros ejemplos de lo anterior corresponden a : Alemania en la cual muchos judeoalemanes se establecieron en América Latina durante la Segunda Guerra Mundial huyendo del Holocausto, Croacia, los primeros inmigrantes provenientes desde la región de Dalmacia llegaron a medidos del siglo XIX escapando de las guerras en aquella zona o simplemente por las pestes que ocurrieron en las islas del Mar Adriático; España, la principal inmigración hispana se produjo a causa de la huida de españoles debido a la Guerra Civil Española en los años 1.930, Grecia, la mayoría de los inmigrantes helenos llegaron a comienzos del siglo XX, algunos como parte de su espíritu aventurero y otros escapando de los rigores de la Primera Guerra Mundial y de la catástrofe de Esmira, en Asia Menor; Rusia en la cual los inmigrantes rusos comunistas huyeron durante la Guerra civil Rusa, Italia también formó parte de este proceso inmigratorio hacia Latinoamérica el cual se produjo de manera espontánea.

Aunque la mayoría de los inmigrantes de origen europeo provienen de Europa Occidental, existen ciertas comunidades de menor envergadura provenientes de Europa del Este y el Cáucaso, que llegaron a América Latina huyendo de las persecuciones en su contra y genocidio durante la primera mitad del siglo XX, los inmigrantes provenientes de Europa del Este principalmente son judíos de Polonia , Hungría y la República Checa que llegaron escapando del nazismo entre las décadas de 1.930 y 1.950; algunos inmigrantes caucásicos, generalmente de Armenia, se establecieron en Latinoamérica durante las primeras décadas del siglo XX, debido a las limpiezas étnicas por el Imperio Otomano en algunas zonas del oriente de la actual Turquía, igual a lo dicho anteriormente Palestina llegó a América Latina por las mismas razones. Se puede decir entonces que Latinoamérica era el “ Buen Ejemplo” de paz y tranquilidad por lo que los países que la conforman eran el reflejo de “seguridad y estabilidad” que era lo que estos inmigrantes europeos requerían.

El Texto América Latina y Europa: Perspectivas futuras, por Luis Alberto Moreno que aportó en el desarrollo de esta primera idea con el punto de desafíos políticos, el porqué se llevó a cabo dicha inmigración y cómo influyeron los factores políticos dentro de ella . Sobre el segundo tema planteado en cambio podemos argumentar que los focos de desarrollo de los movimientos obreros latinoamericanos, en la última parte de los siglos XIX y primera del XX, se vieron determinados por la distribución espacial de las comunidades de inmigrantes europeos, el marco ideológico de los mismos y las actividades productivas vinculadas al modelo centro – periferia

Las empresas europeas jugaron un papel preponderante en el desarrollo de América Latina en la post-guerra, con sus inversiones destinadas en su mayoría a suplir los mercados locales de los países, bajo el modelo imperante de sustitución de importaciones. Luego, con las reformas liberalizadoras de la década de los noventas, realizaron inversiones importantes en sectores de infraestructura, servicios públicos y servicios financieros lo que proporcionó lazos estrechos entre Europa y América Latina, esto permitió su desarrollo económico y la generación importante de empleo en la región, muchos de los inmigrantes europeos a principios del siglo XX (principalmente españoles e italianos) enviaban dinero a sus países de origen. Los estados de algunos países latinoamericanos tenían la voluntad de fomentar la atracción de inmigrantes europeos, el fuerte crecimiento de inmigrantes (la necesidad de ellos) está relacionado con el aumento de la demanda de mano de obra vinculada a la apertura económica y la exportación de productos agrícolas ya que las exportaciones de minerales no requerían una cantidad elevada de trabajadores; es preciso decir que en México no existió en el período que nos interesa una inmigración aluvional como pudo producirse en otros países latinoamericanos, puesto que las condiciones no estaban dadas para que ello sucediera y se materializaban factores que impedían el incentivo del progreso económico que movían a las masas de extranjeros en busca de mejores posibilidades. México vivió una situación convulsionada que se repetía casi cotidianamente a través de sectores que pugnaban por la obtención del poder, lo que no permitió que el país se demostrara con una seguridad política y jurídica que pudiera alentar la llegada de extranjeros. En segundo lugar, no escaseaba la mano de obra e incluso se apelaba a una variada metodología que lograba un poder coercitivo sobre los trabajadores y por el cual se les obligaba al trabajo.

Según los autores Aníbal Quijano (Colonialidad del poder, eurocentrismo y América Latina) y Luis Alberto Moreno (América Latina y Europa: Perspectivas Futuras ),analizando el panorama económico Latinoamericano, que tras la apertura económica se estableció un incremento en la demanda de mano de obra, además de las inversiones de empresas europeas contribuyeron con la modernización y desarrollo de América Latina .

Respecto de la tercera idea señalada se puede exponer que durante la primera mitad del siglo XIX la población latinoamericana atravesó un período de estancamiento, Sin embargo, en la segunda mitad del siglo XX se observa un crecimiento mucho más vigoroso y sostenido. En efecto, la población latinoamericana se duplicó entre 1850 y 1900 (de 30 millones y medio a casi 62 millones), mientras que entre 1900 y 1930 el crecimiento fue superior al 68 por ciento (se superaron los 104 millones). Uno de los principales factores que impulsó este proceso fue la inmigración que afectó especialmente a los países de la vertiente atlántica, como Argentina, Brasil, Cuba y Uruguay, o Chile en el Pacífico, que fueron los que recibieron un mayor flujo inmigratorio. Si bien después de la independencia algunos europeos se trasladaron a América, su número no fue especialmente significativo. Este es el caso de las colonias de alemanes o suizos que encontramos en el sur del Brasil y en el de Chile, o en Venezuela y Perú, y también las de galeses en la Patagonia Argentina. La inmigración masiva de europeos a América Latina comenzó en las décadas de 1870 y 1880. Los inmigrantes fueron atraídos por la posibilidad de encontrar trabajo y por las excepcionales condiciones económicas que se les ofrecían en comparación con las existentes en sus lugares de origen, comenzando por el nivel salarial, bastante elevado para los promedios europeos. La zona templada de América del Sur fue la que experimentó el mayor crecimiento de todo el continente, siendo el caso de Argentina el más espectacular de todo el período. Otro caso particularmente notable fue el de Uruguay, que en la senda mitad del siglo XIX multiplicó por siete el número de sus habitantes. En estas fechas Brasil se convirtió en el país más poblado de América Latina, desplazando a México de su posición de predominio demográfico. En Chile se estima una inmigración de cerca de 200.000 personas. A Venezuela llegaron cerca de 300.000 europeos entre 1905 y 1930, pero sólo un 10 por ciento permaneció en el país. La inmigración a México fue bastante escasa, algo menos de 24.000 personas entre 1904 y 1924, aunque la gran inestabilidad causada por la Revolución Mexicana no favoreció la inmigración. No todos los europeos se quedaban Algunos retornaban a sus lugares de origen, mientras otros decidían probar suerte en otro país. A Argentina, por ejemplo, llegó un buen número de trabajadores estacionales, conocidos con el nombre de inmigrantes golondrinas. Este hecho era propiciado por los elevados salarios que se pagaban en Argentina, los bajos precios del transporte marítimo y por el hecho de que el período de menor actividad en el calendario agrícola del Mediterráneo coincidía con el de mayor actividad en Argentina, lo que facilitaba los desplazamientos. De este modo, los trabajadores viajaban por una campaña agrícola, o por dos o tres años, y al finalizar su estancia volvían con unos pequeños ahorros, que a más de un emigrante le permitieron comprar tierras en sus regiones de origen. Los inmigrantes llegaron fundamentalmente de los países del sur y del este de Europa, variando su proporción de acuerdo con el país de recepción. Los italianos fueron los inmigrantes mayoritarios en América Latina por excelencia, otras minorías llegaron en proporciones variables: japoneses en Brasil, rusos (inmigrantes de Europa del Este) y turcos (sirios, libaneses y armenios) a Argentina. En Cuba, la presencia española fue mayoritaria. Los inmigrantes no se repartían en las mismas proporciones entre hombres y mujeres y el arquetipo de inmigrante era el de un hombre adulto y soltero.

En el texto Los Efectos Positivos de la Inmigración por Horacio Capel (Universidad de Barcelona)se alude a que la inmigración ha significado un aporte de gran valor, factor de crecimiento social, económico, y de innovación. El autor dice que la migración es un proceso de movilidad social y espacial que ha permitido la ocupación de todo el espacio terrestre y la mejora de las condiciones de vida de la humanidad. América Latina, en resumen, ofrecía a los inmigrantes europeos mayores oportunidades para la supervivencia y el trabajo.

Antes de concluir quiero decir que los tres autores mencionados en este ensayo fueron relevantes para su elaboración (Luis Alberto Moreno, Aníbal Quijano y Horacio Capel) sin desmerecer a los otros autores que contribuyeron en el desarrollo de estas tres ideas y no fueron mencionados.


Finalmente para concluir podemos afirmar que la llegada de inmigrantes, entre fines del siglo XIX y mediados del siglo XX, no sólo produjo un aumento significativo de la población sino que modeló y transformó su estilo de vida, como ya sabemos este proceso de inmigración se llevó a cabo por la apertura comercial, el crecimiento económico, la elevada demanda de mano de obra y el confortamiento de paz y seguridad vivida en Latinoamérica. Las migraciones se deben a la necesidad de escapar de unas condiciones miserables o de buscar un trabajo mejor y una casa nueva transformaron el aspecto de muchas regiones del mundo. La innovadora tecnología de transporte, con mejores barcos, incrementó notablemente el número de migraciones en aquella época. Actualmente siguen existiendo movimientos migratorios, pero en circunstancias distintas. América Latina ve el proceso de integración europea como uno de los logro más significativos de la historia moderna y como un modelo singular de unión económica y social dentro del contexto de paz, democracia y desarrollo.

Creo que el proceso inmigratorio en general, posee grandes beneficios como también presenta o se ve envuelto en algunas problemáticas. Esta inmigración de europeos transformó la sociedad Latinoamericana y modificó su estilo de vida, América Latina se vio envuelta en esta situación o proceso de inmigración a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, lo cual produjo un aumento demográfico considerable en la población Latinoamericana con la llegada de los europeos. Las reacciones de los ciudadanos ante la inmigración que recibe el país son diversas, para ciertos grupos, el crecimiento representa una “invasión” que quita el campo laboral a los nacionales y critican la política “permisiva” del Gobierno (se sentían amenazados porque los salarios que estaban dispuestos a recibir los inmigrantes europeos eran más bajos). Sin embargo, existen otros grupos que consideran beneficiosa la inmigración como forma de diversificación del país (coexistencia cultural); ya sean partidarios o contrarios a la inmigración, sus habitantes están en constante discusión sobre este tema, generando en algunos casos reacciones xenófobas. Opino que la inmigración es un “proceso demográfico natural del ser humano” y que así como los europeos inmigraron hacia América Latina, también nosotros los Latinoamericanos participamos del proceso de inmigratorio, es un transcurso recíproco... un ciclo, el cual se repite una y otra vez, por lo cual no debemos juzgar ni ser juzgados sin antes conocer los motivos que nos llevan a abandonar nuestra patria, nación. Debemos tener presente que la inmigración europea a Latinoamérica entre fines del siglo XIX y comienzos del XX fue provocada por los conflictos, problemáticas , guerras, persecuciones, exilios , losen los cuales influyeron factores políticos, económicos y socio-culturales; además debemos recordar que solamente la minoría de estos europeos inmigraban a América Latina por voluntad propia, sin ser obligados a dejar atrás a su país de origen.