Wikichicos/Cuentos tradicionales/Alí Babá y los cuarenta ladrones

De Wikilibros, la colección de libros de texto de contenido libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Alí Babá era un pobre leñador
Descubre la cueva de los ladrones

Alí Babá, un pobre leñador de Persia, oye por casualidad a una gran banda de ladrones (cuarenta en total) visitando el escondite de su tesoro en el bosque en el que cortaba madera.

El tesoro de los ladrones está en una cueva cuya boca queda cerrada mágicamente: se abre con las palabras «Ábrete, Sésamo» y se cierra con «Ciérrate, Sésamo». Cuando los ladrones se marchan, Alí Babá entra en la cueva y se lleva parte del tesoro a casa.

Enseña a su esposa las riquezas que ha encontrado

El hermano rico de Alí Babá, Casim, descubre la repentina riqueza de su hermano, quien le cuenta su descubrimiento de la cueva. Casim acude a ella para llevarse algo del tesoro, pero en su avaricia y nerviosismo ante las riquezas olvida las palabras mágicas para salir de la cueva y los ladrones le encuentran en ella, matándole. Cuando Casim no regresa, su hermano va a la cueva a buscarle y encuentra su cuerpo, llevándolo a casa. Con la ayuda de Luz Nocturna, una lista esclava de la familia de Casim, logran enterrarle apropiadamente sin levantar sospechas sobre su muerte.

Los ladrones vuelven a la cueva
Los ladrones, viendo que el cuerpo desapareció, advierten que alguien más sabe su secreto, y se disponen a localizarlo y logran averiguar donde vive Alí.

El jefe de los ladrones se hace pasar por un comerciante de aceite necesitado de la hospitalidad de Alí Babá, llevando con él mulas cargadas con cuarenta tinajas, una llena de aceite y las otra treinta y nueve con los ladrones de la banda.

Los ladrones planean matar a Alí Babá cuando éste duerma, pero de nuevo Luz Nocturna descubre el plan, matando a los ladrones ocultos en las tinajas llenándolas de aceite hirviendo. Cuando el jefe va a buscar a sus hombres, descubre que todos están muertos y huye.

El jefe de los ladrones disfrazado de mercader

En venganza, algún tiempo después el jefe de los ladrones se establece como mercader y traba amistad con el sobrino de Alí Babá (que ahora está a cargo del negocio de Casim). Es invitado a cenar en casa de éste, pero Luz Nocturna le reconoce y ejecuta una danza con una daga en honor de los comensales, clavándosela al ladrón en el corazón cuando éste estaba desprevenido. En agradecimiento a su fiel amiga Luz Nocturna. Alí Babá decide darle la mano de su hijo.