La península ibérica está en la zona templada del hemisferio Norte, donde se mezclan masas de aire cálido y frío. Su situación geográfica y su relieve hacen que España tenga una gran diversidad climática.
Las temperaturas aumentan de norte a sur.
En el interior, las temperaturas suelen ser más extremas.
Enero es normalmente el mes más frío y agosto, el más cálido.
El Mediterráneo tiene aguas más cálidas que el Cantábrico.
La amplitud térmica es mayor en el interior y menor en Canarias.
Las precipitaciones varían mucho: son abundantes en las zonas de clima oceánico y muy escasas en áreas desérticas como cabo de Gata.
Los paisajes españoles son muy variados debido a las diferencias del medio físico, el clima y la ocupación humana. Las estructuras agrarias tradicionales también fueron diferentes: latifundios en el sur y minifundios en el norte.
A partir de los años 1950, el campo español cambió mucho gracias a la mecanización, el regadío y la concentración parcelaria. Esto provocó que muchas personas abandonaran el campo y emigraran a las ciudades, causando despoblación y envejecimiento en muchas zonas rurales.
Desde la entrada de España en la Comunidad Económica Europea en 1986, se aplicó la Política Agraria Común (PAC), que introdujo subvenciones, limitaciones a algunas producciones y fomentó la especialización, las denominaciones de origen y la agricultura ecológica.
Los paisajes españoles se relacionan con los distintos climas:
Paisaje oceánico o atlántico: clima húmedo. Predominan la ganadería bovina, praderas, maíz, patata y frutales. También hay bosques.
Paisaje del interior peninsular: clima con inviernos fríos y veranos secos. Destacan trigo, vid y olivo, además de la ganadería ovina y los cultivos de regadío.
Paisaje mediterráneo: inviernos suaves y veranos secos. Con regadío se cultivan cítricos, hortalizas, arroz y productos tropicales.
Paisaje de de montañaclima frío y difícil para la agricultura. Predominan la ganadería y los usos forestales.
Paisaje de Canarias: temperaturas suaves y pocas lluvias. Destacan plátano, tomate, vid y ganadería caprina.
Además, la concentración o dispersión de la población y de las propiedades agrícolas varía de norte a sur. Los cambios recientes han transformado estos paisajes y las formas tradicionales de cultivo y ganadería.