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Pisología Social de la Comunicación/N8a

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La globalizacion de la comunicación


GIL AMORIN PAOLA CATTONI LORENZO MARINI MERITXELL SAUS CLARA XUFRÉ



PSICOLOGIA SOCIAL DE LA COMUNICACIÓ M.50


ÍNDICE


- El Concepto de Globalización 2

- El Surgimiento de la Globalización 3

- Pautas de la Globalización Global Actual 4

- El Imperialismo Cultural 10

- Teoría de la Modernización 12

- Identidad Cultural 15

- Difusión Global y Apropiación Localizada 18

- Los Movimientos Antiglobalización Neoliberal 24

- Bibliografía 32






EL CONCEPTO DE GLOBALIZACIÓN

La globalización es el proceso por el que la creciente comunicación e interdependencia entre los distintos países del mundo unifica mercados, sociedades y culturas, a través de una serie de transformaciones sociales, económicas y políticas que les dan un carácter global. Así, los modos de producción y de movimientos de capital se configuran a escala planetaria, mientras los gobiernos van perdiendo atribuciones ante lo que se ha denominado la "sociedad en red". En éste marco se registra un gran incremento del comercio internacional y las inversiones, debido a la caída de las barreras arancelarias y la interdependencia de las naciones. La globalización es una teoría entre cuyos fines se encuentra la interpretación de los eventos que actualmente tienen lugar en los campos del desarrollo, la economía mundial, los escenarios sociales y las influencias culturales y políticas. Es un conjunto de propuestas teóricas que subrayan especialmente dos grandes tendencias: 1. Los sistemas de comunicación mundial 2. Las condiciones económicas, especialmente aquellas relacionadas con la mobilidad de los recursos financieros y comerciales. Hablamos de globalización cuando la creciente interconectividad entre distintas partes del planetase convierte en global y sistemática. La interconectividad se basa en un conjunto de reglas y principios que organizan las actividades, funciones y conductas de todos sus componentes, y que, ordenadamente entrelazados, contribuyen a un determinado fin u objetivo.Globalización ® conjunto de procesos como la reordenación del espacio y del tiempo ocasionada por el desarrollo de los media que han transformado el mundo moderno. A través del proceso de globalización, uno de los supuestos esenciales es que cada vez más naciones están dependiendo de condiciones integradas de comunicación, el sistema financiero internacional y de comercio. Por lo tanto, se tiende a generar un escenario de mayor intercomunicación entre los centros de poder mundial y sus transacciones comerciales.


La globalización se manifiesta cuando:

- las actividades tienen lugar en un territorio global o próximo a serlo - las actividades están organizadas, planificada o coordinadas a escala global - las actividades implican cierto grado de reciprocidad e interdependencia


El origen del proceso de globalización de la información se debe a varios factores que se remontan a la Edad Media: • La tendencia a los intercambios materiales o del comercio en general. • La movilidad de las personas, sobre todo en migraciones y guerras. • La necesidad difusión de información por vías informales.

EL SURGIMIENTO DE LA GLOBALIZACIÓN

La globalización de la comunicación tuvo lugar en el siglo XIX y se debió a tres desarrollos clave:

- 1. el desarrollo de sistemas de cable subacuaticos por los poderes imperiales europeos - 2. el establecimiento de agencias internacionales de información - 3. formación de organizaciones internacionales especialmente por el reparto de espectro electromagnético.

1. El telégrafo: fue el primer medio de comunicación que exploto el potencial comunicativo.

En 1831 Joseph Henry de Albany consiguió a transmitir señales a l largo de una milla y mas o meno trenta anos después se tendio el primer cable trasatlántico. Los cables eran producidos por compañías privada y recibían ayudas da los gobiernos. El centro de esta red de comunicación y la principales fuente de finanzas para el negocio de cable submarinos era Londres.

Los propósitos de uso de las primeras redes eran: - comerciales y empresariales - político y militares

Las redes de cable submarino desarrolladas en la secunda mitad del siglo constituyeron el primer sistema global de comunicación.

2. Las agencias internacionales de información: se ocupaban de la reunión y difusión sistemática de las noticias sobre amplios territorios. Acordaron dividir el mundo en esferas de operación mutuamente excluyentes y trabajaban estrechamente con la prensa, suministrando historias a los periódicos, informaciones que podían ser impresas y difundidas a amplias audiencias.

3. Nuevos medios de transmitir información a traversa de ondas electromagnéticas: la utilizacion de ondas electromagneticas extendiò la capacidad de transmitir información a l largo de grandes distancias de manera flexible y a un coste asequible. Por eso no hubo más necesidad de tender cables.

En cambio hubo la necesidad de regular la ubicación del espectro espacial en el interior y entre los países. Por eso cada país desarrollo su propia estructura legislativa para la asignación de espectros y licencias selectivas y se separo un segmento de espectro para fines militares y de seguridad.

Además se crearon las estructuras internacionales para la gestión del espectro espacial; la organización clave fue la “Internacional telecomunicación Unión (ITU)”. Esta fue fundada en 1865 bajo de una convención firmada por 20 estados europeos. Posteriormente convocó un congreso: el World Administración radio Conference (WARC) para tratar los problemas de la asignación de espectro. Fue así que el mundo se dividió en tres amplias regiones: Europa y África; las América; Asia y el Pacifico Sur.


PAUTAS DE LA COMUNICACIÓN GLOBAL ACTUAL

“Las actuales industrias audiovisuales son un notorio patrón de la globalización, porque reordenan e integran la producción, la circulación y el consumo de los bienes culturales audiovisuales: televisión, cine, música y los circuitos informáticos. Es evidente que " el incremento del volumen económico y el alcance geocomunicacional de la video cultura, como el desarrollo y miniaturización de las computadoras, la transmisión por satélite y cable, el acoplamiento de las comunicaciones telefónicas e informáticas a través de Internet y de la expansión de redes globales de servicios financieros, de venta, información y entretenimiento, ocurridas entre los setenta y noventa, forma mercados globales de bienes simbólicos " (García Canclini,1999).”


UNA VISIÓN GENERAL

Aunque los orígenes de la GLOBALIZACIÓN de la COMUNICACIÓN los podemos situar a mediados del siglo XIX, éste proceso es fundamentalmente un fenómeno del s.XX. El flujo de información y comunicación a escala global se ha constituido como una característica regular y omnipresente de la vida social. En el s.XX ha habido una proliferación de los canales de la comunicación i la difusión de la información. La globalización de la comunicación conlleva un proceso estructurado y desigual (beneficia más a unos que a otros). En éste proceso hay diferentes dimensiones pero cuatro son las más relevantes y/o principales:

1) Emergencia de conglomerados de comunicación transnacionales como a jugadores claves del sistema de comunicación y difusión global de la información.

2) El impacto social de las nuevas tecnologías, especialmente aquellas asociadas con la comunicación vía satélite.


3) El flujo asimétrico de los productos basados en la información y la comunicación dentro del sistema global.

4) Las variaciones y desigualdades en términos de acceso a las redes globales de comunicación.

1. EMERGENCIA DE CONGLOMERADOS DE COMUNICACIÓN TRANSNACIONALES

La globalización de la comunicación en el s.XX es un proceso conducida básicamente por las actividades de los conglomerados de comunicación a gran escala.

 Los orígenes los encontramos en las transformaciones de la prensa en el s.XIX: el cambio en las bases económicas de los diarios, precipitado y fomentado por la introducción de nuevos métodos de producción, puso en funcionamiento un proceso a largo plazo de acumulación y concentración de las industrias mediáticas.

 Durante el s.XX esta situación ha ido asumiendo, de manera progresiva, un carácter transnacional. Los CONGLOMERADOS de comunicación han hecho una expansión de sus actividades a regiones distintas a las de origen (grandes industrias y grupos financieros han adquirido intereses en el sector de la información y la comunicación como a parte de la política explícita de expansión global. Mediante fusiones, adquisiciones y otras formas de crecimiento corporativo se asume una presencia cada vez más grande en la era global del comercio de la información y la comunicación).

 Ejemplos de los grandes conglomerados de la comunicación son: Time Warner, Grup Bertelsmann, News Corporation. Ejemplo: conglomerado Time-Warner-Turner –Revistas: Time, Sports Illustrated, Fortune, People, Money, Parenting, In Style, Sunset, Health, Martha Stwart Living, Entertainment Weekly, Teen People; 83.25% de American Lawyer, 50% de D.C. Comics y otra docena. –Cadena de televisión: Warner Bros. (WB), la quinta cadena de televisión en Estados Unidos. Time Warner Cable, con 12 millones de suscriptores (dato de 1996). Canales de televisión por cable: CNN, CNN International, TBS, TNT, Noticiero Headlines. Películas Clásicas Turner, Cartoon Network, HBO, Cinemax, parte de Comedy Central, E! Entertainment, Court Room Network, Black Entertainment Network, Canal Sega, Time Warner Sports. –Radiodifusoras y cable internacionales: Una parte importante de N-TV de Alemania, Sky Network Television de Nueva Zelanda, Canal VIVA, canal europeo de música por cable, y el Classic V canal de música de Asia. –Películas, TV, producción de videos y salas de cine: El estudio de filmación Warner Bros., los estudios de producción de televisión Warner Bros., Video Warner Bros., Video Mundial Turner, películas Turner, las compañías de producción cinematográfica Castle Rock Entertainment y New Line Cinema, las filmotecas Warner Bros. y Turner (que incluye más de 3 mil películas clásicas de los antiguos estudios de cine MGM y RKO), las caricaturas Hanna Barbera, y cientos de salas de cine alrededor del mundo (Cinemax) con más de mil pantallas. –Editoriales: Libros Time-Life; Little, Brown & Co.; Warner; Oxmoor; Sunset, y el Club Book-of-the-Month. –Productoras de discos: El Grupo Warner Music es una de las cuatro compañías productoras de discos musicales más grandes del mundo. Incluye: Discos Warner Bros., Atlantid Recording/The Atlantic Group, Elektra Records/Elektra Entertainment Group, Warner/Chapel Music; WEA Inc. –Internet y colaterales: CNN Interactive WWWebsite, Turner New Media (CD-ROM, etcétera). –Equipos y promociones deportivas: Los Bravos de Atlanta (beisbol, Ligas Mayores), Atlanta Hawks (equipo de basquetbol de NBA), Campeonato Mundial de Lucha, Goodwill Games. –Otros: Six Flags Entertainment, parque Movie World de Warner Bros. Más de 150 tiendas Warner Bros. –Conexiones con otras corporaciones de megamedios: Telecommunications Inc. (TCI) era dueña de 21% de Turner Braodcasting antes de la fusión de ambos. Time Warner y Turner, ahora unidas, tienen 46% de los 62 millones de suscriptores a televisión por cable. Viacom, Sony, Bertelsmann, News Corp., Kirch (alemana), EMI, Tribune Co., y otras.


 Estos grandes conglomerados de comunicación operan, cada vez más en un mercado mundial y organizan sus actividades sobre la base de estrategias que poseen un diseño global efectivo. Pero todos tienen sus sedes en Norte América, Europa Occidental, Australia o Japón. No hay ninguna en el Tercer Mundo aunque ofrezcan importantes mercados para sus bienes y servicios.

 Esto conlleva a LA FORMACIÓN DE GRANDES CONCENTRACIONES DE PODER ECONÓMICO Y SIMBÒLICO CONTROLADO DE MANERA PRIVADA Y DESIGUALMENTE DESTRIBUÍDO.


2. EL IMPACTO SOCIAL DE LAS NUEVAS TECNOLOGIAS

El desarrollo de nuevas tecnologías juega un importante papel en la globalización de la comunicación a finales del s.XX. Ha habido tres líneas de desarrollo claves:

• Desplieguemiento de sistemas de cable más abundantes i sofisticados (mayor capacidad para la transmisión de información electrónica sofisticada).

• Creciente utilización de satélites para la comunicación a larga distancia.

• Creciente uso de métodos digitales de procesamiento de la información, almacenamiento y recuperación.

La digitalización de la información ha aumentado la capacidad de almacenar y transmitir información, ha creado las bases por una convergencia de tecnologías de información y comunicación; de aquí que la información pueda ser adaptada, de manera relativamente fácil, de un medio de comunicación a otro.

Estos tres desarrollos tecnológicos han contribuido de manera fundamental a la globalización de la comunicación.


3. EL FLUJO ASIMÉTRICO DE LOS PRODUCTOS BASADOS EN LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN DENTRO DEL SISTEMA GLOBAL

Los productos mediáticos circulan en una arena internacional. El material producido en un país se distribuye:

1. En el mercado doméstico.

2. En un mercado internacional.

Ahora bien: la circulación internacional de los productos mediáticos es un proceso estructurado en el cual ciertas organizaciones juegan un papel preponderante.

 CLARA ASIMETRIA EN EL FLUJO: Hay países más exportadores como son EEUU, Francia o Gan Bretaña, la circulación es unidireccional sobretodo en el caso de EEUU que solo exporta productos mediáticos, no importa. Ahora también hay lo que llaman comercio interregional que se trata de la exportación de productos mediáticos, de países como México y Brasil, al resto de Sur América.

El carácter estructurado del flujo internacional de bienes simbólicos resulta de factores históricos y económicos:

1. HISTÓRICOS: por ejemplo las noticias ya que el legado de agencias de información siempre a tenido la sede en occidente (Nueva York).

2. ECONÓMICOS: el caso por ejemplo del entretenimiento que recae en Hollywood, por su poder económico en el sector.


4. LAS VARIACIONES Y DESIGUALDADES EN TÉRMINOS DE ACCESO A LAS REDES GLOBALES DE COMUNICACIÓN.

 Hay desigualdades para acceder a los materiales que son difundidos a través de redes globales, en términos de capacidad de los individuos en diferentes partes del mundo, y en diferentes estratos sociales dentro de los mismos países.  En este proceso de "integración mundial' es notoria la disparidad en la disponibilidad y accesibilidad a las nuevas tecnologías de comunicación e información, que a su vez origina nuevos planteamientos de inclusión o no en la llamada cultura globalizada.  Estas nuevas redes de comunicación son falsamente homogéneas, dado que su incorporación no necesariamente se traduce en la construcción de un mismo tipo de espacio, y en realidad conforman una ciudad heterogénea, donde las redes se imprimen sobre espacios sociales diferenciados, constituyendo fragmentos de distinto tipo y calidad.  Si bien la integración mundial sigue adelante a velocidad vertiginosa y con un alcance sorprendente, el proceso es desigual y desequilibrado, con participación diferente de países y pueblos en las oportunidades de integración en la mundialización de la economía, en la utilización de tecnologías y en la difusión mundial de culturas.


La globalización de la comunicación implica un flujo asimétrico de los productos basados en la información; esto genera grandes desigualdades en términos de acceso a las redes globales de comunicación, “encarnadas” en las nuevas tecnologías, las cuales configuran nuevas formas de relación y, a la vez, de exclusión entre las personas. Los espacios de relación y encuentro en nuestras ciudades están sufriendo grandes mutaciones debido al uso de las nuevas tecnologías desde la globalización de la comunicación. Esta globalización de nuevas tecnologías crea un “espacio-mundo” de menos relación, encuentro y cooperación entre las personas. El proceso de la globalización se da dentro de un proceso histórico mayor (que algunos autores han dado en llamar “Posmodernidad”), entendido éste como el momento en que los paradigmas han sido quebrados; la historia se quebró, pues la ciencia y la tecnologización de la sociedad no pudieron resolver los problemas fundamentales de los seres de carne y hueso, los que sueñan, tienen miedos, alegrías y frustraciones. Para todos ellos, la razón no resuelve los problemas de incomunicación, falta de solidaridad y soledad; nunca en la historia de la humanidad había existido cantidad tal de “medios de comunicación”, pero ¡qué paradoja! nunca esta misma humanidad había estado tan incomunicada y sola como ahora. Esto lo demuestra la infinidad de “interacciones” mediáticas existentes actualmente: la expansión de la pornografía (el cibersexo), los sentidos eróticos difundidos por la industria televisiva, los “robots emocionales”, los usos amorosos del correo electrónico y los sueños eróticos que la imagen digital hace posible. He aquí la crisis actual por la que atraviesa la humanidad: fragmentada, antagónica, intolerante y sola.


EL IMPERIALISMO CULTURAL


No debemos olvidar que el proceso de globalización siempre ha ido ligado a cuestiones económicas, políticas y militares, y en el flujo internacional de bienes simbólicos ha sido siempre estructurado y desigual. Si a finales del s. XIX y principios del XX eran las citadas agendas de información las que controlaban el flujo de información mundial, las crisis desencadenadas en Europa tras las dos Guerras Mundiales acabaron por ceder el liderazgo del triunvirato europeo a las crecientes y pujantes agencias norteamericanas Asociated Press (AP) y United Press Association (UPA), posteriormente convertida en United Press International (UPI). Se había establecido un nuevo orden de información y comunicación mundial. Estas guerras no solo afectaron a las agencias de información, sino que todo el sector de la producción cultural europea se vio mermado, no sólo por la guerra, sino por los convenios firmados con EE.UU. que les obligaban a liberalizar sus mercados a cambio de ayuda económica (como el Plan Marshall), y así, permitir la entrada de un mayor flujo de productos norteamericanos. Industrias como la cinematográfica, hasta entonces liderada por la producción francesa, pasaron a ser lideradas por Hollywood y su inmensa capacidad de producción y red de distribución, que le permitía amortizar los filmes antes de que salieran de EE.UU. hacia todas las partes del mundo, algo muy difícil en la compartimentada Europa.

Esta centralización y la desigualdad de los flujos internacionales de información y comunicación abrieron múltiples debates en la segunda mitad del s. XX, relacionados con lo que posteriormente se denominara “Nuevo Orden Mundial de la información y la comunicación” (NWICO) e hizo que se desarrollaran teorías como la del Imperialismo Cultural. Fue Herbert Schiller, quien en 1969, en su Mass Communications and American Empire, plantea la perspectiva de que la globalización esté siendo dirigida por los intereses comerciales de grandes corporaciones transnacionales con sede central en EE.UU., actuando muchas veces en colaboración con intereses políticos y militares (generalmente también norteamericanos). Schiller sostiene que después de la II Guerra Mundial, definitivamente, EE.UU. acrecentó su dominio en la escena internacional, en la mediada en que los imperios coloniales europeos, provinentes de siglos anteriores —británico, francés, español, alemán, portugués— fueron perdiendo fuerza e importancia. El imperio norteamericano estaría impulsado, básicamente, por dos factores clave: la fuerza económica de las grandes corporaciones transnacionales con sede en EE.UU., y la efectividad cada vez mayor de las comunicaciones, que permitiría a estas empresas y a organizaciones militares, no sólo tomar el control y liderar el desarrollo de los nuevos sistemas de comunicación electrónicos, sino impregnar los contenidos de intereses comerciales. Las consecuencias que se derivan, serían pues, una ”invasión electrónica” que amenazaría con destruir las tradiciones y herencias culturales de los países menos desarrollados, al inundarlos de productos mediáticos rellenos de valores consumistas provinentes de los centros de poder occidentales. Según Schiller, al establecerse las redes de comunicación occidentales (con sede, en gran medida, en Norteamérica) en estos países subdesarrollados, estos quedan atrapados en un proceso de transformación cultural y dependencia en la que los valores del consumismo predominan sobre las motivaciones tradicionales.

Esta teoría trascendió a muchos de los posteriores estudios sobre intercambios culturales entre los países auto-nominados ‘’desarrollados” y los que ellos llaman “subdesarrollados” o tercermundistas, pero también ha sido objeto de múltiples críticas, como es el caso que nos ocupa.

En primer lugar, no podemos analizar las complejas y cambiantes relaciones de poder global en términos de imperialismo cultural: una tesis demasiado “rígida y unidireccional” como señala Thomson. Las bases del predominio han cambiado, las corporaciones transnacionales han asumido el protagonismo y el capital que las financia proviene de múltiples fuentes como Japón o Europa. Es por ello que, aunque el predominio cultural sigue siendo norteamericano en lo que respecta a la forma y el contenido, podemos afirmar que sus bases económicas de dominación de han internacionalizado.

Además, la visión de Schiller sobre la amenaza de las modernas comunicaciones electrónicas para la “integridad cultural de sociedades débiles” resulta ciertamente acrítica. Como esgrime Thompson: “La globalización de la comunicación a través de los medios electrónicos es sólo el más reciente de una serie de cambios culturales, que en algunos casos se remontan a muchos siglos, a través de los cuales, los valores, creencias y formas simbólicas de diferentes grupos se han impuesto unos a otros, con frecuencia en conjunción con la utilización del poder coercitivo, político y económico”. Esto no quiere decir que la globalización de la comunicación no haya dado nuevas formas de dominio cultural y dependencia, sólo que las culturas anteriores a ella no estaban a salvo de valores impuestos desde el exterior, no eran vírgenes.

En 1980 la UNESCO apostó con decisión por variar ese imperialismo informativo y cultural que ponía en peligro la libertad de información y la diversidad de las culturas. Para ello, elaboró el conocido Informe Mac Bride presentado en Belgrado bajo el título "Un sólo mundo, voces múltiples". El Informe fue impulsado por el Movimiento de los Países No Alineados, fundado en la Conferencia de Bandung en 1955, y que defendía que toda propuesta de un nuevo orden económico debería ir acompañado por un nuevo orden de comunicación. El estudio asentaba las bases para el fortalecimiento de la independencia y el autodesarrollo de las culturas locales y dejaba al descubierto el monopolio de los países del Norte en los flujos de la comunicación, así como la imposibilidad de los países del Sur para intervenir en los contenidos informativos. La UNESCO planteó en aquel momento la necesidad fundamental de integrar la información al desarrollo y la comunicación como elemento de cooperación. La información no era mercancía, sino un bien social y se apostaba por una mayor participación de organizaciones como ONG, sindicatos y universidades en los medios de comunicación. Demasiado para EE.UU., que a fines de 1984, junto a Gran Bretaña y Singapur, acusaron a la UNESCO de restringir la libertad de prensa y la iniciativa privada, y de predicar consignas prosoviéticas. Era un aviso claro: estaban en juego no sólo los beneficios comerciales, sino los intereses políticos y económicos de la superpotencia en todo el mundo. EE.UU. decidió dejar de pagar sus cuotas a la UNESCO lo que dejó a la Organización para la Educación y la Cultura en una situación económica precaria.

En resumen, El “imperialismo cultural” se puede describir como una poderosa orientación, en donde se transporta la comunicación masiva en todos aquellos países occidentales en vías de desarrollo. Considera que los valores introducidos en esos países son los del capitalismo, que contamina la naturaleza local y los colonializan a través de los mensajes transmitidos.


TEORÍA DE LA MODERNIZACIÓN La investigación comunicativa norteamericana desarrolló, a lo largo de la década de los años cincuenta y sesenta, una importante actividad orientada hacia el estudio de la incidencia de la implantación de los modernos medios de comunicación en los países en vías de desarrollo como instrumento de estimulación del desarrollo económico. El concepto de desarrollo, y su correlativo: subdesarrollo, proviene de la economía, y actualmente está reformulado en términos estrictamente económicos. El supuesto general es que los países económicamente avanzados o desarrollados tienen un nivel de prosperidad y un nivel de vida para la masa del pueblo superiores a los de los otros (los subdesarrollados). De allí que esta construcción narrativa pueda sugerir la traducción con el par conceptual «superior/inferior», considerados estos términos estrictamente desde el punto de vista económico, pero también «tradición/modernización» desde el punto de vista cultural y político. Para Daniel Lerner, especialista en guerra psicológica del Massachusetts Institute of Technology (MIT), es posible establecer una tipología social de las actitudes respecto del desarrollo como proceso de transición de un Estado «tradicional» a un Estado de «modernización»; proceso que tiene su modelo en Occidente, donde la empathy (movilidad psicológica propia de la personalidad moderna) ha permitido « el quiebre del fatalismo y la pasividad, propias de una sociedad tradicional ». Esta teoría de la modernización va a ser operacionalizada, durante los cincuenta y los sesenta, a través de múltiples investigaciones (por lo general en la línea sociológica funcionalista). Todas ellas vislumbran un pasaje lineal de una sociedad traidicional (depositaria de la excrecencia cultural y política y de todos los obstáculos para la humanización) a una modernizada.

     Pero para lograr este pasaje, además, las sociedades deben superar diversos estadios. Las ideas acerca de la vinculación entre el desarrollo y la planificación para alcanzar los beneficios de una sociedad modernizada, en muchos casos asumieron la «teoría de los cinco estadios del desarrollo económico-social productivo» formulada por Walter W. Rostow, economista, también del MIT y especialista en seguridad nacional en la Casa Blanca. Rostow propuso diversas fases del desarrollo occidental en un marco genuino y universal hacia la modernización, y que debía ser aplicado en los países en vía de desarrollo. Precisamente, el cuarto y el quinto estadios (luego de superados los estadios tradicional, de transición y de despegue) permiten visualizar la utopía desarrollista, como culminación de la expansión capitalista.

Estadios de W. Rostow :

1. Sociedad Tradicional 2. Establecimiento de las condiciones previas al desarrollo inicial 3. Take-Off 4. Desarrollo del Take-Off y Madurez 5. Fase de alto consumo en masa

Rostow describe alguno de los estadios que propuso afirmando: « El cuarto estadio es el del desarrollo: una fase luminosa de intensa expan¬sión económica, con un desarrollo cada vez mayor de la industria, del pro¬ducto estandarizado y de los consumos en masa (...). El quinto estadio es el de la madurez, de los equilibrios logrados, de los grandes consumos en masa, de la tendencia a la distensión y a la seguridad social, así como a la expansión masiva de los consumos ».

Paralelamente a este trabajo, D.Lerner también propuso diversas fases de desarrollo institucional que deberán acompañar los anteriores estados de desarrollo económico descritos por Rostow:


Estadios de D. Lerner :

1. Urbanizaciónzación

2. Alfabetización

3. Implantación de los medios de comunicación

4. Elevación de la renta per cápita

5. Participación política (voto)


La equivalencia entre modernización y desarrollo, planteada por D. Lerner, se divulgó rápidamente. Un organismo internacional, la UNESCO, fue uno de los encargados de difundir esta homologación, a partir de 1962. La equivalencia, además, se veía reforzada por las investigaciones sociológicas funcionalistas, especialmente las de Wilbur Schramm e Ithiel de Sola Pool. Pero, además, estaba avalada por las transformaciones producidas en las culturas (especialmente occidentales) a partir de la mediatización de las sociedades, un proceso que si bien se inicia en las primeras décadas del siglo XX, tiene su expresión masiva hacia fines de los cincuenta y los sesenta con la expansión de la televisión en los países subdesarrollados. Con relación al proceso cultural desencadenado por el clima contemporáneo al « desarrollismo », se fue haciendo cada vez más potente la percepción de un paralelismo entre la escuela y los medios, e incluso un desplazamiento de la escuela por los medios en la formación de sujetos y de conciencia. Uno de los autores que trabajó en esta línea fue W. Schramm: “los medios de información tienen generalmente un importante protagonismo que jugar en el proceso educativo, económico y social, y que las nuevas técnicas de comunicación ofrecen oportunidades especiales para la aceleración del proceso educativo”. Schramm creía que la comunicación de masas genera en los países en vías de desarrollo la creación de actitudes productivas, el impulso a la movilización de recursos humanos y la transformación de tradiciones impuestas por la modernidad.


Con el tiempo y sus éxitos relativos, el « desarrollismo » atemperó muchas de sus posiciones, en especial aquellas que revelaban sus propósitos de imposición cultural bajo la denominación de «modernización» y lo evidenciaban como un gigantesco proyecto de neocolonización fruto de nuevos mecanismos de concentración económica y de poder. Las concepciones cuantitativas del desarrollo, así como sus estrategias comunicacionales habían conseguido desequilibrar aún más las estructuras sociales periféricas. Lerner ya se anticipó a un posible fracaso afirmando que la introducción de medios de comunicación masivos en los países en desarrollo podían provocar una influencia nociva en el proceso de desarrollo en estos países: “Se pueden crear unas expectativas de consumo económico y cultural que difícilmente serán satisfechas y en este sentido la expectativa/logro estará en desequilibrio crónico”.

En definitiva, resultó tratarse de un proyecto que difícilmente pudo adecuarse a una política internacional concreta y en la que manifestó claramente su impotencia como modelo general aplicable universalmente y como modelo de fomento de educación y cultura. Este fracaso se manifestariá formalmente durante la década de los 60, cuando los países del Tercer Mundo protestaron en defensa de un Nuevo Orden Mundial de la comunicación que permitiese una transformación en la desigualdad de flujo informativo justificado y razonado por autores como W. Schramm o D. Lerner considerados como defensores del Libre Flujo Internacional de la Comunicación.


IDENTIDAD CULTURAL


Como bien dice Balndier, “todavía no existe ni definición ni teoría de la cultura a la que se pueda adherir sin ninguna clase de reticencias”, de hecho, existen varias aproximaciones epistemológicas para definir el concepto, múltiples visiones que reflejan situaciones y contextos sociales desde los cuales se asoma una idea de cultura. Las palabras no son neutras y por extensión, tampoco la combinatoria que hacemos con ellas para construir una definición. Los conceptos están determinados por la especificidad del momento histórico, y por tanto, como la cultura, nunca son puros; están marcados por la historicidad que se suma a su existencia categorial. Citando a Postman, Castells explica que “no vemos(...)la realidad(...)como es, sino como son nuestros lenguajes. Y nuestros lenguajes son nuestros medios de comunicación. Nuestros medios de comunicación son nuestras metáforas. Nuestras metáforas crean el contenido de nuestra cultura”. Es por ello que debemos profundizar en el concepto de cultura, porque la manera en que concibamos las “construcciones identitarias”, determinará los modelos y procesos de desarrollo de los pueblos dentro de la globalización.

Debemos definir pues, qué constituye la identidad de un pueblo, es decir, su cultura, para ahondar luego en la manera en que esta se edifica.

Podemos considerar pues, la cultura, desde un punto de vista estático, “como un conjunto de obras y actividades artísticas y estéticas”, presente en el imaginario de muchas personas y colectividades, como señalan J.M Barber y A.M. Ochoa Gautier ; o considerarla desde una perspectiva más abierta y dinámica, como una “memoria colectiva que hace posible la comunicación entre los miembros de una colectividad históricamente ubicada” y que “crea entre ellos una comunidad de sentido (función expresiva), les permite adaptarse a un entorno natural (función económica) y por último, les da la capacidad de argumentar racionalmente los valores implícitos en la forma prevaleciente de las relaciones sociales (función retórica de legitimación/ deslegitimación)” como señala Mattelart.

Si atendemos ahora a la manera en que se construye esta cultura, conviene remitirse a las palabras de R. Zallo que, partiendo de las ideas de H. Pröss, señala: “la cultura se constituye a base de comunicaciones repetidas. La comunicación y la cultura mantienen una relación o establecen sus diferencias en tomo al tiempo. Si bien la comunicación es lo fugaz y efímero, y la cultura es lo posado y estable, lo cierto es que la proliferación de comunicaciones cristaliza en forma de cultura predominante”.

Si atendemos a la primera definición de cultura, la globalización puede verse entonces como una amenaza, pues esta es un fenómeno de comunicación (y por tanto de intercambio) global desigual en el que el flujo de comunicaciones circula más en un sentido que en otro, concretamente desde el “centro a la periferia” como señala Mattelart, rompiendo sus connotaciones geoestructurales para instalarse dentro de cada sociedad, en forma de élites y minorías marginadas.

Ello supone que (en base a la manera que hemos concebido de construir la cultura) esa intensidad de comunicaciones en un sólo sentido, puede contaminar, mimetizar o hacer desaparecer la cultura receptora si ésta no establece medidas de protección contra el fenómeno, pues al prevalecer una concepción estática de cultura, no conoce otro modo de subsistir. Estas medidas proteccionistas son lo que se conoce como políticas Culturales, históricamente relacionadas con la intervención publica (del Estado) en el control político y económico “interesado” de las informaciones, ideas y expresiones.

Barber y Ochoa citan estas políticas como responsables, en gran parte, del empobrecimiento de la producción endógena, por estar “ancladas” muchas veces en “una concepción preservacionista de la identidad”, desarticulada con respecto a lo que hacen las empresas y grupos independientes. Y es que las políticas culturales tienen un papel complejo: si se produce un exceso de apertura de flujos globales, se corre el riesgo de una revuelta (Ej. China), y si la apertura es escasa, el Estado queda marginado de la comunidad de naciones (Ej. Corea del Norte).

Parece entonces razonable y exigible a los Estados un mínimo de presencia en la preservación y recreación de las identidades colectivas, tanto en la constatación de la diversidad como en la transformación de las estructuras para que la práctica de la diversidad y su integración en el sistema global sea posible. Pero existen otras dinámicas que movilizan a las culturas hacia la integración, aunque para entenderlas es necesario concebir la cultura y su construcción desde el punto de vista dinámico y adaptativo significado por las definiciones de Mattelart y Zailo más arriba, ya que permiten concebir el fenómeno de la globalización, no como una amenaza, sino como una “posibilidad de romper con la exclusión, como una experiencia de interacción” multidimensional que, “si bien conlleva riesgos, abre nuevas figuras de futuro”. Y es que “sólo desde la conciencia de lo que está en movimiento se pueden transformar de manera más consecuente las posibilidades de intervención en los modos de participación que se diseñan a través de los escenarios culturales” señalan Barber y Ochoa.

Encontramos pues, como factores de integración, los nuevos actores y formas de comunicación regional, municipal y comunitaria que ha traído la globalización, así como la puesta en escena de culturas autóctonas (como es el caso de las teleseries latinoamericanas) en las cadenas de TV globales, aunque sea de una manera descontextualizada y frívola. Podemos afirmar que la tecnología se ha convertido en un elemento crucial de la redefinición del contrato social y de las instituciones. Como señala Thompson, “Cuando los individuos utilizan los medios de comunicación, se introducen en formas de interacción que difieren en ciertos aspectos del tipo de interacción cara-a-cara que caracteriza la mayoría de los encuentros de la vida cotidiana(...)De manera fundamental, el uso de los medios de comunicación trasforma la organización espacial y temporal de la vida social, creando nuevas formas de acción e interacción, y nuevos medios de ejercer el poder, disociados del hecho de compartir un lugar común”. Debemos empezar a comprender pues, que lo que la globalización de la comunicación significa, no es una mayor circulación de productos, sino una rearticulación profunda de las relaciones entre culturas, pueblos y países, y estas relaciones no se dan solamente desde lo global a lo local, sino que el flujo también se da a la inversa.

Podemos concluir citando a Marc Augé, que explica muy bien los fenómenos de adaptación, combinación e hibridación cultural, cuando dice que “adaptarse a los cambios a escala no consiste en dejar de privilegiar la observación de pequeñas unidades, sino de tener en cuenta los mundos que las atraviesan, que las desbordan, y que al actuar no cesan de construirlas y reconstruirlas”. Así pues, la multiculturalidad, no tiene que ver sólo con darle espacio a las culturas locales excluidas por el nacionalismo centralista y excluyente del “centro” hacia la “periferia”, y por las políticas neoliberales de las empresas del “centro”; tiene que ver también con comprender el modo en que relatos profundos de identidad y memoria se reciclan en el curso cambiante de las modalidades de comunicación. Si las industrias comunicacionales son tomadas a cargo por unas políticas culturales capaces de asumir lo que los medios masivos tienen de, y hacen con, la cultura cotidiana de la gente, entonces la identidad cultural de los pueblos podrá seguir siendo narrada y construida en los nuevos relates y géneros comunicacionales. “ M. AUGE “Pour une anthropologie des ondes contemporains” 1994.


DIFUSIÓN GLOBAL Y APROPIACIÓN LOCALIZADA


La difusión global y la apropiación localizada son características propias de la comunicación de masa:

COMUNICACIÓN DE MASA: forma de comunicación en la que el flujo se dirige desde pocos emisores hasta una multitud genérica de receptores.

THOMPSON: El término “masa” no es preciso porqué no describe la realidad propia de los receptores, describiéndolos como una entidad única y pasiva

Cuando hablamos de masa no nos referimos a una multitud uniforme, sino a un gran número de receptores (público) que disfrutan del mensaje en contextos diferentes a través de distintos marcos cognitivos [FRAMES].

MEDIOS: se refiere a todos los medios de comunicación de masa, especialmente a la TV, la Radio o la Prensa (pero se puede encontrar la misma dinámica en los carteles publicitarios, los discursos públicos, etc.)

RECEPTORES: Todos aquellos que reciben la información de los medios (más o menos la totalidad de la población por lo que concierne el primer mundo).

RECEPCIÓN: - Aproximación y reelaboración de formas simbólicas (contenidos, imágenes y el mensaje emitido en general). - Actividad que en la modernidad se cumple casi continuamente (metro, casa, calle, etc.), una rutina, parte integrante de la vida de la gente.

En la sociedad moderna, la relación entre INDIVIDUO y MEDIOS DE COMUNICACIÓN es integral a la formación activa del yo. Es decir, mucho de lo que pensamos o sabemos (nuestros gustos, etc.) dependen en gran parte de ésta relación. De hecho, los medios son una de las fuentes de información (y formación) que acompaña una persona por toda la vida, parte integrada en la sociedad contemporánea.

MOORES: “los medios codifican la realidad y la traducen usando FRAMES específicos; es decir que obran selecciones que crean una imagen de la realidad.

Ésta imagen a menudo es considerada como la realidad objetiva, la selección obrada por los medios es necesaria, dado que es imposible codificar toda la realidad y los detalles, sin embargo este proceso se presta a manipulaciones y puede conllevar una visión tergiversada de la realidad.

THOMPSON: “el contenido de un mensaje es recibido en relación a los contextos de recepción y producción.

El público descodifica el mensaje de distintas maneras, usando sus marcos cognitivos (encoding-decoding model, Stuart Hall, Umberto Eco) que varía según el contexto de fruición y los diferentes grados de atención hacia distintos aspectos. La descodificación pone en relación el receptor y todo lo que le concierne con el mensaje, la multitud de variables hace que el resultado cambie de caso en caso. BACKGROUND CULTURAL, HABITUS (Bourdieu), manera de recepción, relación con otros receptores, etc. La recepción da sentido al mensaje “como la lectura hace habitable un libro” gracias a la transformación del texto hecha por el lector ® POACHING (caza furtiva) ® tácticas cotidianas del consumidor hacia el sistema (De Certau).

CONSUMO CREATIVO: en lo cotidiano buscamos nuestros espacios individuales y momentos liberadores para contrastar la banalidad de la vida de cada día. Por eso, reelaboramos las formas simbólicas a nuestro gusto (crítica, ironía, etc.).

Como hemos visto, los receptores a través de los procesos hermenéuticos de interpretación y gracias al contexto de fruición de sus backgrounds culturales y de la interacción con los demás, ejercen fuertes resistencias, pero el poder de los medios de influenciarnos y de influir en nuestra percepción de la realidad es inevitable.

MOORE: La codificación obrada por los medios selecciona las informaciones y las formas simbólicas, incluyendo unas y omitiendo otras. Pese a la pluralidad de medios disponibles (aunque limitada por ejemplo por el sistema de las agencias de información y los mecanismos del Imperialismo cultural) y a la red, los consumidores no pueden hacer nada más que acceder a la realidad mediada.

El uso de medios técnicos permite a los medios de escoger, o de influir en la elección de los contextos de fruición ® esto limita el poder del consumidor. Creación de una estructura social: privatización móvil, interactuamos con todo el mundo pero la vida esta siempre mas incentrada en la casa, lugar de consumo.

El flujo estructural es casi exclusivamente unilateral y no modificable por el público. Cambia la percepción de la realidad, modelada por los medios. En gran parte es a través de esos que vemos el mundo y nos relacionamos con la sociedad


DIVISIÓN ESPACIOTEMPORAL Y AMPLIACIÓN DE LA EXPERIENCIA. La ampliación de la experiencia es debida a las muchas posibilidades que los medios nos ofrecen. Podemos relacionarnos más, con más personas, y con problemas mínimos por lo que atañe a la distancia. Tenemos una visión del mundo más interactiva y el mismo mundo nos aparece mucho más pequeño respecto a como lo veían nuestros antepasados. Con división espaciotemporal entendemos el cambio en la relación entre las personas y sus contextos físicos y temporales. Si antes de los medios (y de otras importantes tecnologías como la cartografía, los transportes, los medios de comunicación no de masa, la moneda, etc.) el espacio era siempre ligado al tiempo, ahora podemos interactuar a grandes distancias de manera sincrónica, las formas simbólicas ya no necesitan, para desplazarse, de ser “llevadas” por personas, sino por los medios. En la sociedad moderna el contexto espacial y el tiempo pueden presentarse separadamente.


HISTORIA MEDIADA: Nuestro conocimiento del pasado depende de una construcción estratificada de formas simbólicas mediadas, sacadas del contexto original. Por ejemplo: opinión generalizada sobre el comunismo en Occidente. MUNDO MEDIADO: Los productos de los medios modelan nuestra percepción del mundo. El poder simbólico se expresa a través de los medios de comunicación.

“Aquí dice que la religión es el opio de las masas… que se supone que quiere decir?” “quiere decir que Karl Marx aún no había visto nada.”


Si antes el poder simbólico partencia a las instituciones religiosas, y la visión del mundo era reglado a través las relaciones personales y la superstición religiosa, a medida que los medios nacieron y crecieron, empezaron ser la parte más activa en la formación de una imagen de la realidad (fundamental por eso fue la invención de la prensa y después la difusión de los periódicos)

En el mundo globalizado los medios han encontrado un lenguaje universal de comunicación y modelamiento del mundo: las imágenes (Mirzoeff). La comunicación televisiva es la que más utiliza (junto a la red) la forma visual para difundir formas simbólicas. Las imágenes son probablemente aún más eficaces a nivel comunicativo pero también más manipulables, dado que es una forma comunicativa más rápida que deja menos tiempo al razonamiento.

Nuestra recepción es cada vez más visual







La guerra en Irak es un ejemplo claro de codificación favorable a una parte en causa. El utilizo di imágenes como ésta a la izquierda para presentar los militares occidentales es metodológico. En cambio las facciones de guerrilla aparecen siempre violentas y asociables a una idea de desorden. En realidad, la protagonista de la foto a la izquierda es culpable de torturas y violencias injustificadas en el cárcel iraquí de Abu Graihb.


COMUNICACIÓN Y MERCADO:

La comunicación se relaciona con las formas de poder y se expresa a través de ellas.

Causa el predominio en la era contemporánea del poder económico la producción y la difusión de formas simbólicas (informaciones, valores, opiniones, imágenes, etc.) sigue la lógica de mercado ® comercialización Por eso Thompson define la comunicación de masa como “producción institucionalizada y difusión de mercancías simbólicas”.

 Receptores = Clientes

 Fin = Consumo

Creación de modelos comportamentales, diversificación, creación de grupos de consumo.  Los medios de hoy son dinámicos: los productos vienen adecuados continuamente a las respuestas de los clientes y a menudo incluyen expresiones de culturas rebeldes o juveniles en las dinámicas del consumo (por ejemplo: el Punk). Interacción entre consumidores y productores.  Creación de comunidades imaginarias (por ejemplo: fans de Star Trek, de unos Boys Band o grupos de opinión sobre un suceso). ® Ésto legitima el consumo. La interacción dentro de un grupo fortalece el efecto del mensaje.

En resumen:

-Los medios y el público están siempre en relación. -Los medios modelan nuestra visión del mundo. -Al momento es innegable que la economía es lo que más dirige las instituciones mediales y que estas instituciones son depositarias del poder simbólico.

Sin embargo, los receptores ejercen una fuerza activa y critica hacia los productos de los medios.

Entonces, los medios interactúan con las culturas vivas del consumo y mientras por un lado “indoctrinan”, por el otro tienen que adaptarse e incluso consienten expresar activamente identidad y distinción, porqué nos relacionan con el mundo.

GIDDENS: Teoría de la estructuración, dualidad de estructura.

Agentes y estructura/sistema representan una dualidad, las propiedades estructurales de los sistemas sociales son tanto el medio como el producto de las practicas, que esos mismos reorganizan en el tiempo


Entonces, por cuanto atañe a la comunicación de masa:

La difusión global y la apropriación localizada confluyen en la creación de la estructura social de manera dinámica y reflexiva.

Es decir que receptores y medios se relacionan continuamente e influyen el uno en el otro, y así haciendo participan activamente en la definición de la estructura social.


LOS MOVIMIENTOS ANTIGLOBALIZACIÓN NEOLIBERAL


La aparición de una nueva organización sistemática de redes de comunicación a escala mundial en el siglo XIX ha permitido que la reducción del espacio y el tiempo en la transmisión de información de un lugar a otro del planeta. Esta fluidez en el manejo y la transmisión de informaciones y comunicaciones ha generado muchas consecuencias positivas para el mundo empresarial, la economía y la política mundial.

Pero la comunicación instantánea también ha generado consecuencias negativas: ha aumentado las asimetrías y diferencias en la adquisición, fabricación y consumo de los productos globales. No todos tienen las mismas oportunidades para acceder a la globalidad de las comunicaciones ni del consumo de bienes. Los hemisferios económicos cada vez son más distantes.

Schiller, en su teoría del imperialismo cultural, afirma que la globalización de la comunicación se dirige a “intereses comerciales de grandes corporaciones transnacionales con sede en los Estados Unidos en colaboración con intereses políticos y militares occidentales, dando lugar a un proceso de dependencia en el que las culturas tradicionales son destruidas.”

Los países del primer mundo necesitan de mano de obra recalificada para atender las cambiantes necesidades de sus habitantes, el número creciente de productos con los que deben abastecer a las grandes urbes y para cubrir la demanda de servicios que exigen las nuevas rutinas occidentales. Estos cambios, que podrían darse o no, al mismo tiempo y con el mismo ritmo, en todos los puntos del hemisferio norte independientemente del fenómeno globalización. En realidad, la globalización está facilitando el proceso y reduce su costo para la economía gracias a los flujos de capital, a las innovaciones tecnológicas y al descenso de los precios de los bienes importados. Tanto el crecimiento económico como el empleo y las condiciones de vida alcanzan niveles más altos que en una economía cerrada.

Los países subdesarrollados dependen tecnológicamente de los países del primer mundo y éstos importan a los primeros sus productos culturales y sus valores consumistas.

Para hacer frente a las consecuencias negativas de la globalización surge el Movimiento de Resistencia Global (MRG). Este movimiento empezó a gestarse en los Encuentros Intercontinentales por la Humanidad y contra el Liberalismo, organizados por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZNL), en 1993. La primera actuación contra la globalización fue el levantamiento del EZLN contra el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Pero fue en Seattle, el 30 de noviembre de 1999, el origen de las movilizaciones antiglobalización (también llamadas altermundistas o alterglobalización).

Esta acción sorprendió no sólo a los dirigentes políticos allí reunidos y a las fuerzas de seguridad sino al planeta entero. La mayoría de la población mundial no comprendió los motivos de los manifestantes pero con el paso del tiempo la población ha empezado a concienciarse y el movimiento no ha dejado de crecer.

A partir de entonces en todas las cumbres se hacen contracumbres, produciéndose en la mayoría de ellas disturbios, aunque su intensidad ha ido disminuyendo a lo largo del tiempo. Las cumbres más sangrientas han sido la de Seattle (1999), Praga (2000) y Génova (2001). En esta última ciudad el activista anarquista Carlo Giuliani fue asesinado de dos disparos realizados por la policía y es considerado, desde entonces, como mártir del movimiento. Por ello, se ha afirmado que ha nacido la "generación Giuliani".

“No obstante, su emergencia pública (se refiere al MRG) casi generalizada no sería comprensible sin el proceso paralelo de acciones que se iniciaron en la década anterior, especialmente a través de las sucesivas denuncias y revueltas frente a las políticas de "ajuste estructural" dictadas por el FMI en el Sur, las protestas contra el proceso de "relocalización" de las empresas-red de las multinacionales (a través, sobre todo, de las llamadas "Zonas de Procesamiento para las Exportaciones" en países periféricos) y contra su política de "imagen" basada en una cultura consumista y privatizadora de los espacios públicos en el Norte, o ante el creciente deterioro ecológico del planeta, tal como se expresó en la Cumbre Alternativa de Río de 1992.”

El EZNL dio, como sigue diciendo Jaime Pastor, probablemente, el primer discurso alternativo “al poner el acento en su aspiración a desarrollar una "contrahegemonía" y un nuevo internacionalismo rebelde y anticapitalista, pero no "revolucionario", al menos en el sentido en que pudieron entenderlo la mayoría de los movimientos del siglo XX.”

Pero probablemente el dato más sobresaliente de lo ocurrido es la confirmación de la tendencia anunciada ya desde Seattle: la participación creciente de la juventud de los países del "Centro". Los manifestantes reunidos en Seattle se habían coordinado principalmente a través de Internet. Por tanto, a pesar de que luchan por lo que ellos consideran consecuencias negativas de la globalización no pueden evitar ser parte de lo global y usar las nuevas tecnologías para superar las barreras espacio-temporales de las antiguas formas de comunicación.

Los principales lemas de la manifestación de Seattle fueron: "El mundo no es una mercancía" y "No a la OMC ", pero expresados desde muy distintos puntos de vista o intereses y con diferentes propuestas respecto a la actitud a mantener frente a esta nueva organización. Esto se debe a que los grupos Antiglobalización que conforman el movimiento de resistencia global son muchos y muy variados. Entre estas tendencias opositoras a la globalización encontramos:

Ecologistas: Este grupo reclama la falta de respeto de las grandes industrias hacia el medio ambiente. Acusan a las compañías de instalar sus fábricas en países del Tercer Mundo, donde la legislación ambiental es más laxa o casi inexistente. Sindicalistas: Están contra el libre comercio porque dicen que les quita empleo y se lo da a los trabajadores de los países menos desarrollados, que cobran menos y son explotados. Además, denuncian el trabajo infantil y la esclavitud que existe en los países pobres. Anarquistas: Es el grupo más violento dentro de las fuerzas antiglobalización. Están organizados por grupos radicales o activistas de la violencia callejera. Agricultores: Ven la globalización como una barrera a la comercialización de sus artículos. También están en contra de los productos transgénicos. Además rechazan el monocultivo, que obliga a los países pobres a vivir totalmente dependientes de la cotización de su producción en el mercado internacional. Conservadores: Repudian la apertura de las fronteras porque implica pérdida de empleo y de identidad colectiva frente a la llegada de extranjeros o a la homogenización de la cultura. Financistas: se oponen a la libre circulación del capital financiero. Denuncian que en beneficio de mercado mundial se pasa por alto el comercio de armas y reclaman la condonación de la deuda del Tercer Mundo.

Pese a ello, en torno a la contracumbre convocada se produjo una victoria parcial, política y mediática del movimiento que le dotó de cierta legitimidad a escala internacional, marcando así un antes y un después. Estos movimientos están estableciendo una nueva relación entre lo social, lo político y lo cultural y, lo que es más importante, han obligado ya a modificar la "agenda" política y mediática de los estrategas de los grandes poderes transnacionales. Se está haciendo visible lo que se está llamando "efectos perversos de la globalización".

El movimiento antiglobalización, a pesar de estar formado por sindicatos, intelectuales, ecologistas, y en general grupos que acusan al sistema económico dominante actual de amoral e injusto, tienen en común su rechazo al capitalismo y al modelo neoliberal. Entre sus objetivos prioritarios destacan la condonación de la deuda de los países pobres; la defensa de los derechos fundamentales de las minorías y de las poblaciones más desfavorecidas; y la protección del medio ambiente.

Los activistas antiglobalización exigen una sociedad más justa, poner freno al poder prácticamente ilimitado de las grandes corporaciones que avasallan atribuciones que corresponden a los gobiernos de los Estados Nacionales, participación activa de las organizaciones populares en las instituciones económicas mundiales, una distribución más justa de la riqueza y potenciar la democratización y el pluralismo de las instituciones.

Sus principales enemigos son las grandes corporaciones multinacionales, financieras y económicas, en particular, El Banco Mundial y El Fondo Monetario Internacional; las compañías transnacionales, como Adidas, Nike y McDonal’s, a muchas de las cuales acusan de enriquecerse explotando a menores; y los grandes poderes fácticos responsables del abismo que separa a los estados del Norte y del Sur.

En estos dos últimos años ha habido una escalada de violencia en todas las grandes manifestaciones antiglobalización desde Seattle hasta Génova, pasando por Davos, Washington, Praga, Melbourne, Niza, Quebec o Zurich. Muchas de ellas acaban en altercados violentos, con la intervención de la policía y la detención de personas. Lo que se pretende es asociar a estos movimientos con acciones violentas aisladas para deslegitimarlos ante la opinión pública.

Los representantes del movimiento insisten en que los protagonistas de la violencia poco o nada tienen que ver con ellos. En la misma línea aseguran que criminalizar al movimiento no es más que una forma de desprestigiar y acallar una voz que molesta y pone en peligro intereses económicos establecidos.

Se trata de una minoría de jóvenes, vestidos de negro, llegados de todas partes que se hacen llamar "Bloque Negro". Se hallan fuera de la plataforma unitaria y apuestan por la acción directa violenta. Es un movimiento de protesta violenta anárquico. Se presenta como reacción violenta espontánea contra el Capitalismo como sistema. Es un grupo amorfo, sin líderes ni jerarquías, que solo se organiza para destruir de forma indiscriminada.

Pero esta no es la única debilidad que tiene el movimiento antiglobalización. Una de las más importantes, como ya hemos mencionado anteriormente, es su composición social. No solo por ser de ideologías diferentes sino también por ser intergeneracional y por no tener una representatividad interétnica.

En los núcleos organizados es fácil encontrar a una parte minoritaria de la generación de los años 60 y comienzos de los 70, procedente del ecologismo, de una izquierda radical y de los movimientos de solidaridad internacional y ONGs de "cooperación para el desarrollo". Por otro lado encontramos un número cada vez creciente de jóvenes radicales anarquistas y antiglobalización. Entre ambas generaciones cabe observar un vacío notable en la mayor parte de los países, lo cual agrava las dificultades de tender puentes entre las distintas experiencias vitales y entre los muy diferentes contextos políticos y culturales en que se ha ido socializando cada una de ellas.

En estos grupos hay ausencia de población negra o afroamericana; esto también afecta a la población inmigrante, cuya presencia en las acciones realizadas es muy limitada, siendo en Génova donde por primera vez se ha podido observar una presencia significativa.

“Estas limitaciones afectan a la difícil reubicación de la relación a establecer entre lo global, lo nacional-estatal y lo local. El peso de la dimensión transnacional no debería hacer olvidar que las políticas denunciadas tienen manifestaciones concretas en las distintas partes del planeta y que tampoco son ajenos a las mismas los poderes estatales y locales. Es en estos ámbitos donde estos movimientos parecen empezar a ser conscientes de su retraso en poner en práctica lo que se ha dado en llamar lo "glocal".”

De la descripción de los orígenes y diversidad de estos movimientos Jaime Pastor extrae algunas conclusiones: 1.- Las mismas características de la "globalización" y, en particular, la tendencia a la homogeneización de las políticas económicas en la mayor parte del planeta generan nuevas "avenidas de protesta" de alcance transnacional, simbolizadas en el nuevo activismo desarrollado alrededor de las "cumbres" promovidas por instituciones internacionales o las grandes potencias. 2.- Esta nueva dinámica de conflicto y de acción colectiva está estrechamente unida a las mutaciones que se producen en la relación entre lo global, lo nacional-estatal y lo local. 3.- Si bien no se puede hablar de victorias sustanciales de estos movimientos, sí es posible comprobar el reconocimiento alcanzado por los mismos no sólo por organizaciones sindicales y partidos de izquierda sino, sobre todo, por parte de los principales medios de comunicación y por representantes de los grandes poderes transnacionales. Esto se refleja en la competencia abierta entre unos y otros actores por la modificación de la "agenda" política, así como en los esfuerzos por obtener mayor capacidad para llegar a una ciudadanía potencialmente sensibilizada ante determinados "males" resaltados por los movimientos como consecuencias negativas de la "globalización". 4.- La reinterpretación de la nueva fase histórica obliga también a los movimientos a mejorar constantemente sus discursos, formas de organización y de acción, favoreciéndose así una renovación de los mismos en todos esos ámbitos.

Para terminar nos gustaría comentar algo sobre la pretensión de una cultura única. El fenómeno antiglobalización ha abierto un duro debate sobre la pretendida homogeneización cultural, al tiempo que unificamos poderes políticos, económicos y militares también unificaremos la cultura.

La cultura es un cúmulo de creencias, expectativas, ideas, valores, actitudes y conductas compartidas en una sociedad determinada en un tiempo dado. Pertenecer a esa determinada cultura otorga una identidad, una manera de ser, una idiosincrasia que, hasta el presente, había tenido límites nacionales. Sin embargo, la globalización ha promovido a través de los bienes y productos, la publicidad, la moda, el idioma y las pautas de conducta de las sociedades occidentales, sobretodo de la norteamericana, una cultura emergente de alcance global que se impone y minimiza las culturas nacionales.

El inglés como idioma es la lengua universal: todos deben conocerla, entenderla y hablarla. Pero, como todo idioma, lleva implícito una carga cultural de elementos cognitivos y emotivos que interfieren y modifican creencias, expectativas, actitudes y valores de la cultura destino.

El consumo de productos masivos de carácter global como zapatos deportivos de marca (Niké, Rebook, Adidas,…), establecimientos de comida rápida como el omnipresente McDonald’s, la ropa casual, de marca o de vestir (Lacaste, Mango, Chanel, Dona Karen,…), superproducciones como las de la casa Disney o series, productos de consumo diario como la Coca-cola y, en general, todos los artículos de consumo del establishment comercial, en su mayoría norteamericano, presentes en los mercados del mundo por efecto de la globalización.

Esto puede tener dos consecuencias, bien de forma superficial sin alterar la cultura, es decir, los valores y creencias, o bien, alterando la conducta del consumidor, siendo ésta un signo visible del cambio de su imaginario, sus ideas y sus actitudes hacia la modernidad y la homogeneización de la cultura.

Dos vías se han identificado para la difusión de esta cultura global: "Cultura de Davos", término acuñado por Samuel Huntington para designar la reunión anual que realiza la Cumbre Económica Mundial en la ciudad invernal Suiza de Davos. Este vehículo de penetración cultural tiene como objetivo la elite mundial, es potenciada por la globalización productiva y comercial, es decir, por la presencia de productos y la difusión de pautas de consumo que promueven las inversiones globales.

"La cultura de Faculty Club", denominada así por Peter Berger. Persigue la creación de mercados en todo el mundo y participa activamente en ello, pero los productos que promueve no son los de las compañías multinacionales, sino ideas y conductas inventadas por intelectuales occidentales (mayoritariamente estadounidenses), como, por ejemplo, las ideologías de los derechos humanos, el feminismo, el ecologismo y el multiculturalismo, así como la política y los estilos de vida que esas ideologías representan.

Frente a la cultura global los consumidores han adoptado varias posiciones:

- Aceptación pasiva o tácita de los elementos de la cultura global.

- Rechazo manifiesto por consideraciones religiosas o de preservación de la identidad nacional.

- Modificación o adaptación de los productos universales a las costumbres o prejuicios locales.

- Exaltación de los productos o formas culturales propias, a fin de contrarrestar las influencias globales. Por ejemplo, las hamburguesas de carne de cordero en la India.

- Hibridación entre las culturales locales y la global, integrando criterios y pautas de actuación sobre los estilos propios de hacer las cosas.

Sin embargo, el tipo de respuestas estará en función de la solidez o debilidad de la cultura nacional que responde a la penetración global.

Por otro lado, no debemos olvidar que la globalización también se da de oriente hacia occidente. Los movimientos religiosos como el Budismo crean adeptos en las estresadas urbes occidentales. Las prácticas de relajación provenientes de los países asiáticos como Japón y China crean a diarios decenas de adeptos (artes marciales, taí-chi, feing-shu, yoga, acupuntura, medicina natural, meditación,…). La tecnología llegada de Japón en forma de automóviles, videojuegos, consolas, alimentos (tanto importados como producidos directamente o franquiciados en los países occidentales) o la manufacturación de los países chinos sobretodo en la industria textil.

La globalización genera un gran movimiento de mercancías, bienes, capital y personas. Estas últimas ya sea por motivos de trabajo, de ocio o de supervivencia. La globalización está rompiendo con muchas tradiciones y costumbres de pueblos y países que se ven sometidos a los rápidos cambios en las tecnologías y las comunicaciones. La globalización cuestiona las fronteras de las naciones cuestionando el Estado-Nación conocido hasta hoy.














BIBLIOGRAFÍA


• BARBER J.M y OCHOA A.M. “políticas de multiculturalidad y desubicaciones de lo popular”, en NELLY, R. Cultura y transformaciones sociales en tiempos de globalización (2001).

• GARCÍA CANCILINI, N. La globalización imaginada. Ed. Paidós (1999).

• MATTELART, A. La mundialización de la comunicación. Piados Ibérica. Barcelona (1998).

• MCQUAIL, D. Introducción a la teoría de la comunicación de masas. Ed. Paidós comunicación. Barcelona (1998).

• THOMSON, J. B. Los media y la modernidad. Ed. Paidós Comunicación. Barcelona (1998).

• Consultas a las diferentes aportaciones realizadas por los estudiantes de Psicología Social de la Comunicación de la UAB (curso académico 2005-2006).