Alimentación infantil/Evitar infecciones intestinales en verano

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Las infecciones gastrointestinales son más frecuentes en verano debido a que las altas temperaturas favorecen el desarrollo de microorganismos; también por que se come fuera de casa con más frecuencia.[1]

El agua y los alimentos (también los utensilios para manipularlos y ¡las manos!) pueden ser el vehículo de transmisión tanto de infecciones (por ej. la salmonelosis, la hepatitis A, etc.), como de ingestión de toxinas (por ej. el botulismo) y las parasitosis (por ej. la anisakiasis).

Seguir unas normas básicas en la manipulación de estos productos puede evitar estos problemas, que según qué casos podrían ser graves, o como poco pueden estropear las vacaciones.


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Recomendaciones generales[editar]

La cocina[editar]

  • Los alimentos en general y las frutas y verduras en particular, siempre en el frigorífico.
  • Solo algunas frutas y verduras, por sus características, pueden mantenerse a temperatura ambiente por un corto periodo de tiempo (por ej.: cebollas, cítricos).
  • Mantener siempre limpias las superficies y utensilios de cocina.
  • Particularmente importante es lavar con agua y jabón con frecuencia (como mínimo diariamente) las tablas de cortar alimentos.
  • Se puede usar ocasionalmente algún desinfectante para completar la limpieza.

El frigorífico[editar]

  • Limpieza periódica escrupulosa.
  • Mantener separados siempre los alimentos crudos y los cocinados.
  • Para conservar un alimento cocinado, no use el mismo recipiente que usó estando crudo, sin haberlo lavado antes.

El manejo de los alimentos[editar]

  • No lavar el pollo crudo con agua. [2] El pollo crudo puede contener diversos microorganismos que son destruidos con el cocinado a alta temperatura (cocido o estofado, asado, etc.). Uno de los microorganismos más frecuentes es el Campylobacter, que puede producir infecciones gastrointestinales. Las autoridades de salud pública del Reino Unido han recomendado no lavar el pollo crudo ya que con ello puede extenderse dicho microorganismo a las manos y las superficies de trabajo de la cocina (tabla de cortar, utensilios, etc.); recomiendan guardar el pollo, cubierto, en el frigorífico hasta su cocinado a alta temperatura que destruirá con seguridad todos los microorganismos.[3]


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Antes de ponerse a preparar los alimentos y cocinar[editar]

El lavado de manos es imprescindible
  • Lavado de manos con agua y jabón durante al menos 1-2 minutos.


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Frutas y verduras siempre seguras[editar]

  • Desechar las partes dañadas.
  • Lavar la fruta y verdura bajo el chorro del agua.
  • En el caso de la fruta incluso si va a pelarla antes de consumirla.
  • En el caso de frutas o verduras de cáscara dura (melón, pepino, etc.) usar cepillos.
  • Secar con papel de cocina.
  • Si va a consumir fruta o verdura crudas con piel puede ser conveniente usar, además, un desinfectante apropiado.
  • Sumergiéndolas durante unos minutos en agua potable con lejía:
  • Use lejía “apta para uso alimentario”.
  • Dosis recomendada por la AESAN: una cucharadita de postre (4,5 ml) por cada 3 litros de agua.[1] Otras fuentes mencionan dosis distintas (2-5 gotas por cada litro)[4], incluso la FDA norteamericana no lo recomienda de forma sistemática en entornos domésticos seguros.[5]
  • Hay productos en el mercado (por ej. Amukina® y otros) de composición y eficacia similar a la lejía, más cómodos de usar, pero, también, considerablemente más caros.
  • Tenga en cuenta que es más importante la seguridad al pelar la fruta, que la ingesta de la escasa cantidad de fibra que supone (hay muchas otras formas de tomar fibra).


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Comer fuera de casa[editar]

  • No acepte alimentos no manipulados de forma segura.
  • No tome alimentos sin tratamiento térmico apropiado (leche cruda).
  • No coma en locales públicos donde: [1]
  • Haya alimentos o productos que estén conservados o expuestos a temperatura ambiente (sin refrigeración).
  • Se permita la presencia de animales de compañía y mascotas.
  • La limpieza no sea escrupulosa.


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Referencias[editar]


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Para saber más[editar]


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Enlaces externos[editar]

Información general (pediatría, puericultura):

Blogs sobre alimentación y nutrición:

Estas direcciones se ofrecen a título informativo. No debe entenderse que las entidades citadas comparten alguna o ninguna de las recomendaciones de este texto.