Chile y Latinoamérica en el siglo XX/La vida en las ciudades en las primeras décadas del siglo XX

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Chile y Latinoamérica en el siglo XX


En el siguiente ensayo el tema a tratar será, la vida en las ciudades en las primeras décadas del siglo XX. En 1875 Santiago y Valparaíso eran las dos ciudades principales del país, tenían una población estimada de 150 mil y 100 mil habitantes. Otra ciudad importante era Concepción que apenas sobrepasaba a los 20 mil habitantes. Es importante decir que, durante el siglo XIX, las pautas de vida urbana estuvieron dictadas por la evolución de estas dos ciudades. Santiago, era la capital política y Valparaíso, la capital comercial de la república. Entonces ¿cuáles fueron los factores que influyeron para que Santiago quedara como la ciudad de mayor importancia en el país?. Para desarrollar esta pregunta plantearemos 3 ideas centrales. En primer lugar el avance urbano en desarrollo que se realizó en Santiago en las primeras décadas del siglo XX, la pobreza que se generó a partir del movimiento de población en grandes cantidades a la ciudad y el movimiento urbano - rural que ocurrió en estas mismas décadas.

Hacia fines del siglo XIX, Valparaíso comenzó a estancarse en su desarrollo, y a partir de este instante Santiago ya no tuvo el peso como principal centro urbano del país. Poco a poco, la población de Chile estaba dejando el campo, proceso que se tornó masivo en ese entonces, siendo Santiago el mayor receptor de inmigrantes. Ya hacia 1907 la población del puerto de Valparaíso había aumentado solo a 162 mil habitantes, mientras que Santiago ya llegaba a los 332 mil. Los principales avances en el desarrollo urbano de Santiago y otras ciudades en las primeras décadas del siglo XX:

- se instaló en la ciudad el sistema de alcantarillado. - se instala igualmente el sistema de iluminación eléctrica. - Los habitantes de la capital se trasladaban en tranvías también eléctricas. - se introducían adelantos tecnológicos, como el teléfono. - comienzan a usarse los automóviles, claro que no en gran cantidad, por ejemplo, en 1906 habían solamente seis automóviles en todo Santiago.

Sin embargo, éstos y otros adelantos urbanos no alcanzaban a todos los habitantes de la cuidad, permaneciendo los sectores pobres lejos de la modernización. En relación con la segunda idea,la pobreza que se generó dentro del país. Los barrios pobres de Santiago, ya en 1843 el Intendente de la provincia, José Miguel de la Barra, dictaba la primera ordenanza alusiva a normar las habitaciones de aquellos lugares; tal ordenanza es la referida a los "cuartos redondos", los cuales eran concebidos como aquella habitación "que no tenía más luz ni ventilación que la que provenía de la puerta de entrada".

La vivienda popular en la segunda mitad del siglo XIX se tipifica en tres categorías. Los "cuartos redondos" ,se debían sumar los "ranchos" y los "conventillos". El doctor Puga Borne, médico higienista chileno de fines del siglo XIX, definió a los primeros como habitaciones construidas basándose en materiales compuestos por masas húmedas y putrecibles; y a los segundos como una reunión de cuartos redondos a lo largo de una calle que sirve de patio común. Esta última constituyó una modalidad optimizada de alojamiento, debido a que la cocina y el lavado de la ropa no se realizaba en los dormitorios. El "rancho" era en realidad una tipología de origen rural y constituyó una forma desmejorada de alojamiento del mundo campesino, habiéndose derivado de las "rucas" indígenas, las cuales se levantaban con materiales precarios y techo de paja. El conventillo era la vivienda más representativa de los pobres a finales del siglo XIX. Su descripción acaparó una importante cantidad de páginas en los diarios de los viajeros, artículos de prensa y alusiones en novelas ya que en estos se vivía de una manera muy precaria respirando aires impuros y sufriendo la influencia y el contagio de infecciones y epidemias.

El Estado en cada acción fue adquiriendo más compromiso con el problema habitacional. Intervino fijando normas de construcción, fomentó la intervención del sector privado, reguló los arriendos y buscó proteger a la población de los especuladores, promovió la creación de cooperativas de vivienda y por último, también comenzó a construir directamente nuevos lugares de alojamiento para la población más necesitada. Las limitaciones que se plantearon en la aplicación de estas medidas en las primeras décadas del siglo XX, fueron tenidas en cuenta para crear en 1936 la Caja de Habitación Popular, que sería hasta 195, el ente encargado de desarrollar los programas relativos a la vivienda social.

Esta agencia del Estado tuvo como objetivo central la edificación de viviendas salubres y baratas, estimulando preferentemente la iniciativa privada. Operativamente dependería del Ministerio del Trabajo y sería administrada por un Consejo Superior compuesto de diez miembros. Entre las funciones principales del organismo en cuestión cabe desatacar: la construcción de viviendas, la concesión de préstamos, la urbanización de barrios obreros y la concesión de subsidios, entre las más significativas. En el periodo transcurrido entre 1936 y 1952 la Caja de Habitación Popular estuvo presente en la construcción de 43.410 viviendas.

En relación a la tercera idea, que indica la importancia que tomó Santiago en el país en las primeras décadas del siglo XX, es que a causa del desarrollo que ocurrió en esta ciudad también estimuló al movimiento urbano-rural del país. Hacia la década de 1840, Santiago conservaba todavía las características de la vieja ciudad colonial.

Aristócratas y plebeyos convivían sin demasiados problemas en una ciudad pequeña y tranquila, donde sólo los campanarios de las iglesias y conventos destacaban en una traza regular y uniforme. En las décadas siguientes, la ciudad experimentó un rápido crecimiento, que la llevó a pasar de 90.000 habitantes en 1854 a 507.000 en 1920. En ese período, una gran masa de población se desplazó desde las zonas rurales para instalarse en la periferia santiaguina, dando origen a extensos barrios marginales desprovistos de servicios públicos y de precarias condiciones materiales. El contraste entre la opulencia de los barrios aristocráticos y el cuadro de miseria que presentaban las barriadas populares se hizo cada vez más notorio, dando lugar a un arduo debate ideológico al interior de la propia élite. Paralelamente, surgieron movimientos sociales que demandaron un reparto más justo del excedente y protestaron por las condiciones de vida de los sectores populares. La modernización económica y el crecimiento del aparato estatal trajo consigo nuevas oportunidades de empleo. Sin embargo, la gran masa de los migrantes que llegaban a la capital subsistía en gran medida por empleos informales y no calificados. Las condiciones de trabajo dejaban mucho que desear y la inexistencia de una legislación laboral agravaba la precariedad en que vivía la población pobre de la ciudad. Los barrios marginales de la periferia de Santiago, excluidos de los servicios públicos como fruto de una política de segregación urbana, presentaban condiciones de vivienda, seguridad y salud deplorables. El espacio urbano periférico comúnmente era loteado por empresarios que construían conventillos o rancheríos y luego los alquilaban a familias pobres que vivían en la ciudad.

En conclusión, podemos deducir que, la vida en las ciudades en las primeras décadas del siglo XX Santiago ocupa un papel muy importante ya que en estas décadas se estableció como mayor centro de importancia en el país.Los factores que lo llevaron a ser el centro fue su desarrollo y urbanización en relación a otras ciudades. Ejemplos de este importante desarrollo fueron la instalaciones de iluminación, alcantarillado,etc. Y este mismo factor de desarrollo llevó a que la población rural fuera disminuyendo y la urbana creciendo,pero junto a esto también creció la pobreza dentro de la ciudad y a consecuencia de esta nacen los llamados cuartos redondos,conventillos y ranchos. En estos lugares se llevaba a cabo un estilo de vida muy precaria y aunque el gobierno puso mucho de su parte para que esto se terminara, creando leyes y programas de vivienda, etc. Como dice don Rodrigo Hidalgo, junto a esto nace también La CORVI, que es concebida como una especie de organismo motor del Plan de Vivienda, el cual a su vez debía ser formulado por el Ministerio de Obras Públicas, según lo estipulado en la nueva orgánica del Estado chileno implantada en los años '50. De acuerdo a lo señalado en el decreto de creación de dicha agencia gubernamental, la CORVI estaría encargada de la ejecución, la urbanización, la reconstrucción, la remodelación y la reconstrucción de barrios y sectores comprendidos en Plan de Vivienda y en los Planes de regularización elaborados por el Ministerio de Obras Públicas; además sería de su responsabilidad el estudio y fomento de la construcción de viviendas económicas. A pesar de la creación de este organismo aun hay rastros de pobreza hasta el día de hoy como por ejemplo: Campamentos, poblaciones en mal estado e incluso gente que no tiene una vivienda y duermen en la calle. El movimiento que se da en esas décadas busca generar mayores oportunidades de trabajo y mejor vida en la capital gracias al desarrollo que ésta iba presentando. Incluso en estos días Santiago todavía sigue siendo el centro del país ya que hay un número significativo de posibilidades laborales, destacando al sector terciario.