Teología
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LA TRASCENDENCIA HUMANA Y LA SOCIEDAD PERFECTA
INTRODUCCIÓN
En la Era común, Alejandría seguía siendo el faro de la ciencia, la cultura y la filosofía griega que iluminaba al mundo antiguo, cuando las éticas de Platón y Aristóteles tenían su desarrollo natural en la polis griegas, y la educación propiciaba el interés por las artes, la filosofía y las ciencias; y era obligación de los ciudadanos participar en los asuntos públicos que se ventilaban en los tribunales; y obligación de los padres proporcionar una educación esmerada a sus hijos, de no hacerlo, los padres y sus hijos eran condenados a penas severas que incluían el destierro y confiscación de sus bienes. Su acervo cultural, constituía, incluso antes de Bizancio, un foco de sabiduría que tendería a teorizar la doctrina cristiana, helenizándola__ La epístola apócrifa de los Hechos de Felipe, expone al cristianismo como continuación de la paideía griega, promovida por los sabios alejandrinos que fueron los primeros en percatarse del movimiento cristiano cuando unos griegos se entrevistaron con Cristo (Jn XII, 20 al 24 ), (Werner Jaeger: Paideía). La lengua griega introdujo en el movimiento cristiano, un mundo nuevo de conceptos, categorías intelectuales, metáforas y sutiles connotaciones helénicas, que propició el choque de culturas ante los esfuerzos del rabinato de Jerusalén para mantener la fidelidad a la Ley, libre de las contaminaciones paganas. A partir de entonces, la intransigencia judía triunfó sobre la benevolencia helénica para las creencias religiosas de otros pueblos. Y la teorización del cristianismo, nunca se llevo a feliz término, porque los esbirros de la Sinagoga nunca lo han permitido; así el movimiento cristiano dejó de perseguir los fines últimos de la paideía, y por ello, no hemos alcanzado la sociedad perfecta ni la trascendencia humana. A medida que se judaizaba el cristianismo, declinaba el esfuerzo helenista por estructurar racionalmente la doctrina de la Iglesia, a pesar de que las obras de notables autores greco romanos habían preparado el camino de la teorización del cristianismo: vg. Aristóteles como respuesta a la indagación existencial de los primeros principios y las primeras causas que explican la naturaleza del cosmos, los seres y las cosas del orden existente expuestas en la Metafísica y su Tratado: Acerca del Alma donde expone la teoría de la trascendencia humana al abordar la solución al problema de alma truncada, siguiendo los principios lógicos para integrar en un todo, las parcelas de conocimiento humano que han orientado el pensamiento del cristianismo helénico. Los clásicos romanos [Cicerón: Los Oficios, Seneca: Sobre la Providencia, Dionisio Areopagita: Teología Mística]. Tertuliano: Apologeticum inició la helenización del judeo cristianismo. Su obra evocó la continuidad perenne entre los auténticos valores humanos (la trascendencia humana y la sociedad perfecta) y los valores cristianos (La vida comunal, los mártires cristianos, la conducta moral, el amor al prójimo). En sus escritos apologéticos, Tertuliano se propuso comunicar el mensaje del Evangelio acorde al pensamiento helénico. Y dio un paso enorme con la explicación del dogma trinitario, utilizando el acervo cultural helénico para expresar este gran misterio, introduciendo los términos "una sustancia" y "tres personas". También son muy importantes sus textos sobre "el Espíritu Santo, la Iglesia, la vida futura”. En el siglo II, San Clemente de Alejandría, padre de la Iglesia griega, contribuyó a preservar el acervo cultural helénico en su conversión al cristianismo, a través de sus escritos: Exhortación a los griegos: Protrepticus, Maestro: Paedagogus, y Misceláneas: Stronata. En el siglo III d. C. el filósofo romano Plotino recorría las provincias romanas, disertando sobre la tarea de los hombres en el mundo prescrita por la doctrina estoica para coadyuvar a alcanzar la trascendencia humana y la sociedad perfecta. Ilustrando como la practica de las virtudes excelsas activan la capacidad para la trasformación y mejoramiento del mundo. Causando tal la impresión a sus oyentes, que algunos de ellos dieron sus fortunas a los pobres, libertaron a sus esclavos, y dedicaron sus vidas al estudio y práctica estoica. Razón por la que el mundo helénico se volcara al cristianismo, no solo como la mejor forma de vivir la hermandad entre los hombres, sino a causa de que es Cristo el único ejemplo y prueba de la trascendencia humana, que confirmaba la tesis metafísica planteada por Aristóteles al abordar el problema del alma truncada.
Educar en y para la virtud, es el significado que encierra el término griego Paideía, encargada de trasmitir los hábitos, usos y las costumbres idóneas mediante las cuales un individuo puede llegar a ser virtuoso. El beneficio o aplicación más grande de la virtud, consiste en estar bien consigo mismo y estar bien con los demás, cualidades necesarias para administrar el Estado y guiar las acciones de las polis hacia el bien de la sociedad. La paideía es un proceso educativo que propicia comportamientos (pathos) adquiridos que inducen trasformaciones en los individuos a fin de que se realicen personal y colectivamente, involucrándose en la superación de si mismos, la familia, la sociedad, el Estado y el cosmos. La finalidad de la paideía es la trascendencia humana y la sociedad perfecta. De allí, que la educación en los verdaderos valores, sea de máxima importancia para el perfeccionamiento de los individuos, la sociedad y el Estado __Platón, dividió la educación en los valores en dos dominios. El dominio de la educación como técnica (Techné: el adiestramiento de las técnicas propias de cada profesión) y el dominio de la educación como virtud o arte (Areté). Es en el dominio del Areté donde radica la problemática de la enseñanza. __ Hablando de la excelencia, de la maestría, del virtuosismo. En Agamenon, Sócrates cuestiona ¿Existe virtud o dominio que no sea comunicable o transferible de maestro o tutor a educando, ni pueda por todos ser adquirido? ¿Agamenon a su vez pregunta: respecto a la virtud, ¿puedes decirme Sócrates, si la virtud es un valor que se enseña, o es algo que se adquiere con el ejercicio; o si en lugar de ser objeto de enseñanza y ejercicio es un don natural de algunos hombres o si existe otra forma de adquirirla? Respecto al aprendizaje y la destreza Sócrates responde: es a través de la educación en los valores y el ejercicio de las virtudes excelsas que todo individuo llega a ser. Por eso el llegar a ser o trascender sus propias limitaciones constituye la finalidad de la educación apropiada para todos los hombres. Hablando de ideales: el maestro como imagen y el discípulo como materia moldeable. Hipócrates entusiasmado, buscó a Sócrates para informarle que planeaba seguir las enseñanzas del sofista Protágoras, que se encontraba de paso en esa ciudad. De inmediato, Sócrates previno al ansioso joven, formulándole la cuestión fundamental de la presente crítica al cristianismo: ¡Fíjate bien con quien quieres llegar a ser, a fin de que llegues a ser! ¡Fíjate bien que quieres llegar a ser, a fin de que logres ser lo que te propones! La primer prevención socrática tiene por objeto, hacer que el joven se fije bien a quien escoge por maestro, antes de seguirlo acriticamente. El maestro perfecto, además de la información, dominio y conocimiento requeridos, debe saber trasmitirlos a sus discípulos y ser un ejemplo a seguir; es decir ante todo debe de ser un formador. Porque si el discípulo escoge por maestro, un mal maestro, o un maestro cuya competencia no es en la que esta interesado el discípulo, difícilmente podrá llegar a ser lo que se propone. Cristo hombre de humanidad perfecta, trasformó a sus discípulos de rudos pesadores en médicos de almas. Era un formador, el ejemplo ideal a seguir; por ello los helénicos primero lo buscaron hasta encontrarlo y luego lo siguieron.
La segunda prevención socrática ¡Fíjate bien que quieres llegar a ser!, tiene que ver con el fenómeno de la transformación humana; lo cual nos permite dilucidar las probabilidades de poder adquirir la destreza o virtud; lo cual corresponde al dominio del areté. Platón no ignoró que para gobernar al Estado se requiere del poder; por ello, no desdeñó la ambición por el poder de los poderos y los potentados, que ve como una inclinación natural en algunos hombres, cuyo esfuerzo se sirve de la Retórica para conseguir los fines que se proponen. La retórica no coincide con la areté, se acerca más a la techné, porque en principio se trata de reglas generales y artificios orientados a persuadir a la asamblea o contestatarios; sin embargo no pertenece por completo a la techné, porque actúa al margen del conocimiento verdadero, a fin de lograr su objetivo engañando o halagando a sus seguidores, haciendo que los ciudadanos acepten como bien verdadero los halagos y las falsas promesas de sus gobernantes o candidatos. Origen de la oposición entre el bien aparente que propone la retórica con el bien verdadero que busca la paideía; ya que no persigue el poder, sino el bien verdadero del hombre y la sociedad. Esta finalidad queda ilustrada en Gorgias, cuando Polo manifiesta su desacuerdo porque Sócrates no consideraba como bien verdadero el poder absoluto. Y preguntó si Arquelaos, rey de Macedonia había alcanzado la verdadera felicidad que da el poder absoluto. Y Sócrates respondió: “No se, si Arquelaos alcanzó la finalidad que persigue la paideía. Desconozco si esta animado por el espíritu de justicia. Cualquier gobernante virtuoso que se afana por alcanzar la plenitud de los fines de la paideía, encuentra la paz y felicidad verdaderas sirviendo a sus semejantes. Mientras que el sátrapa, injusto y perverso, no alcanza la paz ni la dicha de si mismo ni la de sus súbditos, debido a los perjuicios que causan a la sociedad y al Estado, al no cumplir las promesas que hiciera para persuadir a sus seguidores y gobernarlos”. El Evangelio del joven rico nos ilustra las implicaciones de ambas prevenciones socráticas. 1º El joven se fija bien con quien quiere llegar a ser, y abordando a Cristo, dice: “Maestro bueno”. A continuación indica lo que quiere llegar a ser. ¿Qué he de hacer para ganar la vida eterna? 2º Cristo indica al joven el requisito preliminar de su decisión ¡Ve y cumple los mandamientos de la ley moral! 3º El joven asevera que cumple con la ley moral. 4º Cristo prescribe el requisito fundamental, indicando al joven: Si buscas la vida eterna ¡Ve, vende lo que tienes; dáselo a los pobres; y entonces ven y sígueme! Directriz maestra señalada por Cristo en el sermón de la Montaña al cuestionar a sus seguidores: ¿De que le sirve al hombre ganar el mundo, a costa de su alma? ¡Busca primero el reino de los cielos, que las cosas de este mundo se os darán por añadidura! Aquí podemos inferir o darnos cuenta que los pueblos cristianos difícilmente podremos realizar las virtudes y los fines trascendentes que persigue la paideía, debido a que no tuvimos la fuerza suficiente para seguir a Cristo sirviendo desinteresadamente a nuestros semejantes.
La doctrina estoica que consideraba a cada persona como parte de Dios y miembro de una familia universal, ayudó a romper barreras regionales, sociales y raciales, y preparo el camino para la propagación de una religión universal. Los estoicos escépticos profundizando en su crítica al conocimiento objetivo, considerando que mediante el raciocinio, no se puede alcanzar el conocimiento o la ciencia que conciernen a la realidad, debido a que mediante los sentidos físicos no captamos lo real, sino lo aparente. Y de acuerdo a la máxima escrita en el pórtico del templo de Delfos: “CONOCETE A TI MISMO”, como un saludo de Dios a los hombres, y como requisito previo para acceder a Su divina presencia. Concluyeron que el camino hacia la felicidad interior se asienta en una absoluta suspensión del raciocinio, a fin de abrir nuestros ojos interiores y ver más allá de lo aparente; lo cual fue la causa de que los filósofos cristianos abandonaran la investigación científica de la naturaleza y la búsqueda de la felicidad en el mundo, y se preocuparan por el conocimiento interior, la inmortalidad de nuestro espíritu, y su salvación en otro mundo mejor. Propiciando que la filosofía y las ciencias que caracterizaban al helenismo, se dejaran de lado, y el oscurantismo cobijó a la humanidad durante un milenio y medio. A partir de entonces los periodos de oscuridad por el rechazo a la realidad y la razón, se han alternado intermitentemente con periodos de luz del pensamiento neo platonico y neo aristotélico a favor de una metafísica de lo supra racional y una epistemología en favor de la razón. San Pablo en sus Epístolas al separar la fe de la razón. Propició el declive de la doctrina estoica que basada en la ley natural, tomaba al hombre como la medida de todas las cosas, utilizando como método o procedimiento de prueba los principios lógicos, a fin de encontrar la verdad en un asunto, litis o problemática, religiosa o secular, abordándolo científicamente. Revitalizando el escepticismo que surgió en la Academia platónica en el siglo III a.C. Auspiciada por Alejandro Magno, la helenización de Palestina propició que la lengua griega se extendiera por todos los pueblos de la Península, y por consiguiente el Antiguo Testamento se tradujo al griego. La tolerancia helénica hacia otras religiones, dejó intacta tanto el Libro de Israel como las creencias de los judíos. A partir de que los helénicos se sumaran al movimiento judeo cristiano, el choque entre las culturas judaica y helénica no tardó en presentarse perpetuándose hasta la fecha. Para los helénicos la verdad metafísica se halla en el mismo mundo, y el hombre puede descubrirla mediante la filosofía, que es la búsqueda de la sabiduría o ciencia de las cosas divinas y humanas y de sus causas. A esta búsqueda debe agregarse el de la ‘virtud’ por ello fue que los helénicos siguieron a Cristo como el mejor ejemplo a seguir para alcanzar la verdad metafísica y la virtud. En Cambio para los judíos solo Yahve conoce toda la verdad del mundo, y el hombre no puede saber nada que no le haya sido revelado por Yahve, por boca de sus profetas; por ello es que buscan la verdad y los dictados de Yahve en la Torah”. Esta diferencia de enfoque, ha prolongado hasta nuestra época el choque entre la cultura helénica y la judía, debido a la perpetua oposición judía a que los helénicos estructuren racionalmente la doctrina de la Iglesia; y por consiguiente la estructura doctrinal sigue inconclusa.
En Alejandría el siglo II, d. C. las tradiciones de Egipto, India e Israel, se combinaron con la filosofía griega dando origen al neoplatonismo, fundado por Amonio Sacas y desarrollado por Plotino. Éste basó sus ideas en los escritos místicos y poéticos de Platón, los pensadores pitagóricos y Filón. Un milenio más tarde, después de un largo periodo neo platonista de fuerte oposición religiosa al cambio de ideas sobre la creación expuesta en el Génesis, los escolásticos del alto medioevo (Alberto Magnus) convencidos de la armonía fundamental entre razón y revelación propusieron un filosofía que se conoce por el nombre de escolasticismo o escolástica que pretendía amalgamar la visión racional Aristotélica del universo con la visión bíblica del Génesis, a fin de integrar un sistema ordenado del saber sapiencial de Grecia y Roma y el saber religioso del cristianismo (Donas E.R: Algunos aspectos de la experiencia religiosa desde Marco Aurelio a Constantino). Y aunque intuían que cualesquier oposición entre revelación y razón podía deberse al uso incorrecto de la razón o a una errónea interpretación de las palabras de la revelación (San Anselmo), intentaron determinar el ámbito preciso de las competencias de cada una de estas herramientas del saber sin conseguirlo. San Agustín de Hipona: La Ciudad de Dios. Santo Tomas de Aquino: (Summa Theologiae, Escritos Catequísticos) convencido de que el pensamiento helénico podía probar algunas doctrinas procedentes de la revelación divina, abordo la filosofía aristotélica supeditando la razón a la fe, debido a que la doctrina de la Iglesia es un campo minado por fundamentalismos falaces e intereses creados imposibles de salvar si primero no se critica al profetismo judío; así que Aquino solo usó la razón para defender la fe y no para despejar el camino hacia la estructuración racional de la doctrina de la Iglesia.
Cuando Cristo predicó la doctrina de la trascendencia humana cifrada en la igualdad y fraternidad de todos los hombres y todos los pueblos sobre la tierra __lo cual coincidía no solamente con la pluralidad y tolerancia hacia las costumbres y creencias de otros pueblos que caracterizaba a los helénicos sino que la trascendencia humana cifrada en la persona, ejemplo y doctrina de Cristo venia a resolver importantísimos planteamientos de sus filósofos__ Lógicamente la doctrina de Cristo atrajo a los gentiles helénicos a las filas de sus seguidores. Aristóteles en su tratado metafísico Acerca del Alma, al abordar el Problema del Alma Trucada, fundamentó la teoría de la trascendencia humana basados en la oscultación profunda, la fenomenología, la explicación o el diagnostico, el pronostico y la prescripción terapéutica conforman la praxis que siguen médicos, psicólogos y terapistas, la cual nos permite ir o pasar de los hechos a las ideas y de la ideas a los hechos, haciendo objetiva la identidad entre la praxis médica y la praxis mística, es decir entre la doctrina desarrollada por los místicos de todas las religiones y la teoría de la Trascendencia Humana desarrolladas por los filósofos y Psicólogos (médicos de almas). La trascendencia humana refleja en la persona de Cristo, es de interés genérico porque es el norte que orientan a la humanidad hacia el desarrollo espiritual y humano necesario para alcanzar la sociedad perfecta. Y la vida y ejemplo de Cristo da certidumbre a la doctrina y la teoría de la trascendencia humana que siguen místicos y teóricos en sus prescripciones terapéuticas enmarcadas en la descripción, explicación y aplicación del fenómeno espiritual de la trasformación humana, demarcando el sendero del desarrollo espiritual y humano con elementos objetivos de juicio e instrumentos de desarrollo humano y sanación espiritual; como la practica intensa del altruismo, el misticismo y el activismo social, detonadores de la experiencia personal e intima de nuestro espíritu. Cristo practicaba el ayuno, la meditación profunda y la reflexión de los textos sagrados para Israel, a medida que como médico de almas recorría las comarcas de su país curando el sufrimiento de los enfermos que le presentaban. Preparación remota necesaria para discernir y reflexionar, confrontando las ideas con la realidad, y hacer un juicio justo del judaísmo deslindando lo benéfico de lo perjudicial contenidos en la religión organizada. Y llegado el término del juicio del mundo, en calidad de magistrado excelso, condenó a los príncipes de la sinagoga por las pesadas cargas que imponían a los fieles con pretexto del culto, señalando como reos merecedores de pena eterna a los seguidores de la doctrina y ejemplo de Israel, a causa de los genocidios bíblicos perpetrados por el pueblo judío contra los pueblos gentiles. Fallo inapelable de un Magistrado excelso que por su bondad, virtudes, sabiduría y poder de hacer milagros, es ejemplo innegable de lo que es la Trascendencia humana y de las potencias espirituales que se esconden en el fondo del alma humana. Para los cristianos de hoy, esto significa __escoger entre {el judeo cristianismo o entelequia teológica, fruto perverso de los esbirros de la Sinagoga para someter a los gentiles cristianos que siguen a Israel} -VS- {el helenismo cristiano o paideía: ciencia del conocimiento espiritual que promueve los valores trascendentales del activismo social, el altruismo y el misticismo intensos, necesarios para alcanzar la excelsa virtud, siguiendo a Cristo como el mejor modo de realizarnos en plenitud; no solo individualmente sin genéricamente. Requisito indispensable para poder ejercitar desinteresadamente la autoridad del Estado y guiar las acciones del Estado y la de los ciudadanos hacia el bien de la comunidad. La baja calidad moral de nuestros gobernantes y nuestros conciudadanos, nos permite darnos cuenta que los cristianos ignoramos la prevención que hiciera Sócrates ¡Fíjate bien con quien quieres llegar a ser! Misma prevención que hiciera Cristo a sus apóstoles advirtiéndoles que se cuidaran del fermento nocivo de los fariseos} El adagio popular “dime con quien andas, y te diré quien eres”confirma que escogimos un mal maestro, escogiendo a los esbirros de la Sinagoga en lugar de los filósofos helénicos.
I.-LA TRASCENDENCIA HUMANA DE CRISTO
La palabra trascendencia es muy rica desde un punto de vista semántico. Atesora en ella muchos significados que hay que saber distinguir debidamente para saber de qué se trata cuando se hace referencia a una educación para la trascendencia. Trascendente no solo significa lo que intelectualmente o moralmente alcanza gran altura sino lo que sobrepasa los límites de la realidad concreta. Trascender (de trans, más allá, scando, escalar) implica movimiento, dinamismo, ir de un asunto a otro, de una idea a otra, ir hacia lo que no se conoce, alcanzar lo que no se tiene, moverse hacia una esfera mayor, ir más allá de lo evidente ampliando la mirada y la perspectiva; lo cual implica pasar de un ámbito a otro, atravesando el límite que los separa rápidamente, transitando de un estadío a otro, de un mundo a otro mundo, o de una época o Era pasada a otra época o Era futura. En este sentido, educar es trascender, ir más allá, ampliar el universo del educando, enseñándole a comprender los diferentes niveles y estratos de la realidad a fin de superar __las ideas prevalecientes, los convencionalismos y ritos sagrados, las costumbres y tradiciones de sus antepasados__ lo cual está relacionado con la superación de un límite, de una barrera. Educar para la trascendencia significa, primeramente, explorar los diferentes significados semánticos del verbo trascender y, posteriormente, explorar los mecanismos y las prácticas pedagógicas que pueden despertar en el educando el sentido de trascendencia reflejo en Cristo; por ello la educación cristiana debe ser ante todo educación para la trascendencia humana.