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No Deje Rastro: Capítulo Páramo Andino/Principio 6

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Respete la vida salvaje

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Es responsabilidad de todos que los páramos sigan siendo un espacio para que la naturaleza se desarrolle sin interferencias. Preservarla para que otros puedan disfrutar de ella, es responsabilidad de todos. Respete los corredores naturales de los animales. Sea silencioso para viajar. Observe la fauna desde lejos, no se acerque y no siga a los animales. Evite alimentar la fauna del lugar; estos se habitúan a los alimentos del hombre, generándose dependencia innecesaria que luego se transforma en una molestia.

Ayude a proteger el estado silvestre de la fauna

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En general, procure que los animales no huyan. El perseguirlos, alimentarlos o atraerlos son todas acciones que comprometen la habilidad de éstos para comportarse según sus patrones naturales. El tocar o atrapar a un animal silvestre constituye una doble amenaza. Para observar la fauna silvestre, camine sin hacer ruidos y mantenga la distancia necesaria para que ellos se sientan seguros. Con sus binoculares o con el lente telescópico de su cámara podrá disfrutar, observar y fotografiar animales a distancia.

El matar animales como las culebras y las lagartijas, por gusto o por miedo, rompe el delicado balance ecológico del lugar. Al cazar o pescar, obedezca todas las reglas locales que controlan estas actividades. En lugares muy populares para la pesca, use la técnica de pescar y devolver el pez al agua como forma de evitar la reducción de las poblaciones.

La fauna silvestre no existe sin su hábitat natural

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La amenaza más significativa a la fauna silvestre es la destrucción de su hábitat. Considere las necesidades básicas de la fauna silvestre. Facilite el libre acceso a las fuentes de agua para dejar un espacio de amortiguamiento entre sus actividades y el agua. Así los animales tendrán el espacio necesario para sentirse seguros. Pocos perros pueden resistir la tentación de perseguir cualquier animal que huya. Controle a su perro o, mejor, déjelo en casa cuando visite los páramos.

Prevenga contaminación innecesaria

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El lavado y la disposición de desechos humanos deben ser realizados con cuidado para no contaminar el ambiente y para evitar daño a animales y fauna acuática. Nunca introduzca platos, ropa, ni cuerpos sucios en una fuente de agua. Estas prácticas causan daños irreversibles a lagunas, ríos y quebradas.

Especies exóticas

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Varias zonas de páramo están invadidas por especies exóticas de flora y fauna introducidas, intencionalmente o no, de otros lugares (pino, eucalipto, truchas, etc). Muchas veces, estos organismos desplazan a la flora y fauna nativas y en algunos casos, no es posible recuperar el daño, dando como resultado la extinción de nuestras especies. Si observa una especie exótica especialmente dañina, avise a una entidad competente. Hay un gran debate sobre si se debería o no eliminar un organismo que se sabe exótico, por cuenta propia.

Proteja las especies en peligro de extinción, respetando las leyes nacionales e internacionales

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Nunca tome o compre recordatorios tales como pieles, dientes, plumas y ungüentos que puedan provenir de especies en peligro de extinción. Muchos de estos productos están prohibidos por leyes de mercadeo internacionales. Si no está seguro sobre un producto, no lo compre. Nunca compre animales silvestres, déjelos libres como a todos nos gusta estar.