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Impactos ambientales/Tratamiento de aguas servidas y lodo

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Sistemas de recolección, tratamiento, reutilización y eliminación de las aguas servidas

Esta categoría abarca los proyectos nuevos, sus componentes, y las actividades de rehabilitación de proyectos, incluyendo: conductos para la recolección y el transporte de las aguas servidas, estaciones de bombeo, obras convencionales e innovadoras de tratamiento, proyectos de recuperación y reutilización de las aguas servidas, desembocaduras en el océano, instalaciones de manejo del lodo proveniente de la planta, de tratamiento de las aguas servidas, una variedad de sistemas de saneamiento a pequeña escala para. las áreas rurales y urbanas, y proyectos urbanos para el drenaje de las aguas de lluvia.

Donde existen problemas graves en torno a la calidad del agua, como es el caso en muchas áreas urbanas de densa población, es posible ejecutar proyectos individuales de aguas servidas como incrementos de los programas de control de la contaminación a largo plazo, el logro de cuyos objetivos finales puede requerir, en forma realista, de 10 a 20 años. A menudo los programas de control de la contaminación del agua incluyen importantes componentes de fortalecimiento institucional y de formulación de políticas nacionales para el control de la contaminación del agua.

Potenciales impactos ambientales

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Los contaminantes de las aguas servidas municipales son los sólidos suspendidos y disueltos que consisten en materias orgánicas e inorgánicas, nutrientes, aceites y grasas, sustancias tóxicas, y micro organismos patógenos.

El agua de lluvia urbana pueden contener los mismos contaminantes, a veces en concentraciones sorprendentemente altas. Los desechos humanos sin un tratamiento apropiado, eliminados en su punto de origen o recolectados y transportados, presentan un peligro de infección parasítica (mediante el contacto directo con la materia fecal), hepatitis y varias enfermedades gastrointestinales, incluyendo el cólera y tifoidea (mediante la contaminación de la fuente de agua y la comida).

Cuando las aguas servidas son recolectadas pero no tratadas correctamente antes de su eliminación o reutilización, existen los mismos peligros para la salud pública en el punto de descarga. Si dicha descarga es en aguas receptoras, se presentarán peligrosos efectos adicionales (p.ej. el hábitat para la vida acuática y marina es afectada por la acumulación de los sólidos; el oxígeno es disminuido por la descomposición de la materia orgánica; y los organismos acuáticos y marinos pueden ser perjudicados aun más por las sustancias tóxicas, que pueden extenderse hasta los organismos superiores por la bio-acumulación en las cadenas alimenticias). Si la descarga entra en aguas confinadas, como un lago o una bahía, su contenido de nutrientes puede ocasionar la eutrofización, con molestosa vegetación que puede afectar a las pesquerías y áreas. recreativas. Los desechos sólidos generados en el tratamiento de las aguas servidas (grava, cerniduras, y lodo primario y secundario) pueden contaminar el suelo y las aguas si no son manejados correctamente.

Los proyectos de aguas servidas son ejecutados a fin de evitar o aliviar los efectos de los contaminantes descritos anteriormente en cuanto al ambiente humano y natural. Cuando son ejecutados correctamente, su impacto total sobre el ambiente es positivo. Los impactos directos incluyen la disminución de molestias y peligros para la salud pública en el área de servicio, mejoramientos en la calidad de las aguas receptoras, y aumentos en los usos beneficiosos de las aguas receptoras. Adicionalmente, la instalación de un sistema de recolección y tratamiento de las aguas servidas posibilita un control más efectivo de las aguas servidas industriales mediante su tratamiento previo y conexión con el alcantarillado público, y ofrece el potencial para la reutilización beneficiosa del efluente tratado y del lodo. Los impactos indirectos incluyen la provisión de sitios de servicio para el desarrollo, mayor productividad y rentas de las pesquerías, mayores actividades y rentas turísticas y recreativas, mayor productividad agrícola y forestal y/o menores requerimientos para los fertilizantes químicos, en caso de ser reutilizado el efluente y el lodo, y menores demandas sobre otras fuentes de agua Como resultado de la reutilización del efluente.

De estos, varios potenciales impactos positivos se prestan para la medición, por lo que pueden ser incorporados cuantitativamente en el análisis de los costos y beneficios de varias alternativas al planificar proyectos para las aguas servidas. Los beneficios para la. salud humana pueden ser medidos, por ejemplo, mediante el cálculo de los costos evitados, en forma de los gastos médicos y días de trabajo perdidos que resultarían de un saneamiento defectuoso. Los menores costos del tratamiento de agua potable e industrial y mayores rentas de la pesca, el turismo y la recreación, pueden servir como mediciones parciales de los beneficios obtenidos del mejoramiento de la calidad de las aguas receptoras. En una región donde es grande la demanda de viviendas, los beneficios provenientes de proporcionar lotes con servicios pueden ser reflejados en parte por la diferencia en costos entre la instalación de la infraestructura por adelantado o la adecuación posterior de comunidades no planificadas.

La. construcción de sistemas que reutilizan las aguas servidas o el lodo tratado, puede ser más costosa que aquellos donde el lodo es eliminado como desperdicio. Al evaluar las alternativas que contemplan la reutilización, sin embargo, es importante incluir tales beneficios como una mayor disponibilidad de agua para apoyar el desarrollo de la región, la oportunidad de disminuir las demandas de riego sobre las potenciales fuentes públicas de agua potable, la menor necesidad de fertilizantes químicos, mejoras de incremento en la producción de cultivos y de madera, y métodos de costo reducido para la. revegetación de los suelos marginales o su adecuación para la agricultura o la silvicultura. A menudo estos también pueden ser medidos, la mayoría mediante el cálculo de los costos evitados.

A menos que sean correctamente planificados, ubicados, diseñados, construidos, operados y mantenidos, es probable que los proyectos de aguas servidas tengan un impacto total negativo y no produzcan todos los beneficios para los cuales se hizo la inversión, afectando además en forma negativa a otros aspectos del medio ambiente.

Los artículos individuales enumerados se explican por si solos, por su mayor parte, y no serán analizados en detalle en el texto. Sin embargo, tienen varias características en común muchos de los potenciales impactos y medidas atenuantes, que podrían ser enfatizadas como problemas especiales durante la preparación, evaluación e implementación del proyecto. Estos son:

  • primero, la importancia de una planificación amplia y bien fundamentada del sistema de aguas servidas;
  • segundo, la dependencia fundamental de los proyectos de aguas servidas, de una correcta operación y mantenimiento (y por lo tanto de un fuerte apoyo institucional para ambos);
  • tercero, la selección de una tecnología apropiada;
  • cuarto, la necesidad de un programa efectivo de pretratamiento de las aguas servidas industriales en todo sistema municipal que sirva a clientes industriales; y,
  • finalmente, la necesidad de considerar un número de potenciales impactos socioculturales que a veces se pasan por alto al preparar los proyectos

Problemas especiales

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Planificación

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Las decisiones en cuanto al tipo y ubicación de la descarga del efluente y el nivel de tratamiento, son cruciales y no deben ser tomadas sin suficiente información. El volumen y la concentración actual de las aguas servidas, son datos básicos para el proceso de planificación, y es importante establecer proyecciones realistas en cuanto a la magnitud y coyuntura de las necesidades de recolección y tratamiento. Para la realización y actualización de estas proyecciones, se debe tomar en cuenta otras actividades de desarrollo planificado, para que las ampliaciones o expansiones de la infraestructura de las aguas servidas, puedan ser coordinadas con las mismas.

Nivel de tratamiento la magnitud de eliminación de contaminantes que debe lograr un proceso de tratamiento depende de las normas de rendimiento que se aplican al sistema. Generalmente, estos son expresados como limitaciones a la concentración de sustancias reglamentadas que se permiten en el efluente tratado. En el caso de efluentes que han de ser aplicados a cultivos o utilizados de otra manera en tierra, las normas son fijadas con el propósito de evitar la contaminación de los cultivos y del agua subterránea. Es posible que existan normas nacionales para la reutilización de efluentes; si no, pueden basarse en los lineamientos de la Organización Mundial de la Salud o del Banco Mundial, o ser derivados de las normas de otros países en donde se practica la aplicación en tierra.

Para las descargas en aguas superficiales, a menudo el proceso de fijar normas comienza con la clasificación de las aguas receptoras en base a los usos propuestos o deseados. En las normas de calidad del agua en la República Popular de China (RPC), por ejemplo, existen cinco clases que van desde: Clase I "aguas naturales muy limpias" hasta Clase V "apropiadas solamente para el enfriamiento industrial y pueden ser empleadas en la agricultura." Luego, las normas de calidad del agua receptora pueden ser establecidas en base a la literatura científica, para determinar los usos en cada clasificación. En la República Popular de China, se tratan 29 parámetros para cada clase de agua superficial. La clasificación del agua debe realizarse considerando lo que es realista, económica y técnicamente; por ejemplo, el requerir la calidad de agua potable en una bahía muy transitada, no es emplear sabiamente los recursos de control de la contaminación.

Idealmente, las limitaciones del efluente para aquellos que descargan aguas servidas, deben ser determinadas mediante la elaboración de modelos matemáticos que tomen en cuenta la calidad y las características del flujo, existentes en la masa de agua receptora, calculen la máxima carga de todo contaminante que puede ser asimilada en cada segmento o zona bajo determinada condición estadística de corriente durante la temporada seca (p.ej. el mínimo flujo mensual por un periodo de cinco años) sin ocasionar una violación de las normas, y reparta esa cantidad entre todos los descargadores. Tales modelos requieren datos de temporada sobre la calidad de las aguas receptoras, el volumen y concentración de todas las descargas, y un registro de los datos hidrológicos, lo suficientemente largo como para demostrar los flujos promedios de temporada y permitir el cálculo del flujo de la temporada seca.

En la práctica, a menudo se establece las limitaciones nacionales del efluente para corresponder a las varias clases de aguas receptoras, para simplificar el proceso de preparar permisos de descarga o establecer niveles mínimos de base para el tratamiento. La elaboración de modelos es reservada para situaciones donde el logro de estos límites no resultará en el cumplimiento de las normas de calidad del agua, requiriendo la aplicación de requisitos más estrictos (o donde los proyectos son planificados en países sin reglamentos de descarga o calidad del agua). Los reglamentos de la República Popular de China prohíben toda descarga contaminada en aguas de Clase I y II y contienen dos conjuntos de limitaciones de efluentes para otras aguas uno para las Clases III y IV y otro, menos restringido, para la Clase V. La legislación de la República Popular de China especifica los procedimientos cuantitativos mediante los cuales es posible fijar para las descargas locales, límites más estrictos que las normas nacionales, donde sea necesario para lograr los usos deseados.

Generalmente los límites de descarga en las aguas marinas son más sencillos; se enfocan en prevenir la decoloración del agua y su contaminación con aceites y grasas, basuras flotantes y bacterias (en aguas recreativas y de la cosecha de mariscos). La principal tarea de la planificación es identificar una ubicación aceptable para la desembocadura sumergida, donde el efluente no degradará a importantes áreas de agua ni contaminará los lechos de mariscos y las playas. Existen modelos matemáticos para este fin, que simulan los procesos de dilución, dispersión, difusión, estratificación y descomposición o decaimiento del contaminante. Los modelos requieren datos referentes al flujo, la temperatura, la salinidad y la calidad del agua, recolectados durante un período de 12 meses, junto con información detallada batimétrica y ambiental.

La recolección de datos y elaboración de modelos, es costosa y demorada. Sin embargo, en comparación con los costos de capital y operación y la esperanza de vida de los sistemas de aguas servidas, los costos y el tiempo carecen de importancia, y los beneficios (instalaciones que no se quedan cortas de su objetivo para la calidad del agua ni requieren de gastos innecesarios) son substanciales. Es más, a veces la recolección de datos puede darse en forma paralela con las actividades de diseño y construcción, cuando los proyectos para aguas servidas son programados por fases como se describe a continuación.

Un segundo componente de la planificación tiene que ver con las secuencias o fases de los proyectos dentro de los sistemas individuales de aguas servidas, como partes de programas de disminución de la contaminación a largo plazo, y en relación con las actividades en otros sectores. Por ejemplo, el poner en operación al sistema de colección, sin las obras de tratamiento, simplemente concentra las descargas peligrosas y es causa frecuente de la contaminación bruta de aguas superficiales. El efecto neto es un aumento de la escasez del agua o un aumento en el costo de tratar el agua para el consumo u otros usos. El instalar el agua potable y luego proceder con el desarrollo residencial, comercial o turístico, ocasionará peligros para la salud pública o contaminación del agua, si no se establece al mismo tiempo una infraestructura para las aguas servidas.

En muchos casos, es costo efectivo construir obras de tratamiento en forma modular, agregando capacidad adicional a medida que es extendido el sistema de recolección y son realizadas las nuevas conexiones. La inversión en el agua servida por fases, puede ser la única manera realista de progresar hacia los objetivos finales para la calidad del agua en áreas densamente pobladas y muy contaminadas, donde un solo proyecto acabaría con todos los recursos disponibles para obras públicas y alteraría físicamente a la región. El nivel de tratamiento puede establecerse por fases en un solo proyecto o como parte de la estrategia sectorial, un enfoque que resulta útil cuando se necesita urgentes mejoras ambientales pero son limitados los recursos financieros locales o no se ha reunido los datos científicos necesarios para determinar exactamente el grado requerido de eliminación de contaminantes. Es importante en todo método por fases, reservar espacio para la futura expansión al adquirir sitios y designar instalaciones.

El tratamiento de las aguas servidas, genera lodo y otros desechos sólidos como cascajo y cerniduras de grasa. A menudo es difícil encontrar ubicaciones para el relleno o la incineración, o salidas para la recirculación. Sin embargo, si no se encuentra soluciones, una porción de los contaminantes eliminados de las aguas servidas se tornará contaminante de la tierra. El manejo del lodo debe formar parte de la planificación del sistema de las aguas servidas.

Operación y mantenimiento

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Las obras de tratamiento y estaciones de bombeo no operarán correctamente, a menos que sean operados y mantenidos en forma apropiada. Las causas más comunes de fallas en el sistema, son la selección de tecnología inapropiada, la falta de repuestos, la carencia de operadores, técnicos y obreros capacitados, y las fuentes no confiables de energía eléctrica o sustancias químicas. La razón de la mayoría de estas, a su vez, pueden hallarse en la debilidad institucional en materia de capacitación técnica y manejo de los servicios públicos, presupuestos inadecuados de operación, y sueldos poco atractivos (ambos relacionados frecuentemente con tarifas artificialmente bajas para el consumidor del agua, que no producen rentas para cubrir el costo total de los servicios de agua potable y eliminación del agua servida).

Selección de tecnología apropiada

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El concepto de la tecnología apropiada en los sistemas de agua servida, abarca dimensiones técnicas, institucionales, sociales y económicas. Desde un punto de vista técnico e institucional, la selección de tecnologías no apropiadas, ha sido identificada como una de las principales causas de fallas en el sistema. El ambiente de las aguas servidas es hostil para el equipo electrónico, eléctrico y mecánico. Su mantenimiento es un proceso sin fin, y requiere de apoyo (repuestos, laboratorios, técnicos capacitados, asistencia técnica especializada, y presupuestos adecuados). Aun en los países desarrollados, son los sistemas más sencillos, elegidos y diseñados con vista al mantenimiento, los que brindan un servicio más confiable. En los países en desarrollo, donde es posible que falten algunos ingredientes para un programa exitoso de mantenimiento, esta debe ser la primera consideración al elegir tecnologías para las plantas de tratamiento y estaciones de bombeo.

En comunidades pequeñas y ambientes rurales, las opciones técnicas suelen ser más sencillas, pero las consideraciones institucionales se combinan con las sociales y siguen siendo extremadamente importantes. Las instituciones locales deben ser capaces de manejar los programas o sistemas de saneamiento; la participación comunitaria puede ser un elemento clave en su éxito. Son importantes las acostumbradas preferencias sociales y prácticas; algunas pueden ser modificadas mediante programas educativos, pero otras pueden estar arraigadas en los valores culturales y no estar sujetas al cambio.

La economía forma parte de la decisión de dos maneras. No es sorprendente que las tecnologías más sencillas, seleccionadas por su facilidad de operación y mantenimiento, suelen ser las menos costosas para construir y operar. Sin embargo, aun cuando no lo sean, como puede ser el caso cuando gran cantidad de tierra debe ser adquirida para los estanques de estabilización, un sistema menos costoso que fracasa, finalmente sería más costoso que otro más caro que opera de manera confiable.

Aguas servidas industriales

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En la mayoría de las circunstancias, es sensato conectar las industrias a los sistemas de alcantarillado público. Reduce el número de puntos de descarga y por tanto la complejidad y costo del control y la coacción, posibilita un mejor control del efluente industrial, y puede ser menor su costo total. Sin embargo, un programa de pretratamiento industrial que incluya reglamentos con límites específicos sobre las descargas de sustancias peligrosas y tóxicas y otros contaminantes a las alcantarillas públicas, procedimientos de monitoreo, y capacidad de coacción, es absolutamente crítico para su éxito. De otra manera, existe un riesgo del contacto del personal y de los componentes del sistema de agua, con materiales peligrosos, la alteración del proceso de tratamiento, el transporte de contaminantes tóxicos hasta las aguas receptoras o la tierra, y la contaminación del lodo de la planta de tratamiento de manera tan grave que no puede recibir un uso beneficioso, ni siquiera eliminarse sin dificultades.

Problemas socioculturales

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Las instalaciones de tratamiento requieren tierra; su ubicación puede resultar en la repoblación involuntaria. Es más, las obras de tratamiento y eliminación pueden crear molestias en las cercanías inmediatas, al menos ocasionalmente. A menudo, las tierras y los barrios elegidos, corresponden a los "grupos vulnerables" que son los menos capacitados para afrontar los costos de la reubicación y cuyo ambiente vital ya está alterado. Se debe tener cuidado de ubicar las instalaciones de tratamiento y eliminación donde los olores o ruidos no molestarán a los residentes u otros usuarios del área, manejar la reubicación con sensibilidad, e incluir en el plan de atenuación del proyecto, provisiones para mitigar o compensar los impactos adversos sobre el medio ambiente humano. Si no se incluye estas consideraciones en la planificación del proyecto, existe el riesgo sustancial de resolver un problema ambiental de la comunidad mediante su transferencia a otro.

Alternativas de los proyectos

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Existen varias ubicaciones y tecnologías alternativas para la recolección, el tratamiento y la eliminación de las aguas servidas y el manejo del lodo. Varias de ellas serán aplicables a cada situación.

Sistemas de recolección

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  • tratamiento local
  • tanques individuales de reserva con recolección por camión
  • alcantarillas de gravedad, presión o vacío de diámetro pequeño
  • alcantarillas de poca profundidad
  • alcantarillas planas
  • sistemas simplificados de alcantarillado
  • alcantarillas convencionales de gravedad y tuberías principales de fuerza
  • sistemas regionales de recolección
  • sistemas comunitarios o subregionales

Obras de tratamiento

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  • sistemas locales comunitarios
  • zanjas de oxidación
  • estanques de estabilización
  • lagunas aireadas
  • tierras húmedas artificiales (o construidas)
  • tratamiento en tierra
  • tratamiento biológico convencional
  • tratamiento físico químico
  • tratamiento preliminar o primario con eliminación en el océano

Eliminación

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  • reutilización en la agricultura, silvicultura, acuacultura y mejoramiento del paisaje
  • reutilización para descarga en las aguas subterráneas
  • reutilización en aplicaciones industriales
  • infiltración rápida
  • inyección subterránea
  • desembocadura en el océano
  • descarga en aguas superficiales
  • plantas de tratamiento para los excrementos que se recogen de noche a fin de usarlos como abono

Manejo del Lodo

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  • producción de abono
  • producción de abono en conjunto con ]a basura municipal
  • reutilización en la agricultura o silvicultura
  • adecuación de tierras marginales para ]a reforestación y el cultivo
  • recuperación de energía (metanización)
  • incineración
  • relleno
  • eliminación en el océano

Administración y capacitación

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El apoyo institucional es crítico para la operación exitosa de una instalación de aguas servidas. Comienza con la selección del personal. Un sistema grande de recolección y tratamiento necesitará un administrador con experiencia técnica y administrativa; un ingeniero ambiental; supervisores y trabajadores en operaciones, mantenimiento del alcantarillado y mantenimiento de la planta; directores y técnicos de laboratorio; y personal de apoyo en las áreas de contabilidad, presupuesto, y secretaría. Si el proyecto incluye sistemas de eliminación local, tanques de reserva, o alcantarillas de diámetro reducido con tanques de sedimentación, se necesitará personal para elaborar y aplicar normas para las instalaciones y para su inspección y aprobación, y será necesaria proveer para el mantenimiento local del sistema. Es esencial una unidad de relaciones con los clientes, para recibir e investigar quejas, brindar información y llevar a cabo programas educativos relacionados con los servicios del sistema (p.ej. higiene y saneamiento, mantenimiento local del sistema). Si la empresa pública es responsable de recibir las rentas, se requerirá un equipo de facturación y recolección. El estatus del empleo y su sueldo, deben ser adecuados para atraer al personal calificado y evitar su pérdida una vez capacitados.

Los sistemas de aguas servidas pueden ser operados exitosamente bajo una variedad de estructuras institucionales, como un departamento del gobierno municipal, un distrito o autoridad local o regional de saneamiento, o una empresa de operación privada bajo contrato con el gobierno. Para los sistemas convencionales de alcantarillado, las funciones de planificación, construcción, operación y administración, pueden ser centralizadas en uno de estos formatos institucionales. Para los proyectos que contemplan sistemas locales individuales, o sus equivalentes en comunidades pequeñas, es apropiada alguna descentralización de la función. La planificación de las áreas a ser servidas por varios tipos de sistemas locales y la fijación de normas para la construcción, instalación y mantenimiento, deben permanecer más o menos centralizadas.

La autorización e inspección de las instalaciones y la aplicación de las normas, debe ser función gubernamental; es lógico delegarla a las autoridades locales, pero podría ser realizada por una empresa de servicio público centralizada, en situaciones donde el sistema de aguas servidas es un hibrido de instalaciones locales y alcantarillas convencionales. La asistencia téenica para su instalación, y la instrucción de los usuarios en su operación y mantenimiento, son servicios que mejor se ejecutan a nivel comunitario, por parte de las autoridades locales u ONGs. El mantenimiento del sistema, incluyendo el bombeo de los tanques sépticos, es un servicio que probablemente debe ser privatizado y llevado a cabo bajo la supervisión de las autoridades locales. Donde no existen empresas que realicen de manera confiable el mantenimiento, una opción consiste en hacer que lo asuma una empresa de servicio público centralizada de aguas servidas. La eliminación del lodo séptico debe ser reglamentada según las normas gubernamentales y supervisada por el organismo que administra la instalación de eliminación, el sitio o el programa de reutilización.

La capacitación debería iniciarse antes del arranque del sistema, con la ayuda de un consultor de diseños. A más de la familiarización básica con el sistema, su relación con el medio ambiente, y los fundamentos de la salud y seguridad ocupacional, debería incluir una capacitación en operaciones y mantenimiento con el equipo en si. El personal de control de los desechos industriales necesitará capacitación especializada en los procedimientos de muestreo y coacción. Los empleados de las industrias conectadas necesitarán capacitación especializada en la operación y el mantenimiento del equipo de pretratamiento. Todo trabajador que deba entrar en espacios encerrados, laborar en zanjas profundas, mantener el equipo eléctrico, o manejar el cloro u otras sustancias químicas peligrosas, debe ser correctamente equipado e instruido en los procedimientos de seguridad y respuesta a los accidentes. La "capacitación de capacitadores" es un buen concepto, para que el personal del sistema pueda continuar con los programas de capacitación a lo largo de la vida de las instalaciones.

Una empresa de servicio público de aguas servidas necesita recuperar todos los costos del servicio, a fin de sostener operaciones confiables. Por lo tanto, debe poseer o poder obtener la capacidad para determinar los costos y establecer las tarifas. Generalmente estas incluyen una carga fija en base a la recuperación del costo de capital y administración del sistema, más una carga variable basada en el consumo de agua de cada cliente según su medidor. La aplicación de tarifas adicionales es una manera apropiada de recuperar el costo del servicio a los clientes industriales cuyas descargas excedan de modo significativo la concentración promedio de las aguas servidas domésticas. Donde se proporciona el servicio de aguas servidas a un precio menor al costo total, para algunos grupos de clientes como política gubernamental, el gobierno debe hacer las provisiones necesarias para que no quede corto el presupuesto operacional, tal vez mediante subsidios cruzados intraurbanos.

Se debe preparar un plan de arranque para toda instalación nueva de aguas servidas de tamaño significativo, a fin de asegurar el cumplimiento de los requisitos descritos anteriormente. El plan debe comprender reunir el personal, el equipo de mantenimiento y los repuestos, antes de que sean necesarios, capacitar a todo el personal, y establecer fuentes de ingreso y presupuestos.

Los organismos ambientales y de salud pública a nivel local, regional y/o nacional, necesitarán recursos y capacitación para monitorear la construcción y operación del sistema y, de ser necesario, exigir el cumplimiento de las normas de rendimiento. Es posible que también deban apoyar la empresa de servicio público misma en la coacción de los reglamentos de pretratamiento industrial. Donde no se encuentran plenamente elaboradas las normas nacionales de control de la contaminación del agua, sus agencias y procedimientos, un programa de fortalecimiento institucional debe ser coordinado con la preparación de proyectos de aguas servidas.

Seguimiento

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Puesto que estos son proyectos ambientales, las buenas prácticas de inspección de la construcción, a fin de asegurar que el sistema es construido de acuerdo con las especificaciones, también son buenas prácticas de manejo ambiental. Se debe dar particular atención al cumplimiento de las provisiones del plan de atenuación, a fin de proteger los canales de los ríos, las playas y las tierras húmedas. Un programa de seguimiento operacional debe ser elaborado para observar las tendencias de volumen y concentración; detectar las sustancias peligrosas que entran en las obras de tratamiento, aplicar los reglamentos de pretratamiento industrial; controlar el proceso de tratamiento; evaluar y administrar el rendimiento de la planta de tratamiento; monitorear la calidad ambiental en los sitios de eliminación; y asegurar que los productos de lodo y aguas servidas tratadas cumplan con las normas de reutilización.

La frecuencia y nivel de sofisticación del muestreo, depende en parte del tamaño del sistema y la naturaleza de sus procesos de tratamiento. El monitoreo es costoso; requiere instalaciones de laboratorio, equipos, y técnicos. Como principio general, se debe medir solamente aquellos parámetros necesarios para operar el sistema, proteger el personal y los equipos, y conservar el medio ambiente.

Al diseñar el programa de monitoreo, se debe poner énfasis en apoyar la sólida operación del sistema de aguas servidas. Esto requiere el establecimiento de normas de rendimiento para el sistema. Se debe reunir datos para monitorear el logro de estas normas, interpretarlos y luego entregarlos de manera eficiente y oportuna a aquellos que toman las decisiones operacionales: los operadores y administradores del sistema. El monitoreo de los datos es útil además para los diseñadores en el mejoramiento de futuros proyectos. Con demasiada frecuencia, los programas de monitoreo son vistos sólo, o principalmente, como instrumentos de coacción. Aunque esta acción puede ser necesaria para lograr el cumplimiento de las normas en algunos casos, un informe oportuno colocado en manos de un superintendente concienzudo de planta de tratamiento, puede ser más efectivo en proteger el medio ambiente.


Referencias

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  • Feachem, R.G., D.D. Mara, y M.G. McGarry. 1977. Water. Wastes and Health in Hot Climates. Nueva York: John Wiley and Sons.
  • Grover, B., N. Burnett, y M. McGarry. 1983. Water Supply and Sanitation Project Preparation Handbook. 3 Volúmenes. Washington, D.C.
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  • Palange, R.C., y A. Zavala. 1987. Water Pollution Control: Guidelines for Project Planning and Financing. Trabajo Técnico Técnica No. 73 del Banco Mundial. Washington, D.C.: Banco Mundial.
  • Pettygrove, G.S., y T. Asano, eds. 1985. Irrigation with Reclaimed Municigal Wastewater A Guidance Manual. Chelsea, Reino Unido: Lewis Publishers, Inc.


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Impactos Negativos Potenciales Medidas de Atenuación
Directos -
1. Alteración de los canales de los ríos, hábitat para plantas y animales acuáticos, y áreas de reproducción y crianza, durante la construcción.
  • No colocar la tubería del alcantarillado en los canales de los ríos
  • Requerir controles de erosión/sedimentación durante la construcción
2. Alteraciones en el equilibrio hidrológico de la cuenca hidráulica cuando las aguas servidas son exportadas mediante su recolección en grandes áreas aguas arriba y su eliminación aguas abajo.
  • Considerar los sistemas subreregionales y comunitarios pequeños en las áreas con poco agua.
  • Aprovechar plenamente las oportunidades de recuperación/reutilización de las aguas servidas, especialmente en las áreas con poco agua.
3. Degradación de los barrios o de la calidad de las aguas receptoras, debido al desbordamiento de las aguas negras, tubos de paso en las obras de tratamiento, o fallas en el proceso de tratamiento.
  • Realizar por fases la construcción de los sistemas de recolección y las obras de tratamiento, a fin de evitar la descarga de aguas servidas crudas.
  • Elegir una tecnología apropiada
  • Diseñar para la confiabilidad y facilidad de mantenimiento
  • Implementar las recomendaciones de administración y capacitación, el programa de monitoreo, y el programa de pretratamiento de los desechos industriales (ver los lineamientos en el texto).
4. Degradación de la calidad de las aguas receptoras, a pesar de la operación normal del sistema.
  • Ubicar y diseñar las obras de tratamiento y sistemas de eliminación o reutilización, en base a datos adecuados sobre las características de las aguas servidas y la capacidad de asimilación de la masa de agua receptora.
  • Emplear modelos matemáticos para determinar la ubicación de las descargas en las aguas superficiales y el nivel de tratamiento requerido, y para ubicar y diseñar las desembocaduras en el océano.
  • Tomar completa ventaja en la aplicación de tierra en alternativas convenientes, especialmente en áreas con poco agua.
  • Implementar un programa de monitoreo y pretratamiento de los desechos industriales (ver los lineamientos en el texto)
5. Peligros para la salud pública en las cercanías de los sitios de descarga o reutilización, durante la operación normal del sistema.
  • Elegir una tecnología apropiada
  • Asegurar que los lineamientos de pretratamiento y operación, para la aplicación en tierra y otros sistemas de reutilización del agua, sean adecuados para proteger la salud de las personas y del ganado.
  • Restringir el acceso a los sitios de eliminación de aguas servidas o de lodo, donde sean inevitables los peligros para la salud.

6. Contaminación en los sitios de aplicación en tierra:

  • del suelo y los cultivos por sustancias tóxicas y el nitrógeno
  • de las aguas subterráneas por sustancias tóxicas y el nitrógeno
  • Ubicar y diseñar las obras de tratamiento y sistemas de eliminación o reutilización, en base adecuados sobre las características del sitio de aguas servidas y de aplicación en tierra.
  • Implementar un programa efectivo de monitoreo pretratamiento de los desechos industriales (ver los lineamientos en el texto).
  • Asegurar que los lineamientos de pretratamiento y operación, sean adecuados para la aplicación en tierra y otros sistemas de reutilización de las aguas servidas.
7. No lograr los usos beneficiosos deseados de las aguas receptoras, a pesar de la operación normal del sistema.
  • Establecer un objetivo realista de uso y elegir criterios para la calidad del agua, en concordancia con los usos deseados.
  • Establecer normas de rendimiento para el sistema mediante la elaboración de modelos u otros medios que resultarían en el cumplimiento de los criterios.
8. Olores y ruido provenientes del proceso de tratamiento o de las operaciones de eliminación del lodo.
  • Ubicar las obras de tratamiento solamente cerca de usos compatibles de la tierra.
  • Elegir una tecnología apropiada
  • Incluir en el diseño el control de olores y equipos de bajo ruido
  • Implementar las recomendaciones de administración y capacitación (ver el texto).
9. Emisión de los compuestos orgánicos volátiles, provenientes del proceso de tratamiento.
  • Establecer un programa efectivo de pretratamiento de los desechos industriales (ver los lineamientos en el texto).
10. Contaminación del suelo, los cultivos o las aguas subterráneas, y reproducción o alimentación de vectores de enfermedades en los sitios de almacenaje, reutilización o eliminación del lodo.
  • Incorporar el manejo del lodo en los estudios de factibilidad del sistema, la selección de tecnologías, el diseño, la elección de personal, la capacitación, el presupuesto y el plan de arranque.
  • Implementar un programa efectivo de pretratamiento de los desechos industriales (ver los lineamientos en el texto).
  • Asegurar que los lineamientos de pretratamiento y operación, para la aplicación en tierra y otros sistemas de reutilización, sean adecuados para salvaguardar la salud de las personas y del ganado.
  • Inspeccionar el cumplimiento de los lineamientos de operación
11. Accidentes laborales durante la construcción y operación, especialmente en las operaciones con zanjas profundas
  • Exigir el cumplimiento de los procedimientos de seguridad.
12. Accidentes laborales ocasionados por la acumulación de gases en las alcantarillas y otros espacios encerrados o por la descarga de materiales peligrosos en las alcantarillas.
  • Enfatizar la educación para la seguridad y la capacitación para el personal del sistema.
  • Implementar un programa efectivo de pretratamiento de los desechos industriales (ver lis lineamientos en el texto)
  • Proporcionar equipos de seguridad e instrumentos de monitoreo apropiados.
  • Exigir el cumplimiento de los procedimientos de seguridad
13. Graves peligros para la salud pública y laboral debido a los accidentes con el cloro.
  • Incorporar las provisiones de seguridad en el diseño, los procedimientos de operación y la capacitación,
  • Preparar un plan de contingencia para responder a los accidentes
14. Molestias y peligros para la salud pública debido al derrame y la acumulación de las aguas negras.
  • Inspeccionar en forma rutinaria las alcantarillas, en busca de conexiones ilegales y obstrucciones.
  • Limpiar las alcantarillas cuando sea necesario
  • Proporcionar un sistema de monitoreo con alarmas contra fallas en la estación de bombeo.
  • Proporcionar una fuente alternativa de energía eléctrica en las estaciones críticas de bombeo.
  • Educar al público para evitar la eliminación de desechos sólidos en la alcantarilla.
15. No lograr mejoras en la salud pública en el área de servicio
  • Realizar un programa de educación para el saneamiento y la higiene
16. Desubicación de los residentes debido al sitio de la planta
  • Ayudar con la reubicación (ver la sección sobre “Reubicación Involuntaria”)
17. Molestias e impactos estéticos adversos, percibidos o reales, en las cercanías de las obras de tratamiento.
  • Incorporar en el proyecto mejoras barriales e instalaciones públicas útiles
18. Destrucción accidental de los sitios arqueológicos durante la excavación
  • Incluir en los documentos del contrato de construcción, procedimientos de notificación y protección para las propiedades culturales (ver la sección sobre “patrimonio Cultural”).
Indirectos .
19. Desarrollo no planificado, inducido o facilitado por la infraestructura.
  • Coordinar la instalación del alcantarillado con el plan regulador
  • Fortalecer los reglamentos e instituciones de control del uso de la tierra.
  • Integrar la planificación de la infraestructura en los proyectos de urbanización.
20. Problemas regionales del manejo de desechos sólidos, exacerbados por el lodo.
  • Incorporar el lodo, la excreta y el material séptico en los planes regionales de manejo de desechos sólidos y en los estudios de factibilidad y selección de tecnología para el sistema de aguas servidas.
  • Implementar un programa de pretratamiento par los desechos industriales.
21. Pérdida de productividad en las pesquerías
  • Evaluar la importancia de las aguas pesquerías locales y regionales.
  • Implementar las medidas atenuantes para impactos directos, Noa. 3,4, y 7.
22. Reducción de la actividad turística o recreativa.
  • Dar especial atención a las molestias e impactos estéticos reales o percibidos al seleccionar el sitio y la tecnología.
  • Implementar las medidas atenuantes para impactos directos Nos. 3,4,5,6,7,8 y 14.