Ir al contenido

Apicultura fácil/Anatomía de la abeja

De Wikilibros, la colección de libros de texto de contenido libre.

Generalidades de las abejas

[editar]

A pesar de que existe un gran número de especies, la más explotada con propósitos comerciales, por ser la que mejor se adapta a los sistemas productivos desarrollados por el ser humano, es la abeja doméstica (apis mellifera) y sus distintas subespecies, de procedencia europea e introducida en américa desde el siglo XVII, que se han adaptado con mucho éxito a la gran diversidad de climas. El nombre apis mellifera quiere decir transportadora de miel. Las abejas se originaron más de 70 millones de años y evolucionaron junto con las plantas fanerógramas o plantas con flores, por medio de una interdependencia simbiótica en la que las primeras consiguen todo su alimento y otras sustancias, y las segundas logran su reproducción por medio de la polinización cruzada (polinización entomófila).

Anatomía de las Abejas

[editar]

Mayormente su anatomía se basa en: cabeza, tórax, ojos compuestos, ocelos, antena, mandíbula, probóside, 3 pares de patas, aguijón, abdomen, 1er par de alas y 2do par de alas.

Partes Principales del Cuerpo

[editar]
Cabeza
[editar]

La cual lleva los ojos, antenas, y órganos de alimentación, está unida al tórax por un fino y flexible cuello. Además de los ojos compuestos, y tres ocelos. En el sector inferior se hallan las mandíbulas, labio medio y probóscide con los que se alimenta.[1]

Ojos
[editar]

Las abejas tienen dos tipos de ojos, los compuestos y ocelos. Los ojos compuestos están formados por miles de pequeños lentes llamados omatidios, que les permiten detectar movimientos rápidos y ver en un amplio espectro de colores, excepto el rojo. En cambio los ocelos son ojos simples ubicados en el frente de la cabeza.

Antenas
[editar]

Son órganos sensoriales que les ayudan a detectar olores y corrientes de aire.[cita requerida]

Aparato Bucal
[editar]

Incluye mandíbulas fuertes para masticar y una probóscide larga para succionar néctar.[cita requerida]

Tórax
[editar]

Dotado de poderosos músculos para poder mover las alas, ya que desde la parte media y posterior de éste nacen las alas.

Alas
[editar]

Las abejas tienen dos pares de alas que les permiten volar y maniobrar con precisión. Durante el vuelo, uno y otro par se unen a través de pequeños ganchos transformándose así en una sola ala que da mejor rendimiento en el vuelo. Durante el descanso, éstas se desenganchan y se pliegan sobre el abdomen.

Patas
[editar]

Tienen tres pares de patas, cada una adaptada para diferentes funciones además de caminar. En su primer par de patas se ubican los 'limpia antenas', una suerte de espolón que utilizan para limpiar sus antenas. En el tercer par de patas se ubican las corbículas, dispositivos utilizados para recolectar y transportar polen y propóleo.

Abdomen
[editar]

Se compone de nueve segmentos: el primero, denominado propódeo se encuentra sobre el tórax. Del resto, seis segmentos son visibles en las hembras pues los últimos dos forman el agüijón. En los zánganos, además del propódeo, son visibles siete segmentos, ya que el octavo forma sus órganos genitales.

Aguijón
[editar]

Las abejas obreras y las reinas tienen un aguijón en el extremo del abdomen que utilizan para defenderse.[cita requerida]

Órganos Internos
[editar]

El abdomen alberga los órganos digestivos, reproductivos y el sistema de veneno.[cita requerida]


Funciones Especializadas

[editar]
Recolección de Polen
[editar]

Las patas traseras de las abejas obreras tienen estructuras especializadas llamadas cestas de polen, que les permiten transportar grandes cantidades de polen de vuelta a la colmena.

Comunicación
[editar]

Las antenas y los ojos juegan un papel crucial en la comunicación dentro de la colmena, ayudando a las abejas a coordinar sus actividades y encontrar fuentes de alimento.

Adaptaciones Únicas

[editar]

Las abejas tienen varias adaptaciones únicas que les permiten sobrevivir y prosperar:

Exoesqueleto
[editar]

Un duro escudo exterior que protege sus órganos internos y les proporciona estructura.

Visión Ultravioleta
[editar]

Pueden ver en el espectro ultravioleta, lo que les ayuda a localizar flores y néctar.

Referencias

[editar]
  1. Canales, Emanuel; Cortés, Magdalena (2019). Apicultura natural: hacia una apicultura regenerativa y productiva (3ª edición). Chile: Libros Cóndor. ISBN 978-956-9727-06-1.