Patología de la edificación/Apeos/La necesidad de apear

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No existe una norma fija que indique cuándo hay que apear. Sin embargo, es muy recomendable ponderar los riesgos a la hora de acometer una obra de edificio en proceso de ruina, por muy lento que éste sea.

En general, es necsario apear en caso de:

  • -En procesos de ruina.
  • -Cuando existe una afección a los edificios colindantes y a los viandantes.
  • -Si hay que garantizar la estabilidad durante intervenciones en el edificio (mantenimiento, recuperación, revisión)
  • -Para recalces.
  • -Cimbres y descimbres
  • -Sujeción de fachadas.


La intervención para la recuperación de una operación dañada comprende, como todo tratamiento patológico, un proceso de diagnóstico (análisis de la estructura y la construcción en general y análisis patológico), otro de tratamiento (intervenciones de seguridad y mantenimiento) y otro de operación, si llegara el caso (intervenciones de eliminación y mejora). Así, desarrollaremos este estudio realizando en los títulos una analogía con el tratamiento médico de cualquier enfermedad:


FASE DIAGNÓSTICO (investigación de los procesos degenerativos).

El deterioro de un edificio puede surgir de disfunciones en diferentes elementos y ser fruto de su interacción a lo largo del tiempo o puede surgir por intervención directa o indirecta de agentes externos.

- Vicios de origen: Nacen en la fase de diseño o ejecución, por adoptar una solución inadecuada que impida el correcto funcionamiento de los sistemas. Pueden ser vicios de proyecto (dimensionado y materiales), vicios en la ejecución o en modificaciones en la obra o vicios de suelo.

-Alteraciones inadecuadas: Llevadas a cabo por el usuario en reformas, con el desconocimiento del sistema estructura. Por ejemplo, la eliminación elementos para ganar habitabilidad.

-Daños generados por agentes externos o internos: Debidos a gases de combustión, insectos xilófagos que aceleran el proceso de edificación, y el más importante: el agua, gran protagonista del siglo XX por estar cada vez más presente en las instalaciones.

-Degradación natural por envejecimiento de materiales: Inevitable, pero previsible mediante acciones de inspección y mantenimiento (agotamiento en sistemas de estructuras, reacciones químicas en morteros… etc)


FASE TRATAMIENTO (intervenciones preventivas)

Acciones destinadas a evitar o eliminar los focos del deterioro detectado. Un rasgo muy importante de estas operaciones es que dependen completamente de la voluntad del usuario. Es él quien decide si se llevan a cabo o no, ya que, aunque existe una ley que obliga al usuario a mantener el edificio en condiciones de ornato, seguridad y salud, no existe una ley que defina los procesos de intervención. La prevención puede ser de dos tipos según la naturaleza del estudio y su agente:

-Mantenimiento: llevado a cabo por el usuario, consiste en dar el uso correcto al edificio.

-Revisión: Dirigida por un técnico cualificado, existen métodos según la magnitud del problema.


FASE OPERACIÓN (intervenciones operativas)

Cuando se ha aislado y detectado una deficiencia concreta, se evalúa si su ámbito de actuación implica a uno o más elementos, y las posibles consecuencias negativas de la intervención. No obstante, siempre antes de intervenir habrá que determinar de qué manera hacerlo.

-Reparación: Consiste en recomponer el elemento dañado para que entre en funcionamiento en las mismas condiciones. Se pueden utilizar productos y piezas adicionales.

-Refuerzo: Se lleva a cabo tras evaluar la insuficiente resistencia del elemento para soportar las acciones a las que se debe someter. Se procede introduciendo un elemento complementario

-Sustitución: Afecta normalmente a deficiencias que no se limitan a un solo elemento, sino a sistemas enteros o que se puedan extender. Por lo tanto, la eliminación puede dar lugar a la desaparición de elementos aún útiles. Es fundamental tener en cuanta el sistema en este tipo de operaciones para evitar empotramientos y rótulas no deseadas, in compatibilidades de materiales o diferentes e inadecuados repartos de cargas.

-Consolidación: Supone la conjunción de las tres operaciones anteriores. Muy importante debido a la gran necesidad de organizar y contemplar todos los trabajos de operación y las relaciones entre ellos.