Chile y Latinoamérica en el siglo XX/Importancia de Valparaíso en el siglo XIX

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Chile y Latinoamérica en el siglo XX


Introducción[editar]

La ciudad de Valparaíso durante el siglo XIX fue el principal puerto de Chile y del Pacífico sur de América, también fue el actor principal en el sistema global de la era industrial temprana, con sus intercambios comerciales globales, los avances tecnológicos y la intensa transferencia de ideas, tendencias y técnicas. El problema planteado son las razones de la importancia de Valparaíso durante el siglo XIX.

Para poder desarrollar este tema plantearemos 4 elementos o ideas centrales: en primer lugar se tratará la influencia de los extranjeros; en segundo lugar la creación de almacenes francos durante el siglo XIX; en tercer lugar a la rápida estabilidad política conseguida por el país; y en cuarto lugar la legislación mercantil.

Influencia de los extranjeros en Valparaíso[editar]

Respecto de la primera idea podemos decir que eran extranjeros en su mayoría ingleses, de marcada mentalidad burguesa, sólo un pequeño porcentaje se integra a la elite porteña. El resto en su mayoría procedía de marinos desertores, estos se dispersaron en la sociedad y resultaba difícil identificarlos.

Los extranjeros de la elite porteña le entregaron a la sociedad de Valparaíso un espíritu programático y utilitario, poco conocido en Chile, que se expresó por ejemplo según Santiago Lorenzo S, Gilberto Harris B y Nelson Vásquez, en el sentido económico que tenían del tiempo y en el valor que le atribuían al trabajo, al comercio y al dinero en particular. Además, el hecho que muchos extranjeros hayan echado raíces en la ciudad influyó de manera decisiva en la identidad del porteño. Tan es así, que la palabra porteño llego a significar individuo cosmopolita, es decir persona que ha dado la espalda a sus costumbres y tradiciones para adoptar otras foráneas.

Según ellos también se aprecia en la elite porteña una mentalidad moderna, opuesta a la tradicional que estaba representada por la aristocracia: de ahí que durante muchos años, aproximadamente entre 1830 y 1850, ambas elites ofrezcan perspectivas distintas respecto de cómo enfrentar el desarrollo económico del país.

Según los mismos autores de la idea anterior se ha logrado establecer que en Valparaíso se va constituyendo una sociedad con un marcado espíritu comercial, donde el mercantilismo le imprime allí su sello a todo como señalaba Bartolomé Bossi en 1874. Producto de este espíritu, sus habitantes terminaron convenciéndose que el comercio es el soporte de la economía nacional.

Cabe destacar a diversos extranjeros que llegaron a la ciudad de Valparaíso, como por ejemplo los Waddington y Cía, Loring Hermanos, Soruco y Cía., Myers, Bland y Cia, etc., quienes le imprimirán un sello especial al mundo de los negocios porteños. Pero lo más importante, en el fenómeno de la venida a Chile de muchos extranjeros, fue el hecho de que Valparaíso se haya convertido en el entrepuerto comercial más importante del Pacífico Sur, esto influirá en la radicación, por ejemplo de muchos comerciantes ingleses.

Se puede decir que estos extranjeros llegaron a la ciudad de Valparaíso por que era el puerto de contacto o de llegada de diferentes barcos que pasaban por este puerto en rumbo a otros. Además por que era el principal puerto del Pacífico Sur de América, y sus productos podían tener mejores resultados en otros mercados aparte de Valparaíso.

Por último se puede decir que le dieron un impulso, mucho mayor dinamismo a la actividad económica y contribuyeron a desarraigar lo que ellos mismos denominaron “atavismos aristocráticos”.

La creación de almacenes francos en el siglo XIX[editar]

Respecto a la segunda idea Leopoldo Benavides afirma que la reorientación del comercio del Pacífico desde el istmo de Panamá al cabo de Hornos favoreció a Valparaíso que era el primer puerto de relativa importancia en esa ruta. Consciente de esta ventaja geográfica Bernardo O’Higgins, dicta el decreto de 30 de Septiembre de 1820 erigiendo al puerto de Valparaíso como puerto general o entrepuerto del Pacífico. Para que se estableciera esta condición se crean almacenes de entrada o retorno sin limitación de tiempo y con solo pagar dos reales cada seis meses por tercio bulto o pieza de dos quintales de peso, a cancelar al momento del embarque.

Esta creación de almacenes francos se pudo decir que fue un avance en relación con la ley de comercio de 1813, que permitía dejar productos por un mes más otras cosas, hasta 4 si estaban en tránsito. Sin embargo, a pesar de que estaban bien armados, tanta mercadería que llegaba, ya que era el principal puerto, termina desbordando esta franquicia y la capacidad de almacenamiento y tener control sobre ellas. Esto produjo que al año siguiente de instalados los almacenes, se tuviera que limitar a un año el plazo de almacenaje de mercaderías y terminando por derogar el decreto de 1820, dejándose las mercaderías en la bahía, donde podían dejarse por un tiempo indefinido con solo pagar el derecho de tránsito. En 1824, vuelven a instalarse los almacenes francos en tierra. El plazo de almacenaje se reduce a 8 meses, y se exige el pago el de dos reales por bulto y el derecho de transito se aumenta al 3%. En 1830 con el propósito de activar el comercio, para que Valparaíso siga siendo puerto principal, el plazo de almacenaje sé amplio a un año. Finalmente en 1832, se permite él deposito de todo tipo de bienes hasta por tres años, pagando 3% sobre su valor el primer año, 2% el segundo y 3% el tercero.

Para Valparaíso, la creación de almacenes francos le significo que llegara mucha gente a comprar productos, a muy bajo precio y en muy buena calidad, influyendo en un muy alto porcentaje, los almacenes francos para el comercio de Valparaíso.

La estabilidad política en Chile[editar]

Respecto de la tercera idea podemos decir que contribuye de manera importante en la transformación de Valparaíso lograda en momentos que el resto de los nuevos estados hispanoamericanos estaban sumidos en el desorden, sin un estado que los gobierne, situación llamada de anarquía. Pero para conseguir esta estabilidad política nuestro país tuvo que llevar a cabo muchos ensayos como por ejemplo: Ensayo Constitucional de 1823, Constitución de 1826, Constitución de 1828, Constitución de 1833, etc., pero también se cometieron bastantes errores. Corroborando esto, El Mercurio de Valparaíso, en su edición del 28 de Enero de 1832, augura que Valparaíso por ser el principal puerto de Chile que se encuentra al doblar al Cabo de Hornos para venir al Pacífico, unida a la franquicia anunciada (el establecimiento del puerto franco) y a las garantías que nuestro orden promete, son razones que influirán en el comercio extranjero para grandes depósitos de mercaderías, a donde concurrirán para surtirse todos los comerciantes de la costa de abajo. Dieciocho años mas tarde, cuando el augurio se ha cumplido con creces, el matutino señala que a esa paz y seguridad debió Valparaíso, a pesar de las desventajas del puerto de Valparaíso, hacerse él deposito de la Europa en la América occidental, que hoy conserva por la costumbre establecida. En la práctica bastaron unos veinte años para que esto se cumpliera, entre 1820 y 1850, para que Valparaíso, una modesta caleta, convierta a los puertos de la costa occidental en tributarios suyos, por lo cual todos los comerciantes de Bolivia y las provincias septentrionales del Río de la Plata y particularmente del litoral del Perú, quedaban en consecuencia, sujetos a una especie de despotismo ejercido por el comercio de Valparaíso, en cuyo mercado estaban obligados a surtirse. Perú que, como indicábamos, había ejercido igual hegemonía en el periodo indiano, aunque en un contexto, no se resignaba a permanecer bajo esa tutela. A su gobierno le resulta inadmisible en 1836 que alcanzando él trafico comercial del Pacífico una cantidad de $ 12.000.000, de los que a Perú correspondían unos $ 7.000.000, “en tiempos tranquilos”, dos tercios de las mercaderías equivalentes al valor indicado debieran pasar primero por Valparaíso.

La legislación mercantil[editar]

Sobre el cuarto tema planteado podemos decir que según Leopoldo Benavides, no bastaba con declarar a Valparaíso como puerto general del Pacífico para que adquiriera ese rango, por esto, fue necesario dictar esta legislación mercantil que resultara atrayente a los extranjeros, más aún si Perú trataba de restablecer la antigua hegemonía del Callao otorgando franquicias al comercio extranjero, por medio de reglamentos y disposiciones mercantiles incluso más favorables que las chilenas, lo que a Chile perjudicaría por que el puerto del Callao tomaría control de otros puertos.

Conviene recordar este hecho, para desvirtuar una idea muy generalizada que a Valparaíso le habría bastado disponer de una situación geográfica privilegiada para concentrar el comercio del Pacífico Se puede decir que para implantar esta legislación mercantil se debieron llevar a cabo varios ensayos y cometer bastantes errores, para conseguir la meta deseada.

Conclusiones[editar]

En conclusión podemos señalar que durante el siglo XIX, Valparaíso tuvo una fuerte importancia en el comercio, en la cual contribuyeron diversos factores como por ejemplo: la influencia de los extranjeros, la creación de almacenes francos, la rápida estabilidad política conseguida por el país, entre otros, en cual esta su geografía, que influyó pero en un menor porcentaje. Estos factores le permitieron a Valparaíso la condición de puerto general o entrepuerto del Pacífico, de esta forma hizo suyos diversos puertos de la costa occidental del Pacífico, alzándose como el principal puerto de América. De esta manera, a nuestro modo de ver, se puede decir que Valparaíso, fue un puerto de primera importancia en el mundo, constituyéndose como el puerto principal del pacifico, donde todos los barcos que se dirigían a otros puertos, que tenían que pasar por Valparaíso, teniendo un alto trafico comercial, con sus intercambios comerciales, sus avances tecnológicos y la intensa transferencia de ideas, tendencias y técnicas. Esta importancia del siglo XIX, puede haber influido de manera decisiva en la postulación de Valparaíso, como patrimonio mundial, también se puede decir que puede haber influido en el desarrollo económico del país durante el siglo XIX.