Patinaje artístico/Historia/Universal

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El inventor de la rueda metálica para patín, el holandés Hoans Brinker (1733), nunca imaginó que su invento llegaría a tener el auge que alcanzó.

Sin embargo, el crédito oficial por la invención del primer par de patines se le otorga a Joseph Merlin, un luthier nacido en Huys, Bélgica, el 17 de septiembre de 1735. En su casa de Oxford Street exhibía, entre otros objetos, su único invento: un par de patines sobre ruedas.

La primera patente de un patín sobre ruedas fue presentada por Monsieur Petitbled en Francia, en 1819. Estos patines tenían ruedas de metal, madera o marfil, montadas bajo bases de madera con correas para sujetarlos a los pies. Los patines eran de tamaño único, y como las ruedas eran fijas, era imposible desplazarse por una línea curva.

En 1823, en Londres, Robert John Tyers patentó el modelo “rolito”. En la oficina de patentes británica, el “rolito” era descrito como un “aparato para ser adosado a los zapatos, botas u otro elemento que cubra el pie con el propósito de desplazarse por necesidad o placer”. Este modelo estaba hecho con 5 ruedas fijas en línea y fue un suceso que atrajo la atención del público. Pronto surgieron muchos modelos patentados, cada uno un poco más sofisticado que el modelo anterior.

Así, el uso de los patines comenzó a difundirse, pero tomó mucho tiempo hasta que fuera un verdadero éxito. En 1857 fueron abiertas dos pistas de patinaje, una en Convent Garden y otra en Strand, dos zonas muy importantes en el centro de Londres.

Pero fue hasta 1863 que James Leonard Plimpton , estadounidense, pensó en colocar las ruedas bajo suspensiones de goma, haciendo posible maniobrar el patín en líneas curvas. Estos patines tenían dos pares de ruedas paralelas adelante y atrás como los que conocemos hoy en día y fueron por lejos muy superiores a todos los inventados hasta el momento.

Poco después de los patines de Plimpton fueran popularizados, las pistas de patinaje se convirtieron en lugares de reunión.

En Inglaterra, el patinaje sobre ruedas fue furor en muchos lugares tradicionales. Pero dado que muchas pistas fueron mal mantenidas y reguladas, la primera ola de popularidad no duró mucho tiempo. Plimpton también fundó la primera asociación de patín sobre ruedas de Estados Unidos y organizó la primera sociedad internacional de patinaje sobre ruedas. También dio origen a las primeras competencias de habilidad (The Plimpton Medal) y desarrolló un sistema de ‘categorías’ de patín.

Samuel Winslow se involucró con el patinaje sobre ruedas cuando fue contratado por James Leonard Plimpton para fabricar los patines que éste había inventado. En la década de 1870, Winslow comenzó a fabricar sus propios modelos de patines y fue demandado por Plimpton por usurpación de patentes. Ambos acordaron continuar con la fabricación de patines. Durante la década de 1880, más de 1 millón de pares de patines estaban en uso en más de 3000 pistas de Estados Unidos.

Las mejoras mecánicas de los patines ayudaron al renacimiento del patinaje. A los patines se les agregaron rulemanes de aguja (rodillos muy finos en vez de las bolillas como los que conocemos ahora) lo que permitía rodar mejor que con los modelos anteriores. Así, la moda ganó nuevos adeptos que ya no tenían que hacer tanto esfuerzo para patinar.

Pistas nuevas y más grandes fueron abiertas en las grandes ciudades. En Chicago, por ejemplo, una pista con el nombre de casino Rink fue abierta en 1884 y fue escenario para partidos de polo (sobre patines), carreras y baile sobre patines. La invención de la bicicleta hacia 1890 y su popularidad, puso en el olvido a los patines sobre ruedas. En 1902, en el Coliseo de Chicago (Estados Unidos), fue abierta al público una nueva pista de patinaje. En la noche de apertura se presentaron 7000 personas. Ahora, sus patines ya tenían rulemanes de bolillas. En 1908, el Madison Square Garden fue convertido en pista de patinaje y durante los siguientes 2 años, cientos de pistas fueron abiertas en Estados Unidos e Inglaterra.

La popularidad del patinaje se mantuvo hasta la primera guerra mundial, luego de la cual el cine, el baile y el automóvil capturaron la atracción del público, y otra vez el patín sobre ruedas perdió la atención, pero nunca pasó al olvido completamente.

Así, los patines sobre ruedas pasaron por altibajos a lo largo de su historia, desde los esfuerzos de Joseph Merlin hasta la utilización de rodamientos de balines durante los primeros años del siglo XX.

A partir de la década del 60 hasta la actualidad, la tecnología ha evolucionado desde el uso del plástico, utilizando cada vez materiales más livianos como plantillas de titanio y botas con combinaciones de carbono y fibras sintéticas, así como rodamientos de cerámica y ruedas de termoplástico con alma de nylon.