Pakistán (oficialmente la República Islámica de Pakistán) es un país del sur de Asia, conocido por su gran diversidad geográfica, su rica cultura y su historia compleja. Linda al oeste con Afganistán, al noreste con China, al este con la India, al suroeste con Irán y al sur con el océano Índico. Su principal río es el Indo, que fluye por el Punyab hasta desembocar en el mar Arábigo.
Montañas: incluye la cordillera del Karakórum, donde se encuentra el K2
Llanuras: formadas por el río Indo
Desiertos: como el desierto de Thar
Costa: en el mar Arábigo
Clima: Pakistán tiene un clima subtropical continental, mayormente árido, con grandes variaciones según la región y la estación. Los inviernos son suaves, mientras que los veranos son muy calurosos, con temperaturas que pueden superar los 50 °C. Las lluvias son escasas y desiguales, concentrándose sobre todo en el monzón de julio y agosto, siendo más abundantes en el norte que en el sur.
Biryani: Es un plato de arroz muy aromático cocinado con especias, carne (pollo, cordero o ternera), y a veces verduras, huevo o patata. Es uno de los más populares.
Nihari: Es un guiso de carne cocinado lentamente durante horas con especias. Tiene una salsa espesa y se suele comer con pan.
Kebabs: Son trozos de carne picada o en trozos, sazonados con especias y cocinados a la parrilla o al carbón. Hay muchos tipos diferentes.
El mercado textil de los domingos en Karachi. Pakistán es el cuarto productor mundial de algodón.
En Pakistán, muchas mujeres sufren violencia de género, incluyendo matrimonios forzados, ataques con ácido y asesinatos llamados «por honor», lo que lo sitúa entre los países más peligrosos para ellas. Además, existen preocupaciones por la falta de libertades religiosas y denuncias frecuentes sobre este tema.
La industria textil de Pakistán, que genera el 70 % de sus exportaciones, presenta graves problemas laborales: malas condiciones de trabajo, ausencia de contratos, salarios bajos y empleo infantil. También hay falta de seguridad en fábricas, lo que provoca accidentes graves, y escasa supervisión. Además, los trabajadores tienen poca protección, ya que los sindicatos están restringidos y quienes intentan organizarlos sufren represalias.