Patología de la edificación/Entramados de madera/Madera dañada por agentes de origen biótico/Hongos xilófagos

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El tratamiento más eficaz para la madera afectada por hongos xilófagos implica inicialmente, la eliminación de la humedad, tanto propia como de su entorno dejándola por debajo del 15-16 %, aún cuando en ciertos casos esto no es suficiente (pudrición seca).

En razón del tipo de hongo presente, se empleará un tratamiento u otro pudiéndose diferenciar tres grandes grupos, mohos superficiales, hongos cromógenos y hongos de pudrición.

En el caso de existir mohos superficiales en la madera, se procederá mediante un cepillado enérgico a su eliminación de la superficie, limpiando seguidamente. Tras esto se aplicará por pulverizado superficial el protector químico más adecuado en cada caso.

En el caso de presentar la madera coloraciones debidas a la presencia de hongos cromógenos, se procederá de la forma siguiente:

- Determinación del hongo presente, a fin de diagnosticar su peligrosidad per se.
- Reconocimiento de la madera afectada, determinando el grado de ataque que presente, así como su grado de durabilidad natural ante los hongos.
- Realización del saneamiento de la madera y el entorno, a fin de lograr:
• Eliminación o descenso de la humedad de la madera y su entorno próximo.
• Ventilación de las áreas en que exista madera con pudrición real o potencial.
• Eliminación de la madera afectada por pudrición o con síntomas de ésta, saneando hasta que quede tan solo madera sana.
- Impregnación química de la madera, pudiendo diferenciar entre los casos siguientes:
• Tratamiento preventivo de la madera sana, localizada en zonas de potencial actuación futura de hongos de pudrición, aplicándolo por pulverización superficial, debiendo tomar la madera entre 200 y 250 g/cm² de la materia activa del protector.
• Tratamiento curativo de la madera afectada, aunque realmente no existen tales propiamente dichos, debiendo sustituir la madera afectada por otra sana, previamente impregnada químicamente en todo su volumen. Tan solo en aquellas maderas que presenten una pudrición incipiente, se podría actuar, suponiendo tal labor, los pasos siguientes:
_Saneamiento previo de la madera eliminando las áreas afectadas.
_Impregnación química con protectores adecuados (fungicidas) por pulverización superficial, en el caso de madera de poco grosor, y mediante inyección a presión y posterior pulverización superficial con maderas más gruesas. Se deberán efectuar 2-3 pulverizaciones sucesivas, hasta que la madera tome un mínimo de 200 g/m² de materia activa fungicida.

Las inyecciones se efectúan en orificios en los que se han colocado válvulas unidireccionales, situadas con una disposición al tresbolillo, en líneas separadas 6-8 cm, distantes uno de otro en una misma fial 3-5 cm. La profundidad de los orificios será como máximo de 2/3 del grosor de la madera. En el caso de tratarse de madera afectada por hongos de pudrición seca, además de los pasos citados, se deberá de proceder a la desinfección del entorno de la madera en un radio de 2-3 m alrededor de ésta. Para el caso de madera colocada en obra (construcción), se procederá a picar superficialmente y a limpiar con posterioridad el entorno próximo a la madera en el área citada, aplicando seguidamente un producto químico fungicida, bien directamente o mezclando con el material de recubrimiento a utilizar. En el caso de existir importantes ataques, también se deberán de realizar inyecciones en el entorno mediante realización de orificios y colocación en ellos de válvulas unidireccionales. Los orificios se realizarán formando línea y separados entre sí 0,5 m.

- Los productos químicos de protección de la madera frente a los hongos de pudrición, pueden actuar sobre:
• Los procesos enzimáticos fúngicos, inactivándolos y evitando la pudrición.
• Sobre la síntesis de la quitina, componente de la pared celular de los hongos y otros factores del crecimiento de éstos.
• Sobre las acciones oxidativas de la madera que algunos hongos producen (hongos de pudrición parda) inhibiendo tal actividad y por tanto la pudrición.

Al igual que en el caso de maderas afectadas por insectos xilófagos, cuando el agente sea un hongo xilófago, además de los tratamientos de tipo químico se pueden emplear:

- Gasificación: de la madera con productos fungicidas.
- Termoterapia, sometiendo a la madera a una temperatura incompatible con la vida de los hongos (superiores a 35-40 ºC), citándose el empleo de microondas con frecuencias comprendidas entre 300 MHz y 300 MHz. Al aplicarlas a la madera. Las moléculas de agua de ésta se polarizan en el sentido N-S, pudiendo variar de posición hasta 2.450 millones de veces por segundo, originando un rozamiento que implica un incremento de temperatura importante, pudiendo así acabar con los hongos presentes a la par que descender el grado de humedad de la madera.