Patología de la edificación/Estructuras metálicas/Acero/Corrosión/Corrosión electrolítica/Aireación diferencial

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Corrosión

Destrucción o descomposición de un metal producida por un agente exterior y favorecida por la presencia de un medio acuoso en contacto con ambos.

Corrosión electrolítica: el agente agresor es otro metal de diferente potencial eléctroquímico puesto en contacto con el metal corroído a través de un medio acuoso (electrolito) que induce entre ellos un par eléctrico. Entre los elementos del par se producirá una corriente eléctrica, concretamente desde el ánodo (más negativo) al cátodo (más positivo), perdiendo el primero electrones, con la consiguiente descomposición del material, y acumulando el segundo los productos insolubles de la corrosión.
La corrosión electrolítica resulta más peligrosa que la puramente química puesto que en ella los productos de la descomposición no se depositan sobre el elemento que sufre la corrosión, protegiéndolo, sino sobre el que la produce.
El proceso se favorece cuando en el agua aparecen sales contaminantes y es mayor cuanto mayor es la intensidad de corriente, bien por una elevada diferencia de potencial entre los metales o por la presencia de corrientes parásitas (por ello se recomienda la puesta a tierra de las instalaciones eléctricas).
El potencial eléctrico de los metales más comunes en la construcción es el siguiente:
- C o b r e (e: +0,344)
- H i e r r o (e: -0,440)
- Z i n c (e: -0,762)
- A l u m i n i o (e: -1,670)
Con lo cual, la combinación de cualquier metal con uno distinto, cuando exista un medio acuoso o electrolito, provocará un par eléctrico de mayor o menor intensidad.
De esta manera, la combinación en una misma instalación de conductos de cobre y acero galvanizado (recubrimiento de zinc) suele ser destructora, ya que al liberarse iones de cobre y depositarse en los tramos de tubería galvanizada se producirá la picadura de esta última por corrosión electrolítica. Las altas temperaturas favorecen este proceso.
Por otro lado, también existe diferencia de potencial eléctrico entre el acero y el óxido de hierro que se forma en su superficie, de modo que la oxidación de los metales férricos favorece la aparición de corrosión electrolítica, en lo que llamamos oxidación-corrosión.
El estudio preventivo de la junta entre dos metales diferentes se establece como primera solución. Bien es cierto que en ocasiones estas combinaciones son absolutamente necesarias y la solución de la junta extremadamente complicada, de modo que la causa de la lesión puede atribuirse, de alguna manera, a la disposición favorable a la acumulación del electrolito y la consiguiente inducción del par eléctrico.
La reparación pasa en muchos casos por la sustitución del elemento corroído y la recolocación evitando en lo posible la nueva formación de par galvánico.
- POR AIREACIÓN DIFERENCIAL: la diferencia de potencial electroquímico se produce entre dos piezas del mismo metal, cuando una de ellas se encuentra permanentemente húmeda y la otra permanentemente seca. La zona húmeda se establece como ánodo y la seca como cátodo, produciéndose una corriente de electrones desde la parte húmeda a la seca y produciendo la corrosión de la primera.
En el interior de conductos puede producirse también este proceso por la obstrucción o las alteraciones del flujo, que puedan producir zonas aireadas dentro del propio conducto.
Como causas fundamentales se establecerán todas aquellas que favorezcan la acumulación puntual de agua/humedad en los ambientes secos o de aire en los medios sumergidos.